¿En quién puedes confiar? fisioterapeuta, osteópata y quiropráctico

Virginia Duque · 20 septiembre, 2018
Para saber dónde acudir en caso de lesión hay que aprender a diferenciar cada una de estas profesiones, para qué sirven y de cuáles nos podemos fiar según el problema

Las lesiones son inevitables cuando se realiza cualquier tipo de deporte. No es inminente que cualquier deportista las tenga, pero sí hay muchas posibilidades de que esto suceda. Ante ellas, surge la pregunta de dónde acudir para tratarlas, ¿al fisioterapeuta, osteópata o quiropráctico?

Fisioterapeuta, osteópata o quiropráctico, ¿en qué consiste cada uno?

Son muchas las personas que dicen que un osteópata es mejor que un fisio o que uno tiene más rigor que otro. ¿Qué hay de cierto en este y otros mitos? Vamos a descubrirlo.

El fisioterapeuta

Para definir en qué consiste la fisioterapia, nada mejor que la definición que la propia OMS hizo hace unas décadas atrás. Dijo así textualmente:

“La fisioterapia es la ciencia del tratamiento a través de: medios físicos, ejercicio terapéutico, masoterapia y electroterapia. Además, la fisioterapia incluye la ejecución de pruebas eléctricas y manuales para determinar el valor de la afectación y fuerza muscular, pruebas para determinar las capacidades funcionales, la amplitud del movimiento articular y medidas de la capacidad vital, así como ayudas diagnósticas para el control de la evolución”.

Fisioterapia deportiva.

Así que, independientemente de lo que muchas personas crean, un fisioterapeuta es mucho más que una persona que da masajes. Está preparado para aplicar diversas técnicas que ayudarán al paciente.

Además, los fisioterapeutas también están preparados para diagnosticar de dónde y por qué proviene un dolor y dar un tratamiento específico a este. También tienen una titulación gracias a una formación oficial de cuatro años, en la que han tenido que tener una alta nota para el acceso.

Osteópata

La osteopatía, aunque muchos la consideran mejor que la fisioterapia, es una disciplina no reconocida en muchos países, como por ejemplo en España. ¿Qué significa esto? Que cuando acudes a un osteópata, posiblemente no esté ni preparado para serlo, pues cualquiera puede ejercer de ello.

Esto sucede porque ha sido considerada como una disciplina pseudocientífica, lo que quiere decir que no está basada en la medicina y que sus resultados no han sido científicamente comprobados. ¿Que hay muchas personas a las que les ha funcionado? Sí, pero no tienen una garantía médica.

Su creador, Andrew Taylor Still se basó en que el cuerpo es como una máquina, en la que todo está conectado. Así que cuando una pieza falla, ya sea un músculo, un tendón o un hueso, solo basta con manipular las distintas partes del cuerpo, colocarlas en su sitio y paliar el dolor.

No obstante, esto no está científicamente comprobado.

Quiropráctico

La quiropraxia se centra en el sistema músculo-esquelético, trabajando este a través de la columna. También es una disciplina que no está reconocida en España, y aunque quizá a algunos les ha dado buen resultado, es una pseudoterpaia peligrosa.

Manipular la espalda, especialmente sin saber cómo hacerlo, puede causar grandes lesiones irreversibles. La quiropraxia no tiene una titulación oficial, por lo que cualquiera puede llevarla a cabo.

La importancia de la fisioterapia.

¿De quién me fío entonces, fisioterapeuta, osteópata o quiropráctico?

Sabeos que después de haber leído este artículo sabrás tomar una buena decisión, aunque te recomendamos que acudas a un fisio.

Aunque hay pruebas de que la osteopatía y la quiropraxia han tenido buenos resultados en muchas personas, también hay pruebas de que ha sido perjudicial en otras muchas.

Como ninguna de las últimas dos disciplinas están reconocidas, es mejor irse a lo seguro y acudir a un fisioterapeuta titulado y con buena reputación. No olvides pedir su titulación y preguntar los años que lleva ejerciendo. Lo que digan otros de él o ella también te ayudará a decidirte por uno bueno.

Por tanto, ya ves que uno no se puede fiar de los mitos o de lo que otros nos recomienden. La salud y el cuerpo es algo que tomar muy en serio, por lo que hay que estar bien informado antes de dejarse ‘tocar’ por un no profesional.