Pregorexia: ¿qué es y que hacer?

27 enero, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la periodista deportiva Yamila Papa Pintor
Muchas mujeres experimentan una preocupación excesiva por su peso y toman medidas inconvenientes al respecto. Si esto ocurre durante un embarazo, los riesgos son muy elevados para la mamá y el bebé.

La pregorexia aparece durante el embarazo e incluye cierta obsesión por el peso que se gana durante la gestación. En este artículo, te contaremos más sobre este trastorno y cómo actuar en caso de padecerlo.

¿Qué es la pregorexia?

Cuando una mujer queda embarazada, sabe —al menos de forma inconsciente— que engordará, incluso comiendo sano. Durante los nueve meses de embarazo, suceden muchos cambios a nivel físico; el aumento de peso es uno de ellos.

Si bien la mayoría de las futuras madres aceptan esto como parte del proceso, otras se niegan a subir siquiera un kilo en comparación con lo que pesaban antes de quedar encinta.

Este trastorno se conoce como pregorexia, una palabra que nace de la combinación de las palabras ‘pregnancy’ (embarazo en inglés) y anorexia. Se ha usado el término por primera vez en el año 2008, en Estados Unidos, pero es un problema que afecta a las mujeres en otras latitudes por todo el mundo.

Si una embarazada sufre pregorexia, su principal objetivo estará radicado en no subir de peso y mantenerse lo más delgada posible toda la gestación. Para lograrlo, comerá por debajo de lo necesario, hará ayunos prolongados o se pasará los días ‘a dieta’, incluso ingiriendo solo líquidos.

La preocupación excesiva por su físico puede llevarla a forzar vómitos, al consumo de laxantes o la práctica de ejercicios no acordes a su condición. Todo ello, por supuesto, con consecuencias más que peligrosas tanto para su salud como para la del bebé.

¿Cómo surge este trastorno?

La principal causa de la pregorexia es la presión social; es decir, aquellos patrones estéticos que se estipulan para ‘la mujer de hoy’. Asimismo, también influye el consumo de noticias sobre celebridades que han mantenido su físico durante el embarazo y tras el parto.

Quizás sea un poco difícil de entender que una mujer deje de lado el bienestar de su hijo para ocuparse del físico propio; sin embargo, este trastorno no es ‘intencionado’. Probablemente la madre haya tenido algún problema de sobrepeso o ciertas patologías alimentarias en el pasado, que pueden reaparecer en esta etapa tan sensible de su vida.

La alimentación durante el embarazo.

Síntomatología

Los principales síntomas de la pregorexia son:

  • Poco aumento de peso o incluso adelgazamiento durante el embarazo.
  • Miedo excesivo por engordar o hablar continuamente de los kilos y las balanzas.
  • Restricciones en la dieta (eliminar el consumo de muchos alimentos).
  • Práctica de ejercicio no adecuado para embarazadas.
  • Inducción del vómito.
  • Fatiga excesiva, mareos, dolores de cabeza.
  • No prestar atención a los famosos ‘antojos’ y rechazar comidas apetitosas.

Posibles consecuencias

Como se dijo anteriormente, este tipo de trastorno puede acarrear muchas consecuencias negativas, tanto para la madre como para el feto. En la primera, los efectos son hipertensión, desnutrición, anemia, arritmias, descalcificación de los huesos, diabetes gestacional, aborto espontáneo, depresión y baja autoestima.

En cuanto al bebé, las principales consecuencias del comportamiento de la mujer son: parto prematuro, bajo peso al nacer, alteraciones neurológicas, aumento de las posibilidades de padecer problemas cognitivos en la niñez y, en casos más graves, fallecimiento en los primeros meses de vida o antes del nacimiento.

¿Cómo ayudar a una mujer con pregorexia?

Seguramente, una embarazada que sufra este trastorno no se dará cuenta de lo que sucede, ya que pensará que está actuando correctamente.

Los primeros en notar que algo no está bien en ella son su pareja, sus amigas y sus familiares directos. Claro que, cuando se quiere hablar al respecto, la futura madre desestima el tema e indica que no son ciertas las suposiciones.

Consejos si quieres quedarte embarazada.

Lo primero que debemos hacer cuando alguien cercano tiene indicios de pregorexia es hablar con su médico de cabecera. El profesional realizará ciertas pruebas y preguntas a la embarazada; si lo considera adecuado, la derivará a la consulta con un psicólogo o psiquiatra.

La terapia puede ser individual, pero se recomienda que asista a un grupo terapéutico de apoyo para conocer los casos de otras mujeres embarazadas con el mismo problema.

A su vez, es fundamental el apoyo por parte de la familia en todo momento, sin demonizarla ni acusarla de negligente para con su vida y la de su bebé. Debe existir comprensión, empatía y ayuda.

Si tu pareja o alguien muy cercano está embarazada y demuestra alguno de los signos de pregorexia, no dejes pasar el tiempo. Busca la ayuda de un profesional y traten el problema lo antes posible para reducir riesgos, tanto para ella como para el feto.