5 formas de combatir la obesidad infantil

Fernando Clementin 27 abril, 2018
La falta de tiempo o paciencia, son a menudo parte del problema en los más pequeños, y es que la obesidad infantil ha aumentado de forma visible en los últimos tiempos; junto a una buena dieta, será importante que nuestros hijos practiquen algún deporte, por sociabilidad y salud

La obesidad infantil es un trastorno que afecta a cada vez más chicos de todo el mundo. Los motivos son diversos, pero la mala alimentación y la escasa actividad física son un combo muy peligroso. A continuación, te mostramos algunos consejos para enseñar a los pequeños a combatir la obesidad infantil.

Las estadísticas son contundentes: en todo el mundo, un tercio de los infantes tienen exceso de peso. En otras palabras, uno de cada tres está en riesgo de caer en una situación de obesidad.

Eso no es todo; otras publicaciones ofrecen datos todavía más preocupantes; afirman que la obesidad en niños menores de cinco años se multiplicó por diez en todo el mundo desde 1975. Eso quiere decir que, en la actualidad, existen 124 millones de chicos con este problema.

5 maneras de combatir la obesidad infantil

Como forma de evitar la gran cantidad de riesgos que surgen de la obesidad infantil, es necesario tomar acciones. Aquí te dejamos cinco máximas que deberían cumplir tus hijos —con tu ayuda y compañía— para lograrlo.

1.- El ejercicio físico no puede faltar

Entre todos sus beneficios, el ejercicio físico tiene la ventaja de quemar calorías y grasas en el organismo. Además, previene enfermedades cardiovasculares —también asociadas a la obesidad— y disminuye el riesgo de padecer diabetes.

Asimismo, hacer actividad física permite regular el metabolismo, el peso corporal y estimular un mejor descanso. Todos estos factores contribuyen enormemente al bienestar integral de un chico.

Finalmente, se debe señalar una ecuación sencilla, pero verdadera: dos horas al aire libre jugando o haciendo deporte equivalen a dos horas menos sentados jugando videojuegos e ingiriendo comida chatarra.

El deporte es fundamental para combatir la obesidad infantil.

2.- Llevar una alimentación saludable

Es fundamental inculcar desde temprano la importancia de alimentarse bien. Es quizás la mejor enseñanza que los adultos pueden transmitir a los niños para que cuiden su salud.

Por lo tanto, lo importante es el equilibrio. Se debe fomentar la ingesta de frutas y verduras de diversos tipos, incluir los cereales y las carnes —sobre todo las magras— y también las pastas.

Por otro lado, se tiene que reducir el consumo de azúcares artificiales y alimentos no saludables que contienen grasas trans, como los aperitivos o snacks.

Cuidado: restringir no es sinónimo de eliminar. Por el contrario, si se prohíbe a un niño determinada comida, solo lograremos incrementar su frustración y ansiedad para conseguirla.

3.- Evitar las dietas

Aunque suene contradictorio, las dietas estrictas no son aconsejables en niños. El principal fundamento es que se sentirá presionado y preocupado por su salud.

Esto le generará ansiedad, nerviosismo y, lo que podría ser peor, vergüenza. Podría tener pudor de comer en público o de comentar su situación. Además, la posibilidad del efecto rebote al dejar el régimen siempre estará latente.

Lo mejor, entonces, es llevar una alimentación saludable como estilo de vida y no como medida temporal. De esta forma, se generan hábitos positivos y se evitan momentos traumáticos y de sufrimiento.

4.- Prestar atención a los hábitos poco saludables

Los videojuegos, el móvil y la televisión son grandes herramientas de entretenimiento. Sin embargo, utilizados en exceso pueden ser sumamente contraproducentes.

Es sumamente importante que los padres se involucren y limiten estas actividades en la vida de sus hijos. Empújalos a que salgan afuera, caminen, exploren, se junten con amigos y encuentren nuevas cosas que hacer.

Si no, también sería bueno que colaboren con las tareas hogareñas o que hagan recados a cambio de dinero, para agregar un incentivo extra. Como mayores, muchas veces hay que apelar al ingenio para combatir la obesidad infantil incluso sin que ellos se den cuenta de que están haciendo ejercicio.

5.- Dar el ejemplo

Los niños ven en sus padres modelos a seguir. Por lo tanto, no harán lo que sus padres no hagan y sí copiarán las actitudes que ven todos los días.

Algunos ingredientes a evitar en la comida por insanos.

Si somos padres sedentarios, no podemos pedir que nuestros hijos sean magníficos deportistas. Puede pasar, claro, pero será un caso aislado y no parte de la generalidad.

La mejor idea, por lo tanto, es la incentivación mutua para compartir ejercicios juntos. Estos pueden darse al practicar un deporte, patinar, salir a correr o simplemente pasear un poco con el perro. Cualquier actividad, por pequeña que parezca, ayudará a despertar una actitud positiva hacia la actividad física.

Como ves, combatir la obesidad infantil es tarea tanto de los propios niños como de sus padres. De hecho, gran parte de la responsabilidad recae en estos últimos, como guías y responsables de los menores.

Por lo tanto, es esencial que se asuma una actitud proactiva y, sobre todo, preventiva ante la problemática. Combatir la obesidad infantil es mucho más viable antes de que aparezca; además, así evitaremos daños a la autoestima y al bienestar emocional y social del niño.

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