La hidratación de la piel del deportista

Francisco María García · 14 septiembre, 2018
La hidratación de la piel es de los factores que no siempre se tienen en cuenta en la planificación, conseguir que el órgano más extenso  no sufra los estragos de la actividad física demanda normas básicas de obligatorio cumplimiento

Hacer deporte de forma regular aporta enormes beneficios al organismo. Sin embargo, para que el cuerpo pueda responder de la mejor manera y al mismo tiempo y reducir los riesgos de lesiones, siempre hay medidas que se deben considerar; una de ellas es la hidratación de la piel.

La hidratación de la piel por dentro

No solo la piel, el cuerpo como una unidad integral requiere de niveles de líquido óptimos para poder funcionar correctamente. Por ello la ingesta regular de líquidos, preferiblemente agua en abundancia, es un factor vital. El organismo requerirá siempre de agua antes, durante y después del ejercicio.

La excesiva sudoración

A través de la transpiración se liberan una gran cantidad de toxinas; su presencia es sinónimo de que el trabajo físico está funcionando. A pesar de que la piel también se depura con el sudor, la pérdida de líquidos puede dar lugar a episodios de sequedad e irritación.

Adicionalmente, parte de la capa protectora que trabaja frente a la acción de los rayos del sol y demás agentes externos se pierde junto con el agua expulsada.

En todo caso, la idea no es regular o disminuir el flujo de sudor despedido por el cuerpo; por el contrario, se debe en lo posible facilitar esta labor. Una buena opción es recurrir a la exfoliación, un proceso que permite, entre otras cosas, limpiar los poros y eliminar las células muertas. También tonifica la epidermis y mejora los niveles de oxigenación.

Alimentación balanceada

Otro punto de gran interés, sobre todo al hablar de deportes y actividad física regular. Para proteger o facilitar las labores de regeneración de la piel, hay alimentos con propiedades muy útiles; lo mismo para aportar altas cantidades de líquido y evitar cuadros de deshidratación.

La lista de alimentos cuyos beneficios se sienten directamente sobre la dermis incluye cítricos como pomelo, limón y naranja; además de aportar agua, contienen vitamina C en abundancia.

La vitamina C es un antioxidante que interviene directamente en la formación del colágeno, proteína vital para dotar a la piel de fuerza y elasticidad. Otro fruto rico en en este elemento es el kiwi, que además previene el estreñimiento, permitiendo al intestino cumplir con la tarea de eliminar las toxinas del cuerpo.

La hidratación de la piel, desde fuera

Son varios los factores externos que pueden afectar la hidratación de la piel en los deportistas. Elementos cuya acción dañina se hacen más notoria cuando se trata de actividades al aire libre. La radiación es el más evidente; por ello, al ejercitarse con los rayos solares, debe contarse con los protectores solares adecuados.

Como hidratar la piel quemada por el sol

Otros elementos ambientales que pueden afectar a la dermis son el viento y las temperaturas extremas. Demasiado frío genera un estado de sequedad casi automático sobre las zonas desprotegidas; con el calor, la tasa de sudoración es más elevada.

Una forma de reducir los daños procedentes de la climatología adversa es utilizar las prendas de vestir adecuadas, según el deporte y las condiciones atmosféricas.

Un consejo importante, en lo que al sol se refiere, es sl siguiente: realizar alguna actividad a pleno día, sobre la arena de la playa en época estival y con el torso totalmente descubierto, expondrá más zonas del cuerpo a la acción directa de los rayos del sol.

Mucha cantidad de agua deshidrata

Las duchas constantes a las que suelen someterse la mayoría de los deportistas es otro factor que dificulta la hidratación de la piel. Por ello, siempre es importante contar con cremas de uso tópico o aceites hidratantes, para aplicar después de salir del baño.

Más dificultades deben enfrentar los nadadores frecuentes. Quienes lo hacen en piscinas, deben sumar un ingrediente que aumenta los niveles de sequedad cutánea de forma dramática: el cloro. Por otra parte, a quienes se sumergen en el mar les toca enfrentar los altos niveles de salinidad del agua.

No olvidar el cabello

La cabellera también sufre los rigores del ejercicio, lo mismo que el cuero cabelludo; son muy importantes los cuidados para mantener el pelo hidratado y protegido. Una buena idea es no prescindir, siempre que sea posible, del uso de sombreros o gorros mientras se permanezca al aire libre y bajo el sol.