Cómo afecta la diabetes en el entrenamiento

Francisco María García 5 mayo, 2018
El ejercicio es un gran aliado para combatir esta enfermedad y sus síntomas, pero es necesario informarse sobre la reacción de la glucosa a la actividad física, para saber cómo puede afectar la diabetes en el entrenamiento

La práctica regular de algún ejercicio físico está asociada con una mejor salud en general, y en especial con la prevención de ciertas enfermedades. Sin embargo, cuando una persona ha sido diagnosticada con este mal, deberá tomar ciertas precauciones antes de hacerlo, y saber como afecta la diabetes en el entrenamiento.

Beneficios generales de la actividad física

Se ha demostrado que las personas que realizan alguna actividad física de forma regular, viven más tiempo y tienen una mejor calidad de vida. Existe una campaña mundial para combatir el sedentarismo, que es la causa de muchas enfermedades cardiovasculares.

Diabetes durante el entrenamiento.

Además de mejorar el control de la glucosa, el ejercicio tiene muchos otros beneficios para el organismo. Ayuda a alcanzar un peso adecuado al aumentar el gasto de calorías; contribuye a mantener los niveles normales de colesterol y triglicéridos en la sangre y la presión arterial en los límites recomendados.

El entrenamiento físico diario también produce una sensación de bienestar y contribuye a una mejor integración social; los beneficios de la actividad deportiva alcanzan al ámbito social de la persona, no solo a su salud, bienestar, control del  peso, etc.

La diabetes en el entrenamiento

Una persona con diabetes no solo puede, sino que debe practicar alguna actividad física. Si realizaba algún deporte antes de ser diagnosticada con esta enfermedad, debe intentar seguir practicándolo de forma habitual.

Sin embargo, si se trata de un deporte de alta intensidad es recomendable pasar por un período de adaptación; en ese tiempmo se incrementará progresivamente el ejercicio.

Si el paciente con diabetes no practicaba ningún tipo de actividad física antes de ser diagnosticado, es muy aconsejable que empiece a hacerlo. Enfocaremos nuestro entrenamiento en el control de la glucemia y en alcanzar o mantener el peso adecuado.

El ejercicio contribuye a disminuir la glucosa en la sangre de diferentes formas. Por un lado, el entrenamiento aumenta la sensibilidad a la insulina; las células aprovechan la insulina que está disponible para usar glucosa durante la práctica y en las horas siguientes.

Por otro lado, la contracción de los músculos durante la actividad física provoca que las células tomen glucosa. Esta sustancia se utilizará como fuente de energía.

El efecto reductor de glucosa que tiene el entrenamiento puede durar hasta 24 horas después de la práctica; con ello se logra que el organismo sea más sensible a la insulina.

Un diabético puede controlar sus niveles de glucosa antes y después del entrenamiento; de esa forma podrá evaluar los beneficios. Esta es también una buena manera de encontrar el tipo de ejercicio que se adapte mejor a sus necesidades.

Cómo afecta la diabetes tipo I en en entrenamiento

En el caso de pacientes que sufren de diabetes mellitus tipo I hay que tener paciencia; es posible que el ejercicio no consiga un mejor control de la enfermedad de forma inmediata. Para que el entrenamiento tenga el efecto deseado, es necesaria una práctica diaria.

Esta actividad debe además tomar en consideración algunos factores: es el caso de la hora del día en que se realiza, su intensidad y duración. También hay que controlar el nivel de glucosa antes del ejercicio y la cantidad de insulina utilizada.

Antes de iniciar nuestro entrenamiento hay algunos hábitos saludables; una buena medida es que el diabético inyecte insulina a los músculos que no serán utilizados durante el entrenamiento. También podemos adaptar el horario de la práctica a las horas de comida y a la acción de la insulina.

Por otro lado, es preferible que el ejercicio se realice todos los días a la misma hora. Se puede consumir una dosis extra de carbohidratos antes o durante el ejercicio para evitar la hipoglucemia.

Cómo afecta la diabetes tipo II en el entrenamiento

En el caso de la diabetes mellitus tipo II también hay beneficios de ejercitarse; muchos estudios han demostrado que la actividad física es capaz de prevenirla en pacientes con alto riesgo. También es muy efectiva para controlarla al contribuir a la disminución del peso corporal; igualmente, ayuda a mantener una presión arterial en límites normales.

El efecto del ejercicio puede llegar a ser similar al de los medicamentos que se utilizan para el tratamiento de esta enfermedad. Se trata, por tanto, de un excelente remedio natural.

Ejercicios de pilates en casa.

Los ejercicios ideales son los aeróbicos, ya que favorecen la circulación y ayudan a controlar el peso. Es importante que el entrenamiento sea diario; también que tenga la misma duración e intensidad.

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