Tratamientos de la rotura de ligamento cruzado

Antonio Reyes · 27 junio, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por él médico Leonardo Biolatto el 25 junio, 2019
Muchos deportistas padecen esta lesión grave en la rodilla, la cual interrumpe su actividad por unos cuantos meses. Conocerla es imprescindible para poder prevenirla, pero hoy nos centramos en su tratamiento.

La rodilla es una articulación compleja formada por numerosas estructuras relacionadas entre sí que proporcionan movilidad y estabilidad. Para mantener la firmeza y asegurar un movimiento correcto de la articulación están los ligamentos. La lesión de los ligamentos de la rodilla puede ser una lesión grave; la más frecuente es la rotura del ligamento cruzado anterior.

Rotura de ligamento cruzado

El ligamento cruzado anterior es uno de los cuatro ligamentos presentes en la rodilla, junto con los dos mediales y el ligamento cruzado posterior. Este ligamento es esencial para evitar el desplazamiento anterior de la tibia respecto al fémur. Aunque existen dos ligamentos cruzados, se hace referencia más frecuentemente al cruzado anterior.

La rotura del ligamento ocurre, generalmente, practicando deporte. Suele ser habitual en deportes como fútbol, baloncesto, hockey o esquí; puede ocurrir durante la carrera, el frenado o los en cambios de dirección. En estas situaciones se lleva al ligamento al límite de su elongación y termina produciéndose la rotura.

La lesión de los ligamentos laterales es típica de giros bruscos con el pie apoyado o de traumatismos.
Imagen: elblogdepacogilo.blogspot.com

Es interesante comentar que, en muchos casos, la rotura del ligamento cruzado puede ir acompañada de la rotura de uno de los ligamentos laterales y del menisco. Cuando estas tres lesiones van asociadas, se forma la lesión conocida como triada de rodilla.

Tratamiento de la rotura de ligamento cruzado

Prevención

Es muy importante propiciar una correcta prevención de este tipo de lesiones, que en los últimos años se están convirtiendo en auténticas epidemias entre deportistas. La mejor forma de prevenir estas afecciones es realizando un buen calentamiento, practicando ejercicios de movilidad varias veces a la semana y dando al cuerpo un correcto descanso después de la actividad física.

Asimismo, es muy importante conocer nuestro propio cuerpo y saber cuándo estamos llegando al límite para detener nuestra la física. En este sentido, uno mismo es el máximo responsable de cuidar su salud.

Tratamiento general

Una vez que se ha producido la lesión, debemos tomar ciertas medidas generales hasta que recibamos el tratamiento definitivo, que en un gran porcentaje de casos pasa por el quirófano. Hasta la cirugía, hemos de realizar un reposo absoluto y mantener la articulación lo más inmóvil posible, ya que la movilización puede agravar la lesión y empeorar el pronóstico.

Es recomendable colocar un vendaje compresivo y aplicar hielo para reducir la inflamación; en caso de que haya mucho dolor, se puede valorar la toma de antinflamatorios. Para caminar será imprescindible utilizar muletas, ya que no se debe apoyar la pierna lesionada.

Tratamiento conservador

El tratamiento conservador incluye estrategias de fortalecimiento muscular y articular. Está indicado para personas poco activas, que no realizan mucho deporte y cuya lesión se ha producido de forma accidental.

Las lesiones de los ligamentos de la rodilla demandan varios meses de recuperación.

En estos casos, se realizará un proceso de rehabilitación prolongado con el objetivo de recuperar toda la movilidad posible en la articulación. Sin embargo, nunca se recuperará la completa funcionalidad de la rodilla.

Por ese motivo, cuando la lesión se produce en personas deportistas, jóvenes y que quieren mantener un estilo de vida activo, lo apropiado es indicar un tratamiento quirúrgico.

Tratamiento quirúrgico

La cirugía está indicada en pacientes deportistas, especialmente si se quiere mantener la práctica deportiva a nivel competitivo. También estará indicada en aquellos pacientes que tengan lesionadas otras estructuras de la articulación, como otro ligamento, el menisco y, especialmente, en la triada de rodilla.

El tratamiento puede realizarse mediante cirugía abierta o mediante artroscopia. La tendencia hoy en día es la de realizar artroscopia, en la que se introducen los elementos para operar junto con una videocámara mediante pequeñas incisiones. Se sustituye el ligamento lesionado por uno de donante cadáver —aloinjerto— o realizando un sustituto con tejido muscular llamado plastia —autoinjerto.

La rotura de ligamento cruzado suele darse durante la práctica deportiva.

Al ser la cirugía mediante artroscopia mucho menos agresiva que la cirugía abierta, el paciente experimentará menos síntomas inflamatorios y menos dolor en el posoperatorio. De igual modo, la hospitalización será mucho menos prolongada y la recuperación será más rápida.

Sin embargo, en aquellos casos en los que el acceso por artroscopia sea muy complicado por las condiciones del paciente, será necesario realizar cirugía abierta.

En definitiva, estas son las distintas formas de tratamiento de la rotura del ligamento cruzado. Se trata de una lesión considerable, por lo que siempre es necesario seguir las indicaciones del médico para lograr una rehabilitación correcta.

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