Enfermedades inflamatorias intestinales

6 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la nutricionista Lucía Corral
¿Colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn? ¿En qué se diferencian?

Las enfermedades inflamatorias intestinales son un grupo de patologías en las que se incluyen la colitis ulcerosa, la enfermedad de Crohn y la colitis inclasificable. ¿Cuáles son sus características?

Características de las enfermedades inflamatorias

Bajo este nombre se engloban las enfermedades que cursan con una inflamación crónica y recurrente de diferentes partes del tubo digestivo, que principalmente afecta al intestino. Se clasifican en tres grupos:

  • Colitis ulcerosa.
  • Enfermedad de Crohn
  • Colitis inclasificable o indeterminada: cuando no se tiene claro de cuál de las dos anteriores se trata.

Todas son de etiología desconocida; la hipótesis más aceptada es una falta de tolerancia a la propia flora intestinal. Esta falta de tolerancia provoca una respuesta inmunitaria e inflamatoria contra la mucosa.

Además, existen factores genéticos implicados en la trasmisión de la enfermedad; cuando uno de los progenitores la padece, el hijo tiene más posibilidades de sufrirla.

Colitis ulcerosa

Solo afecta al colon, aunque la inflamación empieza en el recto, lo que se conoce como compromiso rectal. La inflamación solo afecta a la mucosa, y aquí radica la principal diferencia con el síndrome de Crohn.

Una de las posibles soluciones es la quirúrgica: si se quita el colon, se resuelve el cuadro. En lo que respecta a la sintomatología, se manifiesta con diarrea con o sin sangre, pérdida de peso muy llamativa y esputos rectales (cuando se eliminan mocos con sangre en las heces).

Enfermedad de Crohn

Puede afectar a cualquier tramo del tubo digestivo, de la boca al ano. Lo más frecuente es que la inflamación se dé a nivel del íleon distal; esta inflamación no solo está presente en la mucosa, si no que afecta a toda la pared.

Las complicaciones más frecuentes de este cuadro son las fístulas y abscesos, que se llenan de pus y comida. No se puede utilizar la cirugía para resolver el cuadro y, en el caso de ser el tratamiento de elección, puede condicionar el desarrollo de un intestino corto.

Mujer con diarrea a causa de enfermedades inflamatorias intestinales.

Estos sujetos, en la mayoría de los casos, padecen desnutrición. Por lo tanto, un abordaje multidisciplinar es clave para minimizar los daños.

Algunos de los síntomas más comunes son: diarrea, intenso dolor abdominal y pérdida de peso. En ocasiones, puede ir acompañado de cuadros de estreñimiento, ya que las zonas estenóticas impiden que las heces se muevan, por lo que estas se fermentan.

Problemas relacionados con la alimentación

El principal problema es que no se cubren los requerimientos calórico-proteicos que, debido a la inflamación, se ven aumentados. Además, existen otras situaciones que acompañan la progresión de la enfermedad:

Aversión a alimentos

Uno de los principales problemas en estos sujetos es la aparición de aversión a determinados alimentos, ansiedad o incluso temor a las comidas, todos derivados del dolor abdominal. La distensión abdominal y las náuseas o diarreas tras las comidas condicionan su ingesta. Estos sujetos tienden a comer muy poco, y esto a menudo conduce a la desnutrición.

Las recomendaciones oficiales restringen solo aquellos alimentos que produzcan malestar abdominal. Además, en los casos en los que se produce estenosis de alguna parte del intestino, se favorece la proliferación bacteriana. Este sobrecrecimiento bacteriano va acompañado de síntomas que pueden limitar la ingesta de alimentos.

Anemia

La anemia ferropénica puede ser una complicación asociada a esta enfermedad. La pérdida de hierro se produce por la perdida de sangre debida al proceso inflamatorio o por malabsorción directa del hierro.

Malabsorción

Otra complicación asociada a las enfermedades inflamatorias intestinales es la malabsorción. Esta afecta tanto a los macronutrientes (carbohidratos, grasas y proteínas) como a los micronutrientes (vitaminas, minerales y oligoelementos).

Las causas de este síntoma son la diarrea, el síndrome de sobrecrecimiento bacteriano o las reacciones intestinales a causa de la pérdida de funcionalidad en algunas porciones del tubo digestivo.

Mujer experimenta problemas digestivos en verano.

Objetivos del tratamiento

Aunque se llaman enfermedades inflamatorias intestinales crónicas, no siempre lo son; se trata de una patología que cursa a brotes. En función del número de deposiciones, la fiebre o la presencia de sangre en las heces, se incrementan o no los requerimientos nutricionales.

Por lo tanto, los objetivos han de centrarse en conseguir y mantener un adecuado estado nutricional, corrigiendo los déficits y cubriendo los requerimientos.

De igual modo, también se debe procurar disminuir la presencia de síntomas durante los brotes agudos, teniendo en cuenta la presencia o ausencia de estenosis.

Finalmente, se debe hacer un consejo dietético individualizado con el fin de intentar evitar las restricciones alimentarias innecesarias e instaurar un patrón alimentario equilibrado y saludable, así como también se necesita mantener un buen estado de hidratación.

  • Salas-Salvadó J, i Sanjaume AB et al. 2019. Nutrición y dietética clínica. Elsevier Health Sciences.