¿Por qué el sueño es indispensable para nosotros?

El metabolismo del deportista funcionará de forma correcta si ha tenido un sueño reparador. El estrés y otras consecuencias derivadas de dormir mal no son lo recomendable para el bienestar de una persona.

El desarrollo humano depende del sueño desde la etapa de la infancia. Durante la adultez, en tanto, las horas de descanso siguen interconectadas con el crecimiento físico y el sistema inmunitario y nervioso.

El metabolismo también está relacionado con el descanso nocturno. Dormir mal genera estrés, problemas digestivos y alteraciones en el peso, entre otros efectos negativos. Tal parece que nuestra existencia entera está fundamentada en la forma en que dormimos.

El sueño y el desarrollo humano

Un bebé recién nacido duerme entre 16 y 18 horas durante sus primeras semanas de vida. Los especialistas entienden hoy en día que el reposo permite las labores de desarrollo de los tejidos, el cerebro, la estructura ósea y la musculatura.

La relación desarrollo-descanso se evidencia aún más cuando los pequeños reducen sus horas de sueño conforme crecen. Esto no cambia en la niñez, juventud y adultez. Hasta las últimas etapas de la vida, dormir es una actividad fundamental.

Algunas opiniones médicas sugieren que la falta de descanso puede generar enfermedades graves. Al afectarse el ciclo circadiano y la recuperación de los tejidos, los procesos celulares se alteran de forma poco conveniente.

Reposar nos permite recuperarnos por completo

Los que piensan que dormir bien solo es un proceso de descanso de la actividad física y mental, se equivocan. El ser humano no duerme solo para reponer energías: en el sueño la restitución ocurre a nivel general. Los tejidos y las fibras se regeneran, lo que implica procesos celulares en todos los niveles.

Por este motivo dormir es tan importante para el acondicionamiento físico, el desarrollo muscular y el desempeño deportivo. Básicamente, dormimos como parte de nuestro entrenamiento. Por el contrario, quienes no descansan bien son más propensos a problemas metabólicos y de desarrollo muscular.

Estudios realizados por investigadores de Murcia han demostrando que nuestros niveles de insulina y el efecto de los carbohidratos varían en el metabolismo del deportista. Esta sustancia es central en los procesos metabólicos del ser humano, particularmente en el procesamiento de los carbohidratos.

Irte a dormir antes beneficia al organismo de diferentes maneras.

No es solo dormir: es hacerlo bien

Todo esto lleva a que nuestra forma de realizar el reposo nocturno es clave para nuestro desarrollo integral. Por ejemplo, se cree que las personas que duermen al menos ocho horas diarias tienen metabolismo óptimo. El solo hecho de ir a la cama tarde podría generar cambios en ese proceso.

En este sentido, un sueño reparador sería clave para evitar la propensión a la obesidad y la diabetes. Asimismo, el descanso insuficiente suele asociarse a problemas cardíacos con el paso de los años.

El inconveniente es que el ritmo de vida actual nos limita las horas de sueño. Un adulto promedio está durmiendo un máximo de seis horas y media diarias. Hasta los años setenta, las personas reposaban un promedio de nueve horas continuas. El incremento de la vida nocturna también hace mella en nuestro organismo.

Deporte y sueño: una relación necesaria

Como todos los procesos mencionados antes, la calidad de nuestras actividades físicas y mentales depende de nuestra capacidad de dormir bien. Deportistas y entrenadores lo saben, por lo que los ciclos de descanso son respetados a rajatabla a nivel profesional.

Todos los deportistas prestan atención a sus costumbres de descanso. Además de reposar al menos ocho horas en la noche, hacen descansos diurnos. En deportes como el fútbol, por ejemplo se fomenta una siesta completa, duradera y reparadora.

El descanso no implica solamente recuperación muscular. Su importancia es tal que el desempeño deportivo podría verse afectado después de una noche de mal dormir. El estrés, la somnolencia y los demás efectos del insomnio impiden el máximo rendimiento.

Muchos sistemas de entrenamiento y rotación deportiva conciben esta realidad y se enfocan en la relevancia de cumplir con el descanso apropiado. La eficacia tiene que ver con la plenitud de las capacidades mentales.

Algunas recomendaciones sobre el sueño y el deporte

Para conciliar de una forma correcta sueño y deporte, estos serían los tips a tener en cuenta:

  • Hacer reposos diurnos: una siesta en la tarde de al menos media hora mejora nuestra recuperación muscular. Hacer esto puede verse como una buena previsión en caso de que nos cueste descansar en la noche.
Tener a mano una receta de cena ligera para después del gimnasio siempre es conveniente.

  • Ejercítate conforme a tu descanso: si no hemos dormido lo suficiente, lo mejor es no emprender entrenamientos de alta intensidad. Incluso si estamos muy agotados, es más recomendable invertir las horas en reposar que en trabajar el acondicionamiento físico.

Como última recomendación, considera también entrenar para conciliar el sueño: si te cuesta dormir, intenta realizar tus entrenamientos en la noche. Llegar agotados y hacer una cena saludable, facilitará caer en estado de serenidad; de todos modos, esto no funciona igual para todas las personas, y tampoco debes ejercitarte demasiado tarde.

  • Dirección General de Deportes-CARM. 2011.  Facultad de Psicología, Uiversidad de Murcia. Sueño y deporte. Extraído de: https://digitum.um.es/xmlui/bitstream/10201/34983/1/Sue%C3%B1os%20y%20Deporte.pdf
  • Barbalho Da Cunha, George Klinger. Sueño y deporte. Extraído de: https://www.aacademica.org/000-015/7.pdf
  • Alarcón López, F.  y Ureña Ortín, N . Universidad Católica San Antonio, de Murcia. 2006. OPTIMIZACIÓN DE LAS INGESTAS REALIZADAS DURANTE EL PERIODO COMPETITIVO EN DEPORTES DE INVASIÓN. Extraído de: http://cdeporte.rediris.es/revista/revista24/artingesta35.pdf