Si haces ejercicio de una forma moderada será más saludable para tu vida

Francisco María García · 27 noviembre, 2018
Es un secreto a voces, por ello no es necesario repetir que practicar ejercicio de manera habitual reduce los problemas de salud, pero quizás si conviene desgranar por qué

Nadie duda de que hacer ejercicio es beneficioso para la salud. Las autoridades sanitarias no se cansan de decirlo: para tener una vida saludable es necesario llevar una alimentación equilibrada y realizar alguna actividad física.

Sin embargo, esto no quiere decir que todo el mundo tenga que ser un atleta o lograr correr una maratón. ¿Qué tipo de ejercicio debemos hacer para que tenga un impacto positivo en el organismo? ¿Durante cuánto tiempo? ¿Y cuáles son los beneficios para la salud?

A continuación, veremos algunos elementos para entender por qué hacer ejercicio de forma moderada será más saludable para tu vida.

Treinta minutos al día son suficientes

La práctica regular de ejercicio físico no solo contribuye a disminuir el sobrepeso. Es beneficiosa para la salud en general. Las personas que realizan una actividad física moderada y regular tienen una vida más saludable, están más protegidas frente a las enfermedades no transmisibles.

Tiempo recomendable para hacer ejercicio.

Actualmente las autoridades tanto de Estados Unidos como de la Unión Europea recomiendan una actividad física moderada de 150 minutos semanales para un adulto en condiciones normales. Lo ideal es dividir ese tiempo en períodos de 30 minutos diarios durante cinco días a la semana.

Una actividad física moderada puede ser simplemente caminar rápido, andar en bicicleta o nadar. También puede tratarse de cualquier otro ejercicio aeróbico planificado, de intensidad media.

Impacto positivo del ejercicio moderado en la salud del corazón

Entre los impactos positivos más directos de la actividad física moderada está el beneficio para la salud del corazón. En efecto, el ejercicio mejora la circulación coronaria y fortalece el músculo cardíaco, por lo que aumenta el rendimiento del corazón.

Pero además de ello, realizar al menos 30 minutos de ejercicio de forma regular disminuye los niveles de colesterol malo (LDL) y aumenta los niveles de colesterol bueno (HDL).

Con estos buenos hábitos conseguimos que no se formen las placas de ateroma y que se incremente la flexibilidad de las paredes de los vasos sanguíneos y las arterias. El ejercicio físico moderado evita así la formación de coágulos y previene infartos y trombosis.

Hipertensión y ejercicio

El ejercicio físico moderado ayuda a controlar la presión arterial. Las personas que sufren de hipertensión tendrán una vida más saludable si practican una actividad moderada de forma regular. El ejercicio es la manera no farmacológica más eficaz para controlar esta enfermedad.

El tipo de práctica más recomendable para obtener este beneficio es el ejercicio aeróbico. Su presencia regular en nuestra vida no solo contribuye de forma directa a controlar la presión arterial, también hay beneficios indirectos para ayudar a controlar el sobrepeso y la hipercolesterolemia, lo que a su vez disminuye los riesgos de sufrir hipertensión.

Ejercicio aeróbico para perder peso.

Una actividad moderada ayuda a controlar la diabetes y la osteoporosis

El ejercicio activa los músculos, que al estar en actividad consumen una mayor cantidad de glucosa: el efecto es la reducción de la glucosa en la sangre. Es por eso que una actividad física moderada y regular es la opción más saludable para la vida de las personas que padecen diabetes.

A nivel óseo, el ejercicio produce mejoras en la composición de los huesos, al aumentar la retención de minerales. Reduce de forma considerable la prevalencia de osteoporosis, así como la ocurrencia de fracturas. De igual manera, la actividad física moderada reduce el dolor y la discapacidad producto de la artrosis.

Ejercicio y salud mental: una vida más saludable

Además de todos estos beneficios físicos, el ejercicio moderado contribuye también a la salud mental. La actividad física moderada y regular mejora la rapidez mental, la memoria y otras facultades mentales. En las personas mayores de 65 años hacer ejercicio disminuye el riesgo de padecer demencia y deterioro cognitivo.

Beneficios de hacer zumba.

La práctica de ejercicio ayuda a aliviar la tensión y el estrés y produce una disminución de los niveles de agresividad, de ira y de angustia. Promueve sensaciones de optimismo y euforia, eleva el nivel de autoestima y contribuye a prevenir y a tratar la depresión.

Las personas que realizan una actividad física moderada de forma regular tienen mayor facilidad para relajarse y menos problemas de aislamiento social. En definitiva, el ejercicio incrementa el bienestar general de quienes lo practican.