Las fibras musculares y sus funciones

Joseph Wickman · 27 noviembre, 2019
Los músculos se componen de tres tipos de fibras distintas, con funciones diferentes.

Solemos ver un cuerpo humano como un todo. Así, lo dividimos en regiones grandes como la cara o las extremidades, cuando en realidad cada parte tiene numerosas subdivisiones que le dan ciertas características.

Esto ocurre con los músculos; vemos un músculo cubierto por la piel y pensamos en este como un bloque que se contrae y se relaja. Sin embargo, cada músculo tiene sus fibras musculares de diferentes tipos y que actúan en distintas situaciones.

¿Qué fibras musculares existen?

El cuerpo humano posee tres tipos de fibras musculares: esqueléticas, cardíacas y lisas. Las esqueléticas conforman los músculos, las cardíacas son las que recubren nuestro corazón y las lisas se encuentran en nuestros órganos internos.

Una gran diferencia entre los tres tipos es que a las fibras musculares esqueléticas las controlamos activamente, mientras que los ciclos de contracción y relajación de las cardíacas y lisas las controla el sistema nervioso autónomo.

Por lo tanto, nuestro cuerpo se ocupa de que el corazón lata a la velocidad necesaria y de que el estómago se llene y vacíe a medida que llega y se digiere la comida. Lógicamente, nosotros nos encargamos de coger un vaso de agua, andar o girar la cabeza cuando oímos que se abre una puerta.

Como hemos expuesto en el párrafo inicial, en este artículo nos vamos a centrar en las fibras musculares y, por tanto, en las fibras esqueléticas.

Fibras musculares esqueléticas

Dentro de las fibras musculares esqueléticas, de nuevo hay que realizar subdivisiones. Cada músculo tiene fibras lentas, intermedias y rápidas, en diferente proporción según su función.

Dos chicas haciendo un entrenamiento HIIT.

Cada tipo de fibra se contraerá para acometer una tarea específica. Asimismo, también se pueden mover juntas para completar una contracción que requiera más de una categoría.

Fibras lentas

Las fibras lentas también son conocidas como fibras rojas debido a su color, ya que poseen grandes reservas de mioglobina. Gracias a estas reservas, los músculos son capaces de contraerse durante largos períodos de tiempo. Sin embargo, su diámetro reducido hace que no puedan ejercer mucha fuerza.

Los músculos que mantienen la postura, como los paravertebrales por ejemplo, están compuestos en un alto porcentaje por fibras lentas. Esto es así para permitirnos pasar horas de pie o caminando sin que se nos curve la espalda. También son las fibras que se ejercitan en mayor medida cuando corremos maratones o practicamos ciclismo.

Fibras intermedias

Estas fibras, también conocidas como fibras rápidas tipo II-A, están a mitad camino entre las lentas y rápidas. Son capaces de ejercer mayor fuerza que las lentas, pero también se cansan más rápidamente. Pueden asistir a ambos tipos si llegan a fatigarse o contraerse por sí solas para efectuar esfuerzos de fuerza media.

Fibras rápidas

Las fibras rápidas o II-B sirven para generar gran potencia durante un corto período de tiempo. Contienen poco oxígeno, pero son gruesas y, por lo tanto, cuando se contraen generan una gran fuerza. Son las que se trabajan levantando pesos en el gimnasio o cuando realizamos un esprint. Poseen mucha fuerza, pero se fatigan fácilmente.

En las carreras se utilizan las fibras musculares rápidas.

Fibras musculares: entrénalas según tu especialidad

Entendiendo que existen distintos tipos de fibras musculares, debemos aplicar estos conocimientos de manera práctica en nuestro día a día. Si queremos practicar un deporte explosivo, entrenaremos las fibras rápidas; en cambio, si queremos correr distancias medias, nos interesarán las medias y las lentas.

Saber esto también nos hará entender cómo deportistas de diferentes disciplinas tienen estructuras corporales tan distintas, pese a ser todos deportistas de élite. Así se explica que un corredor de fondo haya desarrollado las fibras lentas y finas de sus piernas.

Por otro lado, un lanzador de pértiga necesita efectuar un solo gesto lo más fuertemente posible, por lo que habrá desarrollado las fibras rápidas de sus pectorales y hombros principalmente.

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