Relación entre el sueño y el peso

Francisco María García · 12 julio, 2018
El hecho de dormir lo suficiente, ni más ni menos, es clave no solo para estar activos y con energía al día siguiente, sino también para favorecer el mantenernos en un peso saludable y controlado

¿Existe una relación entre el sueño y el peso? Esta ha sido una de las interrogantes que más se han analizado en los últimos años. Diversos estudios parecen indicar que efectivamente existe una relación entre estos dos factores.

La relación entre el sueño y el peso

Ya hay varios estudios que demuestran esta relación entre el sueño y el peso. En base a dichos resultados, se demuestra la importancia de una buena noche de sueño. Se trata de dormir las horas justas, y dormir más o menos de las horas recomendadas puede resultar negativo para el bienestar general.

Un estudio realizado por la Clínica de Trastornos del Sueño de la UNAM demostró que las personas que duermen menos de siete u ocho horas diarias tienen más probabilidades de aumentar de peso. Para llegar a esta conclusión, los expertos estudiaron a 68 000 personas americanas de edad media.

La influencia de dormir para perder peso.

El resultado del estudio demostró que las mujeres que duermen siete u ocho horas tienen un 15% menos de probabilidades de ser obesas o tener problemas graves de sobrepeso.

El estudio también llegó a la conclusión de que las mujeres que tienen trabajos de turnos rotativos, es decir, que a veces trabajan en los turnos diurno y otras veces en los nocturnos, tienen más riesgo de sufrir de diabetes tipo 2 y sobrepeso.

Los expertos creen que el aumento de obesidad en el mundo obedece, entre otros factores, a un cambio en los hábitos de sueño. Hasta hace no mucho tiempo dormir mal era sinónimo de estar al día siguiente irritado, de mal humor y desconcentrados. Sin embargo, existe también una consecuencia no tan evidente como lo es el aumento de peso.

¿Por qué existe una relación entre el sueño y el peso?

Cambios hormonales

Cuando la persona duerme más de ocho horas o, por el contrario, duerme menos de cinco, se produce en su organismo una perturbación hormonal que; esta irregularidad constituye uno de los principales factores en el aumento de peso. En este sentido, las hormonas que regulan el hambre y la saciedad, conocidas como grelina y leptina, se ven afectadas.

Por una parte, la grelina es la hormona encargada de indicarle al organismo que tiene hambre. La leptina, en cambio, es la encargada de indicarle al cuerpo que no coma más porque está lleno, es decir, es la que regula la saciedad.

Cuando una persona duerme menos o más de las horas recomendadas los niveles de estas hormonas se ven afectados. La grelina se produce en exceso, generando un mayor apetito y la producción de leptina no llega a los niveles mínimos necesarios.

A causa del trastorno hormonal, la persona sentirá mucha más hambre y sus niveles de saciedad serán más bajos; la consecuencia puede ser un aumento de peso.

La hora de ir a dormir.

Disminución de actividad física

Las probabilidades de que una persona cansada realice algún tipo de actividad física disminuyen considerablemente. Este factor también influye en el aumento de peso relacionado de forma indirecta con una mala noche de sueño.

Muchos expertos han demostrado que las personas que no duermen lo suficiente son más proclives a ser sedentarios y a pasar más horas viendo televisión.

Temperatura del cuerpo

También parece existir una relación entre dormir menos de lo recomendado y una disminución de la temperatura del cuerpo. La principal consecuencia es que el gasto de energía también disminuye; por ese motivo se termina utilizando un porcentaje considerablemente menor de la energía proveniente de las reservas de grasas.

Los estudios hechos hasta el momento indican, además, que este aumento de peso por relación directa con el sueño afecta a todas las edades y sexos por igual. Una cosa diferente es que, en determinadas edades como es el caso de los niños, es necesario dormir más.

La recomendación general es tratar de llevar un estilo de vida más saludable en cuanto a hábitos se refiere. Para ello se hace necesario organizar la agenda diaria para poder hacer con calma todas las actividades pautadas. Es importante tratar de dormir entre siete y ocho horas diarias, para tener un día activo y lleno de energía.