Calcula tu frecuencia cardiaca

Oscar Dorado · 9 octubre, 2018
En este artículo, te enseñamos a medir tu frecuencia cardiaca. ¡Toma nota!

Los profesionales de la salud conocen la importancia de conocer el ritmo cardiaco adecuado durante el ejercicio. Y es que si deseas recibir los beneficios de la actividad física, es importante no cansarse demasiado rápido. Para conocer cómo te afecta la intensidad de cada entrenamiento, una de las mejores cosas que puedes hacer es calcular tu frecuencia cardíaca.

Ciertamente, calcular tu frecuencia cardíaca te permite medir tu nivel de condición física inicial y controlar tu progreso en el programa de ejercicios. Para que esto sea posible, debes medir periódicamente tu pulso mientras haces ejercicio en un punto alto de intensidad. Incluso si no eres un atleta, el conocimiento de tu ritmo cardíaco puede ayudarte a controlar tu estado físico, e incluso te permite detectar posibles problemas de salud.

Ahora que tienes un objetivo, puedes controlar tu ritmo cardíaco para asegurarse de que estás en las condiciones óptimas para entrenar. Mientras haces ejercicio, verifica periódicamente tu ritmo cardíaco.

Medir la frecuencia cardíaca.

Un rastreador de actividad portátil hace que sea muy fácil, pero si no usas uno, también puedes calcularla de forma manual. Para conocer tu frecuencia cardíaca, solamente debes encontrar tu pulso con los dedos durante 15 segundos y multiplicar por 4 para obtener los datos que equivalen a 1 minuto.

¿Cómo calcular la frecuencia cardíaca?

Tu frecuencia cardíaca, o pulso, es la cantidad de veces que tu corazón late por minuto. La frecuencia cardíaca normal varía de persona a persona. Conocer tu frecuencia cardíaca puede ser un importante indicador de la salud del corazón. Y es que a medida que envejeces, los cambios en la frecuencia y la regularidad de tu pulso pueden cambiar y pueden indicar una afección cardíaca u otra condición que debe abordarse.

Una de las formas de calcular la intensidad de tu ejercicio es ver cuánto está latiendo tu corazón durante la actividad física. Si deseas utilizar este método, primero debes calcular la frecuencia cardíaca máxima: el límite superior de lo que tu sistema cardiovascular puede manejar durante la actividad física.

La forma más sencilla de calcular tu frecuencia cardíaca máxima es restando tu edad a 220. Esto significa que, por ejemplo, si tienes 30 años debes restar 220 menos 30. El resultado te permitirá obtener la cantidad máxima de veces que tu corazón debe latir por minuto durante el ejercicio.

Prevenir enfermedades cardiovasculares.

Asimismo, una vez que conozcas tu frecuencia cardíaca máxima, es el momento de calcular la zona de frecuencia cardíaca objetivo deseada, o, en otras palabras, el nivel en que tu corazón se está ejercitando y acondicionando pero sin exceso de trabajo. No olvides que si no estás en forma o eres un deportista que está dando sus primeros pasos, debes aumentar gradualmente la intensidad. Además, si tu objetivo es aumentar la resistencia y la capacidad aeróbica, debes apuntar al 85% de intensidad.

A grandes rasgos, se recomienda el siguiente ritmo cardíaco objetivo:

  • Intensidad moderada: 50-70% de tu frecuencia cardíaca máxima.
  • Intensidad vigorosa: 70-85% de tu frecuencia cardíaca máxima.

¿Para qué sirve calcular la frecuencia cardíaca?

Calcular la frecuencia cardíaca te sirve para comprender la intensidad del ejercicio. Ten en cuenta que cuando estás llevando a cabo cualquier ejercicio aeróbico, ya sea correr o ir en bicicleta, la intensidad del ejercicio se relaciona con lo difícil que es la actividad para ti. Aunque tu ritmo cardiaco te servirá para conocer cómo reacciona tu cuerpo ante los distintos entrenamientos.

Y es que tu ritmo cardiaco te ofrece una versión más objetiva de la intensidad del ejercicio. En general, cuanto mayor sea la frecuencia cardíaca durante el entrenamiento, mayor será la intensidad del ejercicio. Si tu ritmo cardíaco es demasiado alto, esto significa que te estás esforzando y que deberías disminuir la velocidad. Por el contrario, si el número de pulsaciones es demasiado bajo significa que no te estás esforzando demasiado. Así que trata de aumentar la intensidad, especialmente si tu objetivo es la pérdida de peso.

Finalmente, no debes olvidar que cualquier forma que utilices para medir la intensidad del ejercicio es bienvenida. Además, ten en cuenta que algunos medicamentos para la presión arterial alta reducen la frecuencia cardíaca máxima. Así que si estás tomando algún medicamento o tienes una afección cardíaca, será necesario que hables con tu médico para averiguar si necesitas mantener un ritmo cardíaca objetivo más bajo.

Del mismo modo, si tu pulso es muy bajo o tienes episodios frecuentes de latidos cardíacos rápidos inexplicables, especialmente si te causan sensación de debilidad o mareos, informa a tu médico para descartar que se trata de una emergencia.