Tendinitis anserina: ejercicios para tratarla

Joseph Wickman · 17 septiembre, 2019
Nuestros mejores aliados para rehabilitar una tendinitis anserina serán los ejercicios excéntricos y los estiramientos. Conoce más al respecto a continuación.

Todos somos susceptibles de padecer tendinitis anserina, una patología frecuente que causa dolor en las rodillas de quienes la sufren. Vamos a entender exactamente qué es y a aprender unos ejercicios para mejorar esta patología.

¿Qué es la tendinitis anserina?

Los términos usados normalmente en medicina, y por muy complicadas que suenen las palabras, siempre tienen su explicación. Tan solo hay que tener en cuenta algunas cuestiones de fisiología para deducir su significado.

Una de las palabras que nos conciernen es tendinitis, que significa inflamación del tendón. Es un problema que afecta tanto a deportistas como a no deportistas, y cuyo tratamiento hay que efectuar con certeza si no queremos que se prolongue en el tiempo.

Recordemos que los tendones son las estructuras que conectan el músculo con los huesos y que, al contraerse los primeros, transmiten las fuerzas para hacer que se muevan los segundos. Al transmitir fuerzas para las que no están preparados, hacerlo en posturas poco ergonómicas o con gran frecuencia, el tendón se resiente y se inflama, lo que se conoce como tendinitis.

Lo normal es que cada tendón se ocupe de un solo músculo, pero imaginemos que un único tendón deba ocuparse de tres músculos a la vez. Pues bien, aquí es cuando entra en juego la segunda palabra: anserina.

La palabra ‘anserina’ hace referencia a la zona también conocida como pata de ganso, un tendón en el que confluyen tres músculos del muslo: el semitendinoso, el recto interno o grácil y el sartorio. Los tres van a parar a este mismo tendón, que está en la cara interna de la rodilla, y que se inserta en la tibia.

La tendinitis anserina se genera en la parte interna de la rodilla.
Imagen: fisioterapia-online.com

Ahora que entendemos un poco más de anatomía, es lógico que si un mismo tendón tiene que ejercer su función para tres músculos a la vez sea más susceptible de sufrir patologías. El hecho de estar en la rodilla, con todo el movimiento que realiza esta estructura en el día a día, aumenta esta posibilidad de lesión.

Ejercicios para la tendinitis anserina

En un principio, como cualquier tendinitis, vamos a tener que tratarla de manera conservadora. Esto significa sesiones de frió/calor y reposo, acompañada de la toma de medicamentos antinflamatorios si es necesario.

Una vez rebajada la inflamación y si hemos descartado la opción quirúrgica, que únicamente se aplicará a los casos más graves, podremos proceder a realizar ejercicios de rehabilitación. Al igual que con cualquier otra tendinitis, nuestro mejor aliado contra la tendinitis anserina serán los ejercicios excéntricos.

Estos ejercicios han sido objeto de estudio frecuente en fisioterapia en los últimos años, ya que su efectividad se está demostrando para una variedad de problemas. Se llaman excéntricos porque estiramos un músculo mientras lo contraemos, con lo cual decimos que se está contrayendo excéntricamente.

Para entenderlo mejor, podemos decir que el músculo hace fuerza, pero se ‘deja ganar’ por el peso. Imaginemos que cogemos una mancuerna en la mano. Cuando acercamos la mancuerna al brazo, estamos venciendo a la fuerza y realizando un ejercicio concéntrico.

Al estirar de nuevo el brazo, el bíceps sigue haciendo fuerza, pero menos de la que necesita para vencer a la fuerza y flexionar de nuevo el codo. Esto sería un ejercicio excéntrico.

Excéntricos y estiramientos

Para el caso de la tendinitis anserina, debemos realizar lo siguiente:

  • Las sentadillas son un buen ejemplo de ejercicio excéntrico. Nos interesan porque trabajan los isquiotibiales, entre los cuales se encuentra el músculo semitendinoso.
Las sentadillas son un ejemplo de ejercicio excéntrico.

  • Después tenemos un ejercicio más agresivo, pero que también es efectivo. Estando de rodillas en el suelo, colocaremos nuestros pies debajo de una estructura estable o pediremos que nos los sujete otra persona para que no se levanten. A continuación, dejamos caer nuestro peso hacia delante lentamente, controlando el movimiento pero ‘dejándonos vencer’ por la gravedad, hasta que no podamos aguantar más. Cuando esto suceda, nos dejamos caer y apoyamos las palmas de las manos en el suelo. Volvemos a ponernos de rodillas y repetimos.
El fortalecimiento excéntrico se puede realizar de diversas formas.
Imagen: Youtube FisioOnline.
  • Para el sartorio, nos sentamos en una silla, cama o camilla que nos permita tener las piernas colgando sin tocar el suelo. Atamos una banda elástica en forma de círculo y nos ponemos una parte alrededor del talón de la pierna sana, y la otra parte alrededor de la rodilla de la pierna afectada por la tendinitis. El ejercicio consistirá en subir y bajar lentamente la cara interna del pie de la pierna afectada por la cara interna de la pierna sana, desde el tobillo hasta la rodilla. La banda se irá estirando en la subida, y relajando en la bajada. En la subida, es un ejercicio concéntrico, y en la bajada, excéntrico.
  • Finalmente, también nos convendrá realizar estiramientos de los músculos afectados y de la musculatura del muslo en general.
Chica estirando para evitar los dolores corporales después del entrenamiento.

Para finalizar, conviene aclarar que los ejercicios excéntricos son bastante exigentes. Estos trabajan la musculatura de manera intensa y estimulan las inserciones tendinosas; por lo tanto, hay que tomar precauciones básicas, como calentar con ejercicios suaves antes de realizarlos y estirar al terminar.

  • Efficacy of eccentric exercises with therapeutic ultrasound for the management tendo achilles tendinitis among elite. Karthikeyan, Narayanan B, Dass SP, Dwaraknath, Pradnya. International Journal of Adapted Physical Education & Yoga, Vol. 2, No. 2 (2017)
  • Gutiérrez GJ, Fernández FM, Sandoval HS. Tendinitis y bursitis de la pata de ganso. Ortho-tips 2014; 10 (3)
  • Eficacia y seguridad de la infiltración con metilprednisolona en pacientes con síndrome anserino: ensayo clínico aleatorizado. David V, Jorge A, Valerio R, López D, Ángel G, Mario A. Reumatología Clínica. Volume 8, Issue 2, March–April 2012, Pages 63-67