3 hábitos que dañan tus articulaciones y no lo sabías

Joseph Wickman · 23 octubre, 2019
Cuidar las articulaciones es vital para tener un día a día saludable. Evita estos hábitos lesivos para mantenerlas sanas.

Las articulaciones son esenciales para poder ejecutar cualquier movimiento. Los huesos son duros y no los podemos mover, así que son los músculos los que tiran de los huesos. Las articulaciones permiten este movimiento, a la vez que evitan que cada acción sea anormal o patológica.

Así pues, mantener unas articulaciones saludables será vital para poder llevar una vida diaria con el menor número de dolencias y molestias posibles. Para hacerlo, habrá que tener mucho cuidado con los tres siguientes puntos.

Errores al realizar ejercicio

Este apartado engloba varios errores que cometemos al realizar ejercicio físico. Ya sea apuntados a un gimnasio, por nuestra cuenta o con un grupo de amigos, siempre hay que tener en cuenta lo siguiente:

  • El calentamiento. Todos lo sabemos, pero a menudo lo tomamos como algo opcional o no le dedicamos el tiempo necesario. Un buen calentamiento antes del ejercicio es necesario para que las articulaciones no sufran durante el esfuerzo al que las vayamos a someter.
  • Una carga adecuada. Excedernos tanto en la duración del ejercicio como en las cargas será fatal para nuestras articulaciones. No tiene que haber una lesión evidente inmediata para que haya daño, si no que un desgaste con cargas inadecuadas prolongadas en el tiempo también darán lugar a patologías.
  • Un gesto correcto. No cualquier ejercicio es saludable. Debemos estar seguros de realizar un gesto deportivo correcto, en cualquier disciplina favorita. El ejemplo más común son las sentadillas: si dejamos que las rodillas rebasen la línea vertical trazada desde nuestros pies, le añadimos un elemento de carga perjudicial a la articulación de la rodilla.
  • Descanso. Debemos respetar los tiempos de descanso, ya que es cuando las articulaciones se recuperan; es un período necesario para volver a afrontar un esfuerzo en condiciones.
El descanso luego del ejercicio también es bueno para las articulaciones.

  • No al sedentarismo. La falta de ejercicio físico también repercutirá en las articulaciones. Si no tenemos la musculatura trabajada, los esfuerzos y las cargas irán directamente a las articulaciones, lo que afectará los tejidos blandos de estas.

Mala alimentación

Una alimentación incorrecta hará que se desgasten las articulaciones más rápidamente. Al igual que el descanso, las estructuras del cuerpo necesitan ciertos nutrientes para seguir trabajando a su máximo rendimiento.

Así pues, una dieta equilibrada será nuestra mejor aliada. El exceso de grasas será perjudicial, y frutas como las cerezas o la piña son de las mejores para evitar este tipo de problemas.

También debemos incluir elementos como el calcio para proteger los huesos, y cabe recordar que hay que tomar sol para que el cuerpo produzca vitamina D y así pueda absorber el calcio que tomamos. Asimismo, hemos de cuidar la ingesta de alcohol, que no solo nos hará propensos a sufrir numerosas enfermedades, sino también a engordar.

Esta es precisamente la última razón por la cual debemos evitar una mala alimentación. Si sufrimos de sobrepeso, las articulaciones van a sufrir más que las de una persona con un peso saludable. Por lo tanto, cada kilo que consigamos bajar será un alivio para las articulaciones.

Envejecer deteriora las articulaciones

Obviamente este no es un hábito que se pueda dejar, por mucho que nos empeñemos. Sin embargo, es mas bien un recordatorio: cuanto más avanzada sea nuestra edad, más precauciones debemos observar.

Persona mayor realizando entrenamiento de fuerza para combatir el envejecimiento.

Existe un desgaste por el paso del tiempo que las articulaciones sufrirán hagamos lo que hagamos. Así pues, hay que ser más cuidadosos con todos los puntos enumerados con anterioridad a medida que vayamos cumpliendo años.

Finalmente, también vamos a sufrir todos una pérdida de calcio progresiva en los huesos a medida que nos hacemos mayores. Por lo tanto, otro punto a tener en cuenta es tratar de incrementar el aporte de calcio —con sus correspondientes horas de sol— en la dieta.

Como ya dijimos, recuerda: calentar más para tener los músculos preparados, ir eliminando ejercicios de la rutina que podrían ser perjudiciales y producir la pérdida de densidad ósea y, por último, cuidar la alimentación. ¡Tus articulaciones te lo van a agradecer!

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