Consejos para prevenir las enfermedades cardiovasculares

Jorge Camon · 22 julio, 2018
Los ataques al corazón y los accidentes vasculares cerebrales (AVC) suelen ser fenómenos agudos que se deben, sobre todo, a obstrucciones que impiden que la sangre fluya hacia el corazón o el cerebro

Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son un grupo de desórdenes del corazón y de los vasos sanguíneos, entre los que se incluyen:

  • La cardiopatía coronaria: enfermedad de los vasos sanguíneos que irrigan el músculo cardiaco.
  • Las enfermedades cerebrovasculares: enfermedades de los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro.
  • Las arteriopatías periféricas: enfermedades de los vasos sanguíneos que irrigan los miembros superiores e inferiores.
  • La cardiopatía reumática: lesiones del músculo cardiaco y de las válvulas cardíacas debidas a la fiebre reumática, una enfermedad causada por bacterias denominadas estreptococos.
  • Las cardiopatías congénitas: malformaciones del corazón presentes desde el nacimiento.
  • Las trombosis venosas profundas y embolias pulmonares: coágulos de sangre (trombos) en las venas de las piernas, que pueden desprenderse (émbolos) y alojarse en los vasos del corazón y los pulmones.

La causa más frecuente es la formación de depósitos de grasa en las paredes de los vasos sanguíneos que irrigan el corazón o el cerebro. Los AVC también pueden deberse a hemorragias de los vasos cerebrales o coágulos de sangre.

Consejos para enfermedades cardiovasculares.

Cómo prevenir las enfermedades cardiovasculares

  • Llevar una dieta equilibrada y saludable: elige bien los alimentos adecuados, ya que esto ayudará a cuidarte y mantener una buena salud cardiovascular.
  • Las personas con sobrepeso y obesidad son más vulnerables ante el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Por eso es tan importante cuidar lo que comemos, como hemos comentado en el punto anterior.
  • El consumo de alcohol y tabaco es uno de los principales factores que hace que aumenten las probabilidades de sufrir una enfermedad cardiovascular. Lo ideal es no abusar de las bebidas alcohólicas y eliminar el tabaco por completo, ya que éste afecta gravemente a los vasos sanguíneos del corazón, el cerebro y las extremidades.
  • Realizar actividad física de forma periódica es muy beneficioso para el corazón. Está demostrado que las personas que practican ejercicio con frecuencia corren un riesgo menor de sufrir enfermedades cardiovasculares y problemas de tensión y colesterol.
  • Revisar y mantener controlados los niveles de colesterol y glucosa es de gran importancia cuando se trata de prevenir las enfermedades cardiovasculares. Además, también es importante comprobar de forma regular tu presión arterial.
  • Reducir el estrés: este es un contribuyente para dichas enfermedades. Algunas opciones para reducir el estrés son hacer ejercicio cada día, dormir lo  necesario, tener buenas relaciones sociales…
Prevenir enfermedades cardiovasculares.

Factores de riesgo que no puedes corregir

 Edad: su riesgo de enfermedades del corazón sube a medida que envejece. Los hombres de 45 años o más y las mujeres de 55 años o más tienen un mayor riesgo

-Sexo: algunos factores de riesgo pueden afectar de manera diferente a las mujeres comparados con los hombres. Por ejemplo, el estrógeno brinda a las mujeres cierta protección contra las enfermedades del corazón, pero la diabetes aumenta más el riesgo de enfermedades del corazón en las mujeres que en los hombres

-Raza o etnia: ciertos grupos tienen mayores riesgos que otros. Los afroamericanos son más propensos que los blancos a tener enfermedades del corazón, mientras que los hispanos son menos propensos a sufrirlas. Algunos grupos asiáticos, como los asiáticos del este, tienen tasas más bajas, pero los asiáticos del sur tienen tasas más altas

-Historia familiar: si tienes algún familiar que ha sufrido alguna enfermedad cardiaca puede que tengas un mayor riesgo de sufrir alguna enfermedad de este tipo.

Como hemos visto en este artículo hay factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares que no puedes cambiar, pero si tienes ciertos riesgos que ya conoces, puedes hacer las recomendaciones que hemos comentado –no fumar, consumir alcohol en pocas ocasiones, controlar el estrés- para evitar agrandar estos riesgos.