¿Pueden los carbohidratos ser adictivos?

27 Febrero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el nutricionista Sául Sánchez Arias
Los edulcorantes artificiales podrían no ser seguros a medio o largo plazo. Entonces, ¿qué medidas podemos elegir para reducir el consumo de azúcar?
 

Está claro que el consumo excesivo de carbohidratos puede presentar ciertos problemas. Esto es así sobre todo cuando hablamos de azúcares simples, pues su ingesta se relaciona con la diabetes y la obesidad en personas no deportistas.

Además, en los últimos años han aparecido artículos que vinculan la ingesta regular y excesiva de azúcares simples con la promoción de ciertos tipos de enfermedades graves. No obstante, en la industria es muy frecuente utilizar los carbohidratos, y en especial el azúcar, como elemento regulador de las propiedades organolépticas de los productos.

Por otra parte, en muchas ocasiones se benefician del poder conservante de esta sustancia, como sucede por ejemplo en el caso de las mermeladas. Pero quizás este consumo de azúcar esté motivado por algún otro factor, como los que analizaremos a continuación.

La adicción a los carbohidratos

El siguiente artículo de la revista British Journal Of Sports Medicine afirma que el azúcar cumple los criterios necesarios para ser considerado una sustancia adictiva. De hecho, en animales está comprobado que produce efectos típicos de las drogas como la tolerancia, la dependencia y los efectos opioides.

En humanos existe también esta relación y, por lo tanto, se considera una sustancia adictiva. Hay que tener especial cuidado con su tolerancia, pues la industria tiende a utilizar mayores cantidades de este alimento según pasa el tiempo. Nuestro paladar está acostumbrado a este sabor y no es capaz de distinguir con precisión si estamos ante un producto demasiado azucarado.

 

Los carbohidratos están constituidos por glucosa, al igual que el azúcar, y por ello esta propiedad adictiva es extensible a todo el conjunto de estos nutrientes. No obstante, su nocividad es mayor cuando hablamos de carbohidratos simples, ya que su absorción es mucho más rápida y el estrés que producen a nivel pancreático es mayor.

Alimentos sobre una mesa que representan el consumo de carbohidratos.

Debemos destacar también que el azúcar produce una gran secreción de insulina, que disminuye de manera rápida los niveles de glucosa en sangre. Esto conlleva la aparición de una hipoglucemia pospandrial que aumenta el apetito. Así, el riesgo de caer en una dieta hipercalórica se dispara.

Los edulcorantes artificiales para sustituir a los carbohidratos

En los últimos años, se ha popularizado la utilización de edulcorantes artificiales como sustituto del azúcar. Una de las ventajas que estos presentan es que tienen el mismo o incluso mayor poder endulzante sin apenas contenido calórico.

Sobre el papel, esta cualidad podría colocarlos como un elemento de uso preferente al azúcar cuando hablamos de la disminución del riesgo de obesidad. Sin embargo, la realidad es que los efectos que presentan sobre la resistencia a la insulina todavía no están claros. Existen discordancias en la literatura que no permiten realizar una conclusión con la información hoy disponible.

 

Por otra parte, tampoco se conoce con certeza la seguridad de estos edulcorantes a medio y largo plazo. Sería necesario realizar más investigaciones sobre sus efectos en el organismo para, de este modo, demostrar que no están relacionados con la aparición de enfermedades complejas.

Entonces, ¿cuál es la solución?

Lo mejor es realizar un consumo responsable de azúcar. Dado que es una sustancia que podría resultar nociva a medio plazo en grandes cantidades, es interesante disminuir su consumo.

Una estrategia útil es fijarse en el etiquetado de los productos alimenticios que consumimos. Los procesados a menudo contienen cantidades excesivas de azúcar que podrían dañar nuestra salud. Si nos acostumbramos a leer las etiquetas, podemos elegir el que menor cantidad de esta sustancia presente en su composición.

Otra manera de reducir el consumo de azúcar es priorizar los alimentos frescos sobre los procesados. En este sentido, incrementar la ingesta de frutas y verduras supone una mejora importante de la calidad de nuestra alimentación.

Tomar fruta antes o después de comer.

Por otra parte, con estos alimentos estaremos aumentando también el aporte de fibra de nuestra dieta. Esto nos permitirá reducir la resistencia a la insulina, como muestra el siguiente artículo, y además regular el apetito y la saciedad.

 

¡Para tener en cuenta!

Los carbohidratos son sustancias que cumplen los criterios para considerarse adictivos. Además, sabemos con certeza que su consumo regular en exceso es nocivo para la salud a medio y largo plazo. Por ejemplo, los carbohidratos están relacionados con el riesgo de obesidad y de diabetes tipo 2.

Sin embargo, las alternativas en forma de edulcorante artificial no parecen ser una solución a este problema, a falta de más estudios que confirmen su seguridad a largo plazo.

Por lo tanto, la mejor opción pasa por realizar un consumo moderado y responsable del azúcar. Leer las etiquetas y elegir los productos con una menor cantidad de esta sustancia es una excelente opción. Del mismo modo, es interesante incorporar una mayor cantidad de frutas y verduras a la dieta.

 
  • DiNicolantonio JJ., O'Keefe JH., Wilson WL., Sugar addiction: is it real? a narrative review. Br J Sports Med, 2018. 52 (14): 910-913.
  • Suez J., Korem T., Zeevi D., Ziberman Scharpira G., et al., Artificial sweeteners induce glucose intolerance by altering the gut microbiota. Nature, 2014. 514 (7521): 181-6.