Respiración: tipos y beneficios

Francisco María García · 21 agosto, 2018
Si nos gusta el deporte controlar la respiración es un factor clave, tanto para el rendimiento como para no pasarlo mal o evitar sustos innecesarios

La respiración es una de las muchas respuestas automáticas del organismo. Junto al parpadeo, es la única que se puede controlar de forma consciente; es también un claro indicativo del estado de ánimo y hasta de salud que atraviesa una persona.

La técnica de saber respirar

La forma en que respiran los recién nacidos, salvo complicaciones excepcionales, suele utilizarse para ilustrar cómo se realiza a la perfección este proceso. De forma totalmente automática, los pequeños toman en cada bocanada todo el oxígeno que necesitan; con el ritmo y la frecuencia ideal.

En las diferentes etapas siguientes a la infancia temprana, durante el crecimiento y el desarrollo, este hábito natural de la respiración empieza a ser reemplazado por malas costumbres.

Bostezos y suspiros: una señal de alerta

El cerebro, para su óptimo funcionamiento, requiere del 20% de la carga de oxígeno que entra a los pulmones en cada inhalación. Si la cantidad de aire no es la adecuada, la ‘computadora central’ del organismo entra en déficit.

La postura asana es uno de los mejores ejercicios de Yoga para respirar mejor.
El yoga es una de las maneras con las que podemos trabajar nuestra respiración.

Con el objetivo de corregir este error en la respiración, aparecen los bostezos y los suspiros. Se trata de respuestas involuntarias que de manera temporal aumentan los niveles de O2 y le permiten al cerebro mantenerse operativo. Pero solo funcionan como paliativos temporales.

Primer paso: tomar consciencia de cómo se respira

Antes de realizar cualquier ejercicio que tenga como meta optimizar este proceso, hay que tomar unos minutos para observar y evaluar cómo se está respirando.

El mejor método para realizar este diagnóstico sobre la respiración es el siguiente: acostados boca arriba, sentado con la espalda recta o de pie, se coloca una mano sobre la parte alta del pecho. La otra mano se lleva hasta el diafragma o el área superior del abdomen.

Si al inhalar, de la manera más natural posible, sin forzar la entrada de aire, solo se mueve la mano que está en la posición más alta, realmente existe un problema. Primero debe elevarse la mano que está colocada bajo los pulmones. Lo ideal es que se eleven ambas manos: en principio la más baja y después la que esté sobre el pecho.

Tipos de respiración

Superficial

También llamada clavicular o alta, en la respiración superficial el aire inhalado no supera más allá de la parte superior de los pulmones. Al ser menor la cantidad de oxígeno que recibe la sangre, además del cerebro, todos los tejidos pueden verse comprometidos.

A pesar de lo anterior, esta modalidad tiene su ventaja: al proveer al organismo de oxígeno de forma rápida, es útil al momento de realizar por periodos cortos de tiempo ejercicios de alta intensidad.

Mejorar tu técnica en natación.
En la natación saber respirar adecuadamente se convierte en algo básico.

Abdominal o profunda

Es aquella en la que entra en acción el diafragma (por ello también se le conoce como diafragmática). Se debe inhalar lentamente por la nariz y dirigir toda la carga hacia el abdomen.

Para expulsar el aire, debe emplearse el mismo tiempo que se utilizó durante la inhalación. La respiración de manera profunda facilita la relajación y la concentración, además de disminuir los niveles de angustia, ansiedad y estrés. Con la práctica, puede llegar a automatizarse.

Intercostal

El objetivo es dirigir la carga de aire hasta la zona media del tórax y a los costados de los pulmones. Durante estos ejercicios, inhalar y exhalar debe hacerse de la manera más pausada posible. El beneficio más importante de respirar de esta forma, está en que al ensancharse la caja torácica, se amplía la capacidad de los pulmones.

Completa

Como su nombre lo indica, la respiración completa ocurre cuando los pulmones alcanzan el máximo de su capacidad. Proporciona, casi de forma inmediata, un estado de relajación y concentración. De la misma forma, disminuye la frecuencia cardíaca y la presión sanguínea.

A diferencia de la respiración profunda, la automatización de esta forma de respirar es prácticamente imposible.  Incluso la realización de ejercicios con el objetivo de trabajar a todo lo que dan los pulmones, puede resultar un poco difícil al principio.

Consideraciones finales

Los ejercicios para alcanzar una respiración profunda, intercostal o completa, pueden ejecutarse de pie, sentados con la espalda recta o acostados boca arriba. Preferiblemente en ambientes tranquilos y lejos de temperaturas extremas.

Para los deportistas, una correcta respiración es tan importante como hidratarse adecuadamente y llevar una dieta equilibrada. Si no se respira bien, los músculos no están en capacidad de prevenir lesiones.