Las 4 causas principales de colesterol malo alto

Antonio Reyes · 24 junio, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por él médico Leonardo Biolatto el 24 junio, 2019
El colesterol es una sustancia grasa fundamental para nuestras células, pero un exceso de este puede acumularse en las arterias y provocar enfermedades cardiovasculares. Hoy veremos las principales causas del colesterol malo elevado.

El colesterol es una sustancia similar a la grasa que se sintetiza en el hígado y forma parte de la pared de las células. Es un componente imprescindible tanto estructuralmente como en la génesis de numerosas hormonas, como por ejemplo las sexuales o la aldosterona.

¿Qué es el colesterol malo?

El colesterol es transportado por diferentes lipoproteínas por todo el cuerpo humano. Estas lipoproteínas pueden ser, de forma simplificada:

  • HDL —high density lipoprotein—: lipoproteínas de alta densidad. Transportan el colesterol acumulado en nuestros tejidos hacia el hígado para ser destruido.
  • LDL —low density lipoprotein—: lipoproteínas de baja densidad. Transportan el colesterol desde el hígado y lo depositan en los tejidos periféricos.

Conocemos como ‘colesterol malo’ a esta última lipoproteína. Un exceso de LDL en el organismo va a provocar un mayor depósito de colesterol en los tejidos periféricos como las arterias; se produce de este modo su estrechamiento.

Esta es la génesis de las placas de ateroma, que pueden llegar a ocasionar patologías cardiovasculares severas, como embolias pulmonares o infartos agudos de miocardio por oclusión de las arterias coronarias, que son las que irrigan el corazón.

Las 4 causas más comunes de colesterol malo

En las siguientes líneas, vamos a explicar cuáles son las cuatro causas más comunes por las que podemos tener unos niveles elevados de LDL en la sangre y cómo podemos remediarlo. La premisa es evitar las consecuencias a largo plazo que puede producir mantener estos niveles elevados durante un período de tiempo prolongado.

1. Sedentarismo

El sedentarismo es uno de los mayores factores de riesgo de enfermedad cardiovascular en edad avanzada en el mundo occidental. Es un factor de riesgo potencialmente modificable contra el que debemos luchar durante todas las etapas de nuestra vida.

El sedentarismo es una de las principales causas del colesterol malo.

El hecho de realizar poca actividad física está relacionado con un mayor índice de grasa corporal, resistencia incrementada a la insulina, mayor perímetro abdominal y, como consecuencia de todo esto, mayor depósito de colesterol —LDL— en nuestros tejidos.

Para corregir esta situación basta con iniciar una actividad física moderada dos o tres veces por semana; generalmente se experimenta una mejoría analítica en poco tiempo de los niveles de colesterol LDL.

Progresivamente se puede ir incrementando la actividad física realizada para crear el hábito y obtener todos los beneficios de la práctica deportiva.

2. Dieta alta en grasas saturadas

No seguir una alimentación variada y equilibrada y abusar de la bollería industrial o de los alimentos procesados, ricos en grasas saturadas e hidrogenadas, aumenta los componentes del colesterol —los ácidos grasos saturados.

Por ello, el hígado sintetizará más colesterol, que luego será transportado por el LDL a los tejidos periféricos y, concretamente, a las paredes de nuestras arterias.

Además, abusar de este tipo de alimentos suele estar asociado al sedentarismo, por lo que es muy habitual que estos factores de riesgo se asocien con obesidad. Para corregir esta situación, debemos educarnos y tomar conciencia de la importancia de una correcta nutrición para nuestra salud a largo plazo.

3. Tabaquismo

El tabaquismo no es solo perjudicial para el aparato respiratorio. Las sustancias tóxicas que contiene el tabaco producen fibrosis de la pared de las arterias, y esto hace que sea más fácil que se formen depósitos de colesterol en ellas.

4. Diabetes mellitus

Padecer diabetes no controlada provoca que mantengamos niveles altos de azúcar en sangre. Esta situación de hiperglucemia provoca un incremento de la síntesis hepática de colesterol y su transporte a los tejidos, con su consiguiente acumulación.

Desintoxica tu cuerpo: una de las mejores alternativas es reducir el consumo de azúcar.

Debemos acudir a nuestro médico endocrinólogo para que nos paute el tratamiento más adecuado para la diabetes y así evitar estos niveles mantenidos de glucosa en sangre que, además del aumento de colesterol, pueden conducirnos a otros síntomas indeseables.

El colesterol bueno

Como hemos explicado, el colesterol bueno o HDL recoge los depósitos de colesterol de los tejidos y los transporta al hígado para reconvertirlos en sus elementos formes. Por este motivo, no solo tenemos que centrarnos en reducir el LDL, sino que también tenemos que aumentar los niveles de HDL.

Este aumento de HDL se consigue consumiendo grasas saludables, ricas en ácidos grados monoinsaturados y poliinsaturados. También es vital aumentar nuestra actividad física diaria, pues frecuentemente se la ha relacionado con una mejoría en los niveles de colesterol HDL.

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