Hábitos saludables para un buen metabolismo

Oriana Noguera · 20 marzo, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la pedagoga en Educación Física Elisa Morales el 19 marzo, 2019
Tener un metabolismo eficiente es prioritario para alcanzar el peso ideal y, del mismo modo, garantizar un buen estado de salud general. ¿Cómo podemos mejorar este proceso?

Un metabolismo lento puede ocasionar la acumulación de grasa en el cuerpo, así que lo mejor es que mejores tus hábitos para tener un buen metabolismo. ¡Te mostramos cómo cambiar tus costumbres positivamente en este artículo!

El metabolismo es un término para describir gran parte de las reacciones químicas que mantienen a tu cuerpo vivo y funcionando. No obstante, la mayoría del tiempo, cuando se habla de metabolismo, se hace referencia a cómo tu cuerpo quema calorías y produce energía.

De esta forma, las personas que eliminan calorías fácilmente y tienen altos niveles de energía se caracterizan por tener un metabolismo rápido. Además, tener un buen metabolismo es beneficioso a nivel de salud general.

Para conseguir un metabolismo rápido, es esencial mantener hábitos saludables que permitan a nuestro cuerpo trabajar de la mejor manera posible. Presta atención a los consejos que te compartimos a continuación y mejora este aspecto de tu bienestar con apenas algunos cambios.

Hábitos adecuados para un buen metabolismo

1. Duerme lo necesario

El ciclo del sueño es un aspecto de mucho valor para que el metabolismo opere correctamente. Se debe a que, durante el descanso, el cuerpo repara células, se recupera de todo el esfuerzo realizado durante el día y genera nuevamente la energía gastada.

Asimismo, la falta de sueño tiene muchos efectos negativos sobre el metabolismo. Entre ellos, se destacan un mayor riesgo de padecer sobrepeso, el aumento de los niveles de azúcar en la sangre y el incremento de la hormona del hambre (grelina).

Por consiguiente, es necesario que descanses bien todas las noches. No solamente es necesario tener un horario establecido, sino también tener un período saludable de sueño, para mantener el metabolismo y los procesos hormonales equilibrados.

2. Bebe suficiente agua

Beber agua constantemente es un hábito que trae muchos beneficios, como por ejemplo una piel más sana, eliminación de toxinas, mejor oxigenación del cerebro y, por supuesto, un buen funcionamiento del metabolismo.

Tomar agua es mucho más conveniente que ingerir refrescos, gaseosas o jugos procesados. El motivo radica en que las gaseosas empeoran el desempeño de tu metabolismo por la cantidad de azúcar, colorantes y químicos poco saludables que contienen.

El agua hidrogenada potencia los beneficios del agua convencional.

De esta manera, beber agua en lugar de otras bebidas ayuda a incrementar la velocidad de tu metabolismo, especialmente si es agua fría, ya que tu cuerpo tendrá que usar energía para regular la temperatura del agua a la del cuerpo. Así, el efecto para quemar calorías es mucho más efectivo.

3. No te saltes comidas

Si quieres tener un buen metabolismo, entonces evita en lo posible saltarte comidas. Lo más recomendable es tener un horario establecido de desayuno, almuerzo y cena, además de las meriendas entre horas.

Esto es sumamente importante, en vista de que, si tu cuerpo no está seguro de cuándo vendrá la próxima comida, tu metabolismo disminuirá a medida que se almacenan más calorías como grasa, en lugar de quemarlas para obtener energía.

4. Evita estar mucho tiempo sentado

Estar demasiado tiempo sentado es realmente negativo para el organismo. Sentarse no requiere el uso de ningún músculo; por el contrario, el simple hecho de estar parado demanda la acción de varios grupos musculares para la estabilidad, lo que aumenta el metabolismo.

Asimismo, estar sentado durante horas está relacionado con el aumento de peso, en vista de que se queman menos calorías. Por lo tanto, si trabajas sentado, procura tomar períodos en los que debas estar de pie.

5. Come más fibra

El consumo de más alimentos ricos en fibra dará como resultado una mayor quema de calorías, ya que el cuerpo trabaja más para romper este nutriente. De esta forma, ayuda a combatir el estreñimiento y reduce el colesterol.

La fibra es un nutriente elemental para tener un buen metabolismo.

Si deseas obtener más fibra en tu dieta, puedes comer alimentos como cereales integrales, avena, manzanas, aguacates, pistachos legumbres, brócoli, frambuesas y almendras.

6. Evita el aceite vegetal

El aceite es mucho más dañino de lo que aparenta ser. Entre sus efectos negativos, se encuentran los problemas cardiovasculares, aumento del colesterol y el riesgo de padecer obesidad.

En vez de consumir alimentos preparados con aceite vegetal, es mucho más saludable reemplazarlo por aceite de coco o aceite de oliva extra virgen. El aceite de coco es alto en grasas de cadena media, que colaboran a acelerar el metabolismo.

Los pequeños hábitos que puedes cambiar en tu rutina realmente marcarán la diferencia, y no solamente en tu metabolismo. Tu salud en general se verá mejorada notablemente; por lo tanto, no dudes en aplicar estas costumbres.

  • Brown, C. M., Dulloo, A. G., & Montani, J. P. (2006). Water-induced thermogenesis reconsidered: The effects of osmolality and water temperature on energy expenditure after drinking. Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism, 91(9), 3598–3602. https://doi.org/10.1210/jc.2006-0407
  • Stookey, J. J. D. (2016, January 2). Negative, null and beneficial effects of drinking water on energy intake, energy expenditure, fat oxidation and weight change in randomized trials: A qualitative review. Nutrients. MDPI AG. https://doi.org/10.3390/nu8010019
  • Stookey, J. D., Constant, F., Popkin, B. M., & Gardner, C. D. (2008). Drinking water is associated with weight loss in overweight dieting women independent of diet and activity. Obesity, 16(11), 2481–2488. https://doi.org/10.1038/oby.2008.409
  • Vij, V. A., & Joshi, A. (2014). Effect of excessive water intake on body weight, body mass index, body fat, and appetite of overweight female participants. Journal of Natural Science, Biology and Medicine, 5(2), 340. https://doi.org/10.4103/0976-9668.136180
  • Biswas, A., Oh, P. I., Faulkner, G. E., Bajaj, R. R., Silver, M. A., Mitchell, M. S., & Alter, D. A. (2015, January 20). Sedentary time and its association with risk for disease incidence, mortality, and hospitalization in adults a systematic review and meta-analysis. Annals of Internal Medicine. American College of Physicians. https://doi.org/10.7326/M14-1651
  • Scheen, A. J., Byrne, M. M., Plat, L., Leproult, R., & Van Cauter, E. (1996). Relationships between sleep quality and glucose regulation in normal humans. American Journal of Physiology, 271(2 Pt 1), E261-70.
  • Chokroverty, S. (2010, February). Overview of sleep & sleep disorders. Indian Journal of Medical Research.
  • Smith, M. R., Perreault, L., Wright, K. P., Eckel, R. H., Markwald, R. R., Melanson, E. L., & Higgins, J. (2013). Impact of insufficient sleep on total daily energy expenditure, food intake, and weight gain. Proceedings of the National Academy of Sciences, 110(14), 5695–5700. https://doi.org/10.1073/pnas.1216951110
  • Assunção, M. L., Ferreira, H. S., Dos Santos, A. F., Cabral, C. R., & Florêncio, T. M. M. T. (2009). Effects of dietary coconut oil on the biochemical and anthropometric profiles of women presenting abdominal obesity. Lipids, 44(7), 593–601. https://doi.org/10.1007/s11745-009-3306-6