Cómo iniciar en el deporte si llevas una vida sedentaria

29 enero, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la periodista deportiva Yamila Papa Pintor
Si llevas mucho tiempo sin realizar ejercicio físico, debes poner en marcha un retorno organizado y paciente a la actividad. Te enumeramos algunos aspectos que debes tener en cuenta.

Seguro habrás leído que llevar una vida sedentaria no es para nada bueno, pero puede que no sepas muy bien cómo revertir la situación. En este artículo, te daremos algunos consejos para que puedas comenzar a practicar deporte si hace tiempo no entrenas… ¡O incluso si nunca lo has hecho!

Cambia tu vida sedentaria hoy mismo

Quizás el título te suene a ‘publicidad engañosa’, pero lo cierto es que puedes cambiar tus hábitos y dejar de llevar una vida sedentaria en la medida que te comprometas. ¡Solo es cuestión de proponértelo!

La gran mayoría de las personas sedentarias comienzan una actividad física y la abandonan en pocos días. Muchos no llegan siquiera al mes pago en el gimnasio. Por lo general, eso sucede cuando no encuentras una disciplina que te encante. El día que des con ella, no querrás abandonarla jamás.

Una de las principales excusas para no hacer ejercicio es ‘soy demasiado viejo’. Sin embargo, hay muchos deportes que se adaptan a la edad y a las habilidades de cada uno. Prueba con el yoga, el aquagym o, al menos sal, a caminar todas las tardes.

Apenas dejas de lado la vida sedentaria —aunque sea al dar los primeros pasos para ello— te sientes mucho mejor contigo mismo. Tu autoestima mejora notablemente, te gusta lo que ves en el espejo y te sientes con la capacidad de ‘conquistar el mundo’.

Comienzo progresivo

No es necesario que de la noche a la mañana corras una maratón ni nada por el estilo. Es fundamental que comiences poco a poco y vayas aumentando la cantidad de días y tiempo de ejercicio.

Por ejemplo, puedes empezar con dos veces a la semana durante 20 minutos y luego pasar a tres veces por semana y 30 minutos cada sesión. De ese modo, aumentas la carga hasta cumplir con lo mínimo de tres veces y tres horas semanales.

¿No quieres ir al gimnasio porque te da vergüenza o no tienes dinero? ¡Puedes hacer ejercicio en casa! Pon vídeos en el móvil o la televisión y sigue programas de entrenadores acorde a tus necesidades. Puedes también salir a caminar —incluso subir y bajar por las escaleras de donde vives—, lo que no conlleva ningún gasto adicional.

Busca siempre aquello que te haga feliz; si por alguna razón un día no tienes ganas de ejercitar, no te obligues a hacerlo. Esto no quiere decir abandonar, sino mimarte un poco. Te lo mereces por el esfuerzo que realizas a diario para dejar de lado la vida sedentaria.

Chica de espaldas triste tras hacer ejercicio.

Más consejos para decirle adiós a la vida sedentaria

Uno de los errores más habituales que cometen aquellos que quieren tener una vida más activa es intentar de un día para el otro cumplir con horas y horas de entrenamiento. Para evitarlo, es fundamental ir despacio. Presta atención a estos consejos:

1. No eres el de antes

Hace algunos años, podías entrenar una hora sin cansarte, andar en bicicleta 20 kilómetros y estar ‘fresco como una lechuga’ o jugar con tus amigos al fútbol cada fin de semana. No obstante, eso ha quedado en el pasado. No es para que te deprimas, sino para que te des cuenta de cuáles son tus capacidades actuales y actúes en consecuencia.

2. No tengas prisas

Muchos desean recuperar todo el tiempo que perdieron sin entrenar, y eso los lleva a lesionarse, cansarse, fatigarse o abandonar en cuestión de semanas. Ten en cuenta que el ejercicio tiene beneficios en el mediano y largo plazo, así que las prisas no son bienvenidas.

3. No lo tomes como obligatorio

Si vas al gimnasio o haces ejercicio porque te lo ha dicho el médico o tu pareja, no sirve. Claro que podemos ver resultados, pero nos referimos a que si lo tomas como una obligación, no lo disfrutarás. Además, tendrás una idea equivocada sobre la actividad.

Mejor es que elijas un deporte que te encante, con lo que te sientas bien y no busques excusas para faltar a la primera oportunidad que se te presenta.

Cuando hay que cambiar de rutina.

Para dejar de lado la vida sedentaria, no tienes que convertirte en un deportista profesional ni mucho menos. Solo es cuestión de moverte un poco, de cambiar horas de sofá por caminatas o paseos en el parque, de levantarte de vez en cuando del escritorio y de reemplazar el elevador por las escaleras. ¡Pequeños cambios tendrán excelentes resultados!

  • Varo Cenarruzabeitia, J. J., Matínez Hernández, J. A., & Martínez-González, M. Á. (2003). Beneficios de la actividad física y riesgos del sedentarismo. Medicina Clinica. https://doi.org/10.1157/13054307