¿Qué pasa cuando tienes exceso de sudor?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Ramos el 1 marzo, 2019
Francisco María García · 30 enero, 2019
Mediante el proceso de transpiración, nuestro organismo tiene diferentes protocolos para buscar el equilibrio térmico. La razón de que se produzca el sudor, es que el cuerpo segrega determinada humedad para hidratarse. ¿Cómo tratar el exceso de sudor?

El exceso de sudor en todo momento resulta muy incómodo para quien lo padece, y mucho más cuando se está en una cita romántica o se realiza una exposición con otras personas mirando. En estas circunstancias, es común que aparezcan pensamientos descalificadores sobre la apariencia personal que terminan afectando la autoestima.

La transpiración es el resultado de una estimulación normal del organismo ante el calor en búsqueda de su equilibrio térmico. Por medio de las glándulas sudoríparas ubicadas en las axilas, las manos, los pies y la frente, el cuerpo segrega líquidos para refrescarse.

Es normal que aparezca un poco de sudoración al estar en contacto con el sol directo. Durante el verano, caminando por la playa o practicando algún deporte, es una respuesta deseable en un cuerpo sano.

Sin embargo, existen diferentes circunstancias que pueden llevar a una persona a tener exceso de sudor. Incluso se pueden padecer ciertas alteraciones, como la enfermedad de hiperhidrosis.

¿Qué es la hiperhidrosis?

La hiperhidrosis es el exceso de sudor sin causa aparente y está considerada como una enfermedad benigna. Las glándulas sudoríparas muy activas generan un aumento incontrolable de transpiración, lo que produce grandes malestares a las personas que la padecen.

Esta enfermedad se asocia al tipo de personalidad introvertido, que son los individuos que se muestran tímidos en las relaciones sociales. Existen dos tipos de hiperhidrosis.

  • Hiperhidrosis primaria o focal: Se caracteriza por el descontrol de la sudoración en manos, pies y axilas, sin desencadenante aparente. Se asocia a estados de ansiedad fisiológica a causa de alteraciones emocionales como el miedo. También se consideran los factores hereditarios como causa probable.
  • Hiperhidrosis secundaria o generalizada: La producción excesiva de sudor se debe a causas de tipo médico o patológico, y puede aparecer en todo el cuerpo. Es un síntoma importante en enfermedades hormonales como el hipertiroidismo. También aparece con la menopausia y obesidad; asimismo, se observa en los trastornos medulares o del sistema nervioso central.
La producción excesiva de sudor se puede deber a causas de tipo médico o patológico, y puede aparecer en todo el cuerpo.

¿Cuándo es normal el exceso de sudor?

Las personas tienden a transpirar más de lo normal cuando emocionalmente se encuentran alterados. El organismo, al interpretar las señales de miedo o ansiedad, genera más sudor a fin de regularse internamente. La expresión popular “los nervios traicionan” se debe a esta circunstancia.

El problema principal es que las personas tienden a realizar un gran número de cosas para mantenerse secos; a mayor nivel de estrés, más sudoración. Esta situación crea un conflicto que se retroalimenta a sí mismo. Todo esto afecta la autoestima y calidad de vida de los sujetos con este padecimiento, quienes tienden a evitar el contacto social.

Por otra parte, cuando el organismo presenta un bajo nivel de glucosa en la sangre, también puede aparecer el exceso de sudor. Se manifiesta como un síntoma común del malestar interno, al igual que con las dificultades digestivas para procesar determinados tipos de alimentos.

Más allá de lo anterior, las alteraciones hormonales previstas como el embarazo o la menopausia pueden ocasionar exceso de sudoración. Se da particularmente por el aumento de la temperatura corporal interna, producto de las variaciones en el sistema endocrino. Esto implica que el cuerpo se autoregula con mayor cantidad de transpiración.

¿Cómo tratar la hiperhidrosis?

Afortunadamente, existen diferentes tratamientos médicos para tratar esta enfermedad. Los métodos más frecuentes son los orales y tópicos.

También se utilizan el botox y las descargas eléctricas como procedimientos alternativos. En determinadas situaciones, se pueden considerar las intervenciones quirúrgicas para extirpar algunas de las glándulas sudoríparas.

Es importante tener en cuenta que cualquier tratamiento médico conlleva algunos riesgos para la salud general. Por tanto, se debe evaluar con tiempo y la asesoría de expertos el tipo de procedimiento que más conviene, según el caso particular.

Para la hiperhidrosis, siempre es de gran ayuda utilizar ropa y accesorios cómodos y frescos para evitar sobrecalentar el organismo.

Tratamientos caseros

Siempre es de gran ayuda utilizar ropa y accesorios cómodos y frescos para evitar sobrecalentar el organismo. Existen telas apropiadas para tal fin, como el algodón.

Igualmente, recurrir a antitranspirantes contribuye a la higiene y mantiene seco el cuerpo por varias horas. A su vez, también se deben evitar productos como el café, el tabaco y las comidas en extremo picantes.

Para las manos sudorosas, sumergirlas en agua con vinagre por 10 minutos dos veces al día es de mucha ayuda. Finalmente, tampoco se pueden dejar de lado actividades físicas que faciliten la regulación de la temperatura corporal y, al mismo tiempo, propicien un estado de relajación para el organismo.