Entrenamiento de electroestimulación, ¿en qué consiste?

Durante mucho tiempo, el llamado entrenamiento de electroestimulación se ha reservado a los deportistas de élite. No obstante, el uso de los impulsos eléctricos para la mejora de la forma física se extiende cada día más. ¿Quieres saber en qué consiste?

El entrenamiento de electroestimulación es una técnica deportiva que estuvo reservada por mucho tiempo para los grandes deportistas de élite. En la actualidad, se ofrece a cualquier deportista que lo desee, siempre que cumpla con unas determinadas condiciones físicas.

Con este método, se busca provocar contracciones musculares mediante la aplicación de impulsos eléctricos. De este modo, se logra estar en buena forma en poco tiempo, gracias a que se concentra gran actividad física con un esfuerzo minúsculo.

Es una especie de ‘ejercicio simulado’ con intervalos de alta intensidad y efectos muy similares a las rutinas HIIT. Permite reforzar el tono muscular y evitar la flacidez; de igual forma, propicia un incremento en los parámetros de volumen, tonicidad, fuerza y resistencia.

Décadas de experiencia

A pesar de que el entrenamiento de electroestimulación tiene aproximadamente treinta años en el campo deportivo, ha sido más usado en rehabilitaciones y terapias de recuperación que en el campo del fitness.

La clave del éxito está en acompañar esta técnica con una rutina de ejercicios activos. No es magia, tampoco una técnica milagrosa. Echarse sobre un sillón a ver televisión con la idea de que solo los impulsos electromagnéticos harán todo el trabajo no dará ningún resultado positivo.

Además de mantener una dieta balanceada, también es importante cuidar la hidratación. De la misma forma que ocurre con los métodos de acondicionamiento físico tradicionales, el organismo puede declararse en emergencia por falta de agua.

¿Te gustaría probar los efectos del electroestimulador para mejorar tu rutina de entrenamiento?

¿De qué se trata el entrenamiento de electroestimulación?

Este entrenamiento consiste en aplicar, por medio de un aparato denominado ‘electroestimulador’, corriente eléctrica sobre zonas puntuales del cuerpo. Esta energía causa una serie de contracciones en los músculos, similares a los impulsos que envía el sistema nervioso central.

En una solo sesión de 20 minutos, se pueden llegar a quemar hasta 1 200 calorías. Al mismo tiempo, se fuerza al organismo a trabajar al máximo de su capacidad; incluso este se mantiene activo por más de 72 horas después de finalizado el entrenamiento.

Para aplicar la electroestimulación, se debe que contar con una condición física mínima; entre otras cosas, para evitar problemas de salud o riesgos de alguna lesión.

Aunque no lo parezca, el cuerpo es sometido a un trabajo de alta intensidad. Por esta misma causa, lo más recomendado es limitar estas ‘sesiones de trabajo’ a dos veces por semana en días no consecutivos.

Ventajas

En conjunto con una rutina de ejercicios ‘tradicional’, el entrenamiento de electroestimulación aporta muchos beneficios al organismo. En primer lugar, ayuda a prevenir la atrofia muscular, por lo que es muy usado en rehabilitación para tratar patologías musculares. Asimismo, mejora y evita las contracturas de los tejidos.

Por otro lado, la electroestimulación propicia una mayor activación muscular y mejor contracción de fibras. Esto se debe principalmente a que se alcanzan tejidos que no necesariamente entran en acción con la contracción voluntaria.

Además de todo esto, funciona como tratamiento contra el dolor y para tratar la profilaxis de la trombosis. En el ámbito exclusivamente deportivo, lo principal es que permite ejercitar los músculos de una manera más profunda sin causar ningún tipo de fatiga en el sistema nervioso. En otras palabras, implica trabajo físico sin cansancio.

Desventajas

Una de las razones por las que no podemos pretender mantener un buen estado físico exclusivamente con la electroestimulación es que no hay manera de trabajar la coordinación motora o el control muscular. Ambos son factores necesarios para un pleno desarrollo del cuerpo como una unidad con fuerza y movimiento.

El entrenamiento con electroestimulación resulta sumamente beneficioso si se lo utiliza de la manera correcta.
Imagen: Gremyo.com

Más allá de esto, su uso excesivo trae consigo más prejuicios que beneficios. Si bien los tejidos musculares salen fortalecidos, los tendones y ligamentos pueden volverse flácidos. Por lo tanto, los riesgos de lesiones en las articulaciones aumentan considerablemente, incluso solo por caminar.

Contraindicaciones del entrenamiento de electroestimulación

Como mencionamos, este tipo de entrenamiento no es apto para cualquier persona, sin importar si se cuenta con una buena condición física o si se combina con otros métodos de trabajo deportivo. Tampoco lo es si solo se aplica como parte de procedimientos regenerativos o para superar lesiones.

No está recomendado para quienes sufran de epilepsia, tengan implantes activos como marcapasos o presenten heridas superficiales sin cicatrizar. Tampoco para aquellos que hayan padecido tumores y varices pronunciadas.

Finalmente, es importante saber que debe suspenderse inmediatamente en caso de fiebre y procesos hemorrágicos. Lo mismo si se advierten inflamaciones o tendinitis.

Se recomienda pausar esta práctica en caso de embarazo, y hay que evitar utilizarlos en la zona abdominal. Por último, nunca debe aplicarse sobre el trayecto de la arteria carótida.

  • Bases para el entrenamiento con electroestimulación. Extraído de: http://paidotribo.com.mx/pdfs/755/755.0.pdf
  • Dufary Alegría Rivera. 2011. La electroestimulación neuromuscular y su aplicación en el desarrollo de la fuerza en el deporte. Extraído de: http://bibliotecadigital.univalle.edu.co/bitstream/10893/3874/4/0450258.pdf