Hígado e intestinos: dos órganos que los deportistas deben cuidar muy bien

Francisco María García · 16 septiembre, 2018
Existe la creencia de que solo por ser deportista ya vamos a tener buena salud, sin embargo, puede ocurrir todo lo contrario cuando no existen otros hábitos saludables asociados, el hecho de practicar una actividad deportiva entonces puede causar ciertos problemas

La práctica de deportes es uno de los pilares para tener una vida saludable. Ayuda a mantener un peso adecuado, activa el metabolismo, disminuye el estrés, entre otras cualidades. Es necesario complementar con otros cuidados para no dañar órganos importantes como hígado e intestinos.

Una rutina de ejercicios afecta directamente al sistema digestivo. Depende de cada uno lograr que esos efectos sean positivos; el conocimiento del propio cuerpo es la mejor forma que tiene el deportista para protegerse.

Rol de hígado e intestinos en los deportistas

El hígado cumple una función primordial en los atletas, ya que es el responsable de almacenar el glucógeno. A su vez, regula el azúcar en sangre para que esté presente en todo momento que el organismo lo requiera. Solo con el buen funcionamiento hepático, un deportista puede tener energía y salud.

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Los intestinos son fundamentales y vitales. Actúan como una barrera transportadora de nutrientes y bloqueadora de moléculas dañinas. Si la membrana intestinal se vuelve demasiado permeable, el cuerpo queda expuesto a diversas bacterias. Todo tipo de enfermedades se generan por el debilitamiento del sistema inmunológico.

Tips para proteger el hígado e intestinos de un deportista

Es imprescindible dar a estos órganos la importancia que tienen en verdad para la salud del organismo. El hábito de mantener un equilibrio entre ejercicios y otras actividades previene las náuseas, gastritis, reflujos y otros.

Regular horarios

No es recomendable ingerir alimentos durante las dos horas antes de hacer actividad física ni en los 30 minutos sucesivos. Para no exigir hígado e intestinos, el estómago no debe estar lleno al momento de la práctica de deportes.

Seleccionar el tipo de alimentos que compongan la dieta diaria

Es fundamental priorizar en nuestra alimentación platos ricos en fibra y nutrientes, como las legumbres, frutas, cereales integrales, verduras y frutos secos. Con este tipo de rutina se favorece la eliminación de deshechos y previene males como el cáncer de colon.

Hacer reducción de dulces y químicos

Todo deportista debe evitar el consumo de comidas con algos niveles de azúcar, harinas refinadas y grasas. Aunque suelen ser alimentos tentadores y son parte de hábitos arraigados, no son positivos para el organismo.

Lo mismo sucede con aquellos productos que tienen altos índices de químicos. En especial se encuentran en este grupo los procesados. En la práctica, por la falta de tiempo todos caemos en algún momento en las trampas de la comida rápida.

Líquidos en cantidad y calidad

Es común hablar de la importancia de consumir al menos dos litros de líquido al día. Sin embargo, hay que aclarar cuáles son los recomendados, además del agua.

 

Los líquidos más positivos como ayudantes para el funcionamiento de hígado e intestinos son:

  • Té verde
  • Infusiones digestivas
  • Infusiones depurativas
  • Caldos de verduras
  • Té kukicha

Masticar y masticar antes de tragar

Una manera de colaborar con el trabajo del sistema digestivo es masticar los alimentos de forma correcta. Lo ideal es procesar los mismos hasta que se conviertan en líquido y después tragar. Así, se facilita la absorción de las vitaminas, minerales y ácidos; la digestión se ve mejorada y el cuerpo tiene una sensación de bienestar constante.

Tranquilidad y más aún, al comer

Los problemas intestinales están relacionados de forma muy cercana con los estados emocionales. A pesar de que resulte difícil, hay que aprender a gestionar el estrés. Más aún, al momento de cada comida, tiene que prevalecer la armonía. Del mismo modo se debe administrar el tiempo destinado a esta hora.

Una de las principales causas del mal funcionamiento gastrointestinal es comer apurados o nerviosos. Hay que olvidar los tentempiés mientras se camina de un lugar a otro o los almuerzos durante una discusión.

Aporte de omega 3 en casos de función intestinal irregular

Quienes padecen de desequilibrios intestinales se ven favorecidos con nutrientes ricos en omega 3, vitaminas K y B. Asimismo, se pueden incluir algunos probióticos como yogures y prebióticos para mejorar la flora intestinal.

Para concluir

La actividad física, sea profesional o amateur, requiere de estos cuidados. Asegurados los complementos entre dieta, emociones y ejercicios, se puede esperar un equilibrio saludable. Los resultados se hacen visibles inmediatamente.