Todo lo que debes saber sobre el músculo iliopsoas

Antonio Reyes · 25 abril, 2019
En el siguiente artículo, veremos las peculiaridades de uno de los músculos más importantes de la región lumbar: el iliopsoas o psoas-ilíaco. ¿Qué debemos conocer al respecto?

El músculo iliopsoas, también conocido como psoas ilíaco, es uno de los músculos de la cadera. Aunque nos referimos a este como un único músculo, en realidad se trata de dos músculos con una inserción común. Vamos a ver en profundidad su estructura y funcionalidad y cómo puede influir en nuestro rendimiento deportivo.

El músculo iliopsoas

El iliopsoas, como hemos dicho, es realmente un grupo muscular formado por dos músculos: el psoas mayor y el ilíaco. El músculo psoas mayor nace de las caras anteriores de las vértebras lumbares (en algunos casos, también de la última dorsal) y desciende de forma diagonal, posterior a los órganos retroperitoneales como los riñones.

Por su parte, el ilíaco nace del borde interno del ilion y se une al psoas para atravesar juntos el ligamento inguinal. Se unen en un mismo tendón, que se inserta en el trocánter menor del fémur.

El músculo iliopsoas.
Imagen: upsocl.com

Función del iliopsoas

Es un músculo bastante importante, pues lleva a cabo unas funciones fundamentales en la marcha y el mantenimiento de la postura. Por ello, cuidar la salud de este músculo es vital para tener una buena postura.

Entre sus principales ‘responsabilidades’, podemos destacar las siguientes:

  • Produce una flexión del miembro inferior al elevarse durante la marcha. Esta elevación de la pierna que avanza la inicia el psoas-ilíaco. También interviene en la abducción y rotación externa de la cadera.
  • Función estabilizadora de la región lumbar de la columna, especialmente el músculo psoas mayor.
  • Tiene una gran importancia en la modulación del grado de lordosis lumbar de la columna.

Sobrecarga del iliopsoas

Como todo músculo de nuestro cuerpo, cuando se expone a fuerzas intensas o a trabajos a los que no está habituado, puede sobrecargarse o contracturarse. Esto es típico de personas que comienzan a realizar un nuevo deporte que implica a este músculo, como las disciplinas de resistencia (ciclismo o carreras de fondo) o en el trabajo con pesas.

La sobrecarga del iliopsoas produce una sobreactivación y acortamiento, por lo que vamos a encontrar alivio en una postura ‘encogida’ o sentados. Cuando intentamos mantener una postura erguida con el psoas-ilíaco lesionado, notaremos un dolor punzante, ya que el músculo está elongándose por encima de su capacidad en ese momento.

Por otra parte, esta situación va a afectar en gran medida nuestro rendimiento deportivo e incluso la marcha. Es por eso que se recomienda reposo hasta que se alivien los síntomas.

También es típico que, cuando este músculo se sobrecarga y por el acortamiento que sufre, traccione más de la columna y se acentúe la lordosis fisiológica de la columna lumbar, lo que se conoce como hiperlordosis. Esta situación puede dar lugar a dolores de espalda y ser confundida con contracturas del cuadrado lumbar.

El estiramiento como método preventivo

Realizar estiramientos en la zona correctamente, especialmente después de practicar deporte, es esencial para mantener saludable el músculo iliopsoas. Por ello, os recomendamos que pongáis en práctica estos estiramientos, que pueden ser de utilidad tanto para la prevención de sobrecargas del músculo como para su alivio una vez ya se ha producido la lesión.

Sin embargo, si esta lesión ya se ha producido, lo más recomendable es acudir a un fisioterapeuta, que será la persona más adecuada para indicaros los pasos que se deben seguir.

Ejercicios para estirar el músculo iliopsoas

El primer estiramiento es muy fácil de realizar y no necesitamos material más que una superficie plana sobre la que apoyarnos. Nos colocaremos en posición de ‘tijera’, de forma que una pierna queda apoyada por delante sobre el talón, formando la rodilla un ángulo de noventa grados. La trasera estará apoyada en el suelo de forma paralela, desde la espinilla hasta los dedos de los pies.

La cadera debe estar colocada de forma neutra y el torso, completamente erguido. Dejaremos que el peso de nuestro cuerpo nos venza hacia delante y recuperaremos la neutralidad de la cadera.

Momento ideal para realizar estiramientos.

El segundo estiramiento lo realizaremos partiendo de la posición adquirida en el primero. Colocaremos las palmas de las manos en el suelo, de forma que el brazo del mismo lado que nuestra pierna adelantada quede en el centro.

Tiene que quedar de la siguiente forma: pierna adelantada, brazo del mismo lado, brazo contrario. Mantendremos la posición durante unos veinte segundos.

El músculo iliopsoas es bastante fácil de estirar.
Imagen: Youtube Albany CrossFit.

Por último, el tercer estiramiento requiere algo más de flexibilidad, pero es una gran forma de estirar no solo el psoas, estiraremos prácticamente todo el cuerpo. Partiremos, una vez más, de la posición en la que estábamos en el segundo estiramiento, y elevamos el brazo que quedaba en el centro.

El brazo debe quedar mirando hacia arriba, en línea con el brazo apoyado. Debemos intentar hacer el gesto de mirarnos los dedos del brazo elevado.

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