Diabetes y deporte: ¿afectan a mi alimentación?

Yamila Papa Pintor · 30 noviembre, 2018
Padecer diabetes es un hándicap cada vez menor,pero pese a ello debemos prestar atención a las indicaciones para evitar cualquier riesgo; tenemos grandes ejemplos de deportistas con diabetes que compiten al máximo nivel sin mayor problema

Muchos se preguntan sobre la relación entre diabetes y deporte. ¿Puedo hacer ejercicio siendo diabético? ¿Qué tipo de disciplina es recomendable? Resolvemos todas las dudas para que puedas llevar una vida saludable y completamente normal, también a nivel deportivo.

Diabetes y deporte: ¿cuál es la relación?

Cuando a alguien le diagnostican diabetes muchas de sus actividades cotidianas cambian; no solo nos referimos a la alimentación, sino también a su rutina. Es necesario que realicen una medición de la insulina, que consuman ciertos medicamentos y que cumplan al pie de la letra lo que indica el médico.

Cuidados de la diabetes en el deporte.

En el caso de que la persona sea sedentaria el profesional le recomendará que comience a hacer ejercicio, y si el paciente ya realizaba alguna actividad física habrá que analizar si es ‘compatible’ (por llamarlo de alguna manera) con la enfermedad.

Existe una relación muy estrecha entre diabetes y deporte, ya que el ejercicio es beneficioso sea cual sea nuestra condición de salud. Y en lo que se refiere a los diabéticos, es fundamental que realicen ciertos ejercicios moderados para mejorar su estado y los niveles de insulina o glucosa en sangre.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el ejercicio intenso o profesional no siempre es recomendado para una persona con diabetes. Para conocer qué tipo de actividad es adecuada se debe consultar con el médico y trabajar en conjunto con un entrenador o preparador deportivo.

Nacho Fernández tiene diabetes.
El jugador del Real Madrid e internacional con la Selección Española, Nacho Fernández, es uno de los casos de diabéticos que compiten al más alto nivel.

¿Puedo hacer ejercicio si tengo diabetes?

Esta es una de las preguntas más habituales que reciben los médicos cuando llega a la consulta una persona con diabetes. Y aquí nuevamente hablamos de la relación diabetes y deporte, porque no solo se puede hacer ejercicio con esta enfermedad, sino que es aconsejable.

La práctica habitual de actividad física moderada o leve permite dejar de lado el sedentarismo y todos los problemas que este acarrea. Las personas activas viven más y mejor, de eso no hay dudas.

Si se diagnostica diabetes, el paciente tendrá que hacer deporte al menos dos veces por semana. Puede que esta persona también padezca obesidad, por lo tanto, el ejercicio será beneficioso por partida doble.

El deporte reduce la ansiedad y el estrés, por lo se come menos y se descansa mejor. Estos efectos para un diabético son fundamentales, ya que el consumo de harinas y azúcares empeoran el cuadro. En algunos casos, tras hacer ejercicio las mediciones de insulina en sangre son mucho mejores que tras aplicarse una inyección o ingerir medicamentos. ¡Y lo más importante es que ejercitar no tiene efectos secundarios adversos!

La actividad física reduce las necesidades de insulina en pacientes con diabetes del tipo 1 en comparación con aquellos que son sedentarios. Esto no quiere decir que mejore los niveles de glucemia, pero sí que tendrá un mayor control del índice glucémico diario.

Tengo diabetes y me da miedo hacer ejercicio

Muchos pacientes se preguntan si es seguro hacer ejercicio teniendo diabetes. Debemos saber que la complicación más habitual en relación al deporte es la hipoglucemia, es decir bajos niveles de azúcar en sangre.

Diabetes durante el entrenamiento.

Esto se debe a que con el esfuerzo físico los músculos consumen la glucosa que hay en sangre, la cual actúa como combustible. Si no lo compensamos o reponemos con una ingesta de hidratos de carbono, entonces podemos sufrir consecuencias.

Pero debes tener en cuenta que esto sucede cuando el ejercicio es muy intenso o no se cumple con una dieta moderada y equilibrada. O incluso si pasadas varias horas después de la sesión no se inyecta insulina o ingiere el medicamento correcto.

Es muy importante saber qué comer antes, durante y después del ejercicio, hacerle caso a las señales que nos da el organismo (si por ejemplo nos sentimos sin fuerzas abandonar la actividad) y no querer esforzarse más de lo que el cuerpo puede dar. Las mejoras deben ser paulatinas y siempre consultando con el médico antes de comenzar cual tipo de actividad.

Por último, debes saber que diabetes y deporte van de la mano siempre y cuando optemos por disciplinas aeróbicas moderadas, las cuales sirven para mejorar la fuerza, el equilibrio y la coordinación.

Podemos destacar entre ellas caminar, trotar, andar en bicicleta, nadar, hacer yoga o pilates y bailar zumba. Se recomienda cada semana cumplir con 150 minutos de ejercicio y prestar mucha atención al pie diabético y cualquier otra complicación que pueda surgir.