Efecto de frío y calor de las cremas deportivas

Este artículo ha sido escrito y verificado por el fisioterapeuta Joseph Wickman
Si queremos disfrutar de los efectos de la termoterapia o la crioterapia, las cremas deportivas pueden ser un gran aliado
 

Hay muchas maneras de aplicar un efecto frío o caliente sobre la musculatura y los tejidos blandos del cuerpo humano. Una de las maneras más sencillas y no invasivas es usando cremas deportivas. ¿Son efectivas? ¿En qué situaciones vamos a querer un efecto frío y en cuáles calor?

Otra manera de tratar las patologías musculoesqueléticas

Las dolencias musculares son un problema clásico para cualquier persona, ya sea deportista o no. Puedes correr una hora y tener agujetas o llevar las bolsas de la compra a casa y notar molestias en el hombro.

Así pues, contar con maneras de aliviar dicho dolor en casa tiene gran importancia, y a través del frío y el calor podemos hacerlo. Un tratamiento en el que hacemos llegar diferentes temperaturas a los tejidos blandos subcutáneos puede tener diversos efectos.

Más calor en general se relaciona con empezar una actividad deportiva o relajar un músculo que lleva más de 24 horas contracturado. Un aumento del aporte sanguíneo a la zona ayudará a ese músculo a afrontar el reto que le supone practicar un deporte; la movilización del mismo también es importante, ya que hará que lleguen a la zona los componentes sanguíneos que se relacionan con la recuperación de los tejidos.

 

Por otro lado, un buen golpe de frío está indicado para casos de dolencias inmediatas. Si hemos acabado de practicar deporte o justo llegamos con las bolsas y tenemos molestias, o incluso si hemos hecho un gesto deportivo incorrecto y se nos empieza a hinchar la zona, ralentizar la llegada de sangre ayudará a controlar la inflamación con la que el cuerpo responde ante cualquier problema similar.

Ahora que ya conocemos los beneficios de la termoterapia y la crioterapia, ¿cómo los conseguimos? Hay muchas maneras de aprovecharlos:

  • Sumergir la zona afectada en agua caliente o fría.
  • Tener por casa un cojín de efecto frío o calor para el cuello.
  • Un fisioterapeuta nos puede dar un masaje.
  • Aplicarnos una bolsa de efecto frío.
  • Calentar la zona con luz infrarroja.
Los fisioterapeutas suelen aplicar calor sobre las lesiones para favorecer su recuperación.

No obstante, no podemos sumergir un tobillo en agua en la mitad de un campo de fútbol ni el cojín va a realizar la misma presión sobre todos los tejidos que cubra, ni mucho menos vamos a llevarnos el fisioterapeuta a todas partes. Es entonces cuando surge la alternativa de las cremas deportivas.

 

Las cremas deportivas

Las cremas deportivas son una forma cómoda y efectiva de llevar encima los beneficios de la termoterapia y la crioterapia. Hay muchos nombres comerciales distintos, y pueden llevar componentes diversos para producir otros efectos, como la analgesia. Lo que nos importa es que aporten efecto calor y efecto frío.

Al ser una solución tópica, es decir que se aplica sobre la piel, tenemos que entender que su penetración será limitada. Esto significa que si nos duele un músculo superficial, como puede ser el bíceps, masajear la crema sobre la zona hará que el efecto pase por las distintas capas de la dermis, por el tejido subcutáneo y finalmente llegue a afectar al músculo.

Sin embargo, si tenemos molestias en el pectoral menor o el sóleo, por citar dos ejemplos de musculatura profunda, los efectos de la crema se verán drásticamente limitados.

Conclusiones

Hay que tener en cuenta que el calor y el frío son buenos aliados para las dolencias musculares, pero no son una panacea por sí solos. Un tratamiento con termoterapia normalmente irá acompañado de ejercicios, estiramientos o manipulación muscular (masajes), mientras que la crioterapia acostumbra a complementarse con reposo para ‘resetear’ el músculo y devolverlo a su situación inicial.

Saber si aplicar frío o calor sobre una lesión es importante para paliar los síntomas.

Dicho todo esto, si tenemos unas molestias unos días y no se van, o si nos hemos levantado con el cuello tocado o nuestra pareja nos quiere ayudar con esas molestias en la espalda, una crema de efecto calor será de gran ayuda.

Por otra parte, si hemos llegado a casa tras practicar un deporte y tenemos el tobillo hinchado, o hemos estado cortando algún alimento en la cocina mucho tiempo y nos molesta el codo, una crema con efecto frío nos calmará ese dolor de inmediato.

  • Mitos en educación física y deporte: ¿reto superado o anclados en el pasado? José G.B. Ribalta: Quaderns d´aplicació didàctica i investigació, ISSN 1132-1814, Nº. 21, 2014, págs. 111-122 (2014)
  • Roger E. and Daniel P. Effects of cold water immersion on the symptoms of exercise-induced muscle damage. Journal of Sports Sciences. Vol 17 (1999). Issue 3, pages 231-238.
  • Paul C., Adam L., Andrew P., Anthony W., Peter W., and Neil S. Precooling leg muscle improves intermittent sprint exercise performance in hot, humid conditions. Journal of Applied Physiology. Vol 100, Issue 4, Pages 1377-1384 (2006)