La obesidad hace despertar enfermedades cardiovasculares

Yamila Papa Pintor · 23 noviembre, 2018
Conoce los riesgos que implica la obesidad sobre las diferentes enfermedades cardiovasculares; medir la dieta, las horas de sueño y el nivel de ejercicio físico son fundamentales para cuidar nuestra salud

Existe una relación muy estrecha entre las enfermedades cardiovasculares y la obesidad. El exceso de peso es uno de los factores de riesgo para la salud del corazón. ¡Analizamos a fondo las causas y soluciones!

La obesidad, un problema que preocupa

Si nos atenemos a la definición, la obesidad aparece cuando un adulto tiene un índice de masa corporal superior a los 30kg/m². La circunferencia de la cintura, el índice entre cintura y cadera y la relación peso-talla son determinantes también a la hora de saber si tenemos sobrepeso o estamos obesos.

Tanto la obesidad generalizada como la abdominal están asociadas con un mayor riesgo de muerte a edades tempranas. Por ello es un problema muy grave en los países desarrollados desde hace algunas décadas. Lamentablemente parece que la situación es cada vez peor aunque haya muchas personas que se inclinan por la vida saludable.

Combatir la obesidad.

La obesidad está más asociada a la morbilidad en los adultos que otros factores como el tabaquismo, el alcoholismo y la pobreza, incluso que los accidentes de tráfico y el cáncer. Muchos médicos y científicos afirman que en los inicios de este milenio, la obesidad es una epidemia cada vez más grave y que afecta a todas las edades.

Por su parte, la obesidad ha sido catalogada como uno de los principales factores de riesgo en varias enfermedades cardiovasculares (entre ellas enfermedades coronarias, insuficiencia cardíaca e hipertensión arterial).

Enfermedades cardiovasculares y peso excesivo

La obesidad es uno de los motivos por el cual las personas padecen enfermedades cardiovasculares (aunque no el único). En la actualidad, los problemas de corazón se asocian principalmente al exceso de peso, que también puede desencadenar otras patologías, tales como hipertensión o colesterol.

Muchos médicos afirman que una persona obesa es más propensa a sufrir un ataque cardíaco que alguien por debajo de su peso normal. Pero además hay que tener en cuenta un factor adicional: la cantidad de grasa corporal, los hábitos (por ejemplo si fuma o bebe alcohol) y la cantidad de ejercicio que realiza.

Nadie puede dudar que la obesidad es uno de los problemas que más aqueja a la población occidental en estos tiempos. Y si analizamos los motivos de muerte más habituales del siglo XXI, las enfermedades cardiovasculares encabezan la lista en los países desarrollados.

La obesidad y el sobrepeso aumentan el riesgo de sufrir ataques al corazón y no solo eso, ya que cuando una persona está por encima de su peso ideal tiene menos calidad de vida.

¿Cuáles son las enfermedades cardiovasculares con una gran relación con la obesidad? Enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca, arritmias ventriculares, fibrilación auricular y muerte súbita.

Es probable que una persona obesa sufra de hipertensión, apnea del sueño, diabetes tipo 2, dislipemia e hígado graso.

Asociación obesidad- enfermedades cardiovasculares

No es tan sencillo como decir “un obeso tiene más riesgo de sufrir un ataque al corazón que alguien delgado”, ya que en cuestiones biológicas y físicas son muchos los factores a tener en cuenta.

La asociación entre las enfermedades cardiovasculares y el exceso de peso es bastante compleja. Por ejemplo, se ha comprobado que el sobrepeso aumenta la producción de leptina (hormona responsable de inducir la saciedad) y de insulina, además de incrementar los ácidos grasos libres en sangre y los depósitos de grasa en las arterias. Esto último es algo muy grave, ya que conduce a una aterosclerosis coronaria.

Por su parte, el exceso de grasas que se acumula en las vísceras y tejido adiposo causa problemas metabólicos, como resistencia a la insulina, cambios en el tamaño de las partículas de lipoproteínas de baja intensidad e hipertrigliceridemia.

Es importante destacar que la obesidad aumenta tanto el volumen de sangre como el gasto cardíaco. Esto quiere decir que el corazón debe trabajar más cuando la persona tiene sobrepeso, lo que deriva en una dilatación o hipertrofia del ventrículo izquierdo, entre otras anormalidades.

Por último, debes saber que la obesidad provoca un engrosamiento de las paredes ventriculares y que esto también favorece la aparición y desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

Es importante analizar nuestro índice de masa muscular más allá del peso que nos arroja una balanza. Porque en muchos casos la grasa acumulada a nivel estomacal es la que puede aumentar las posibilidades de padecer un ataque al corazón y no los kilos que, en general, tengamos de más.

Villareal Ram�rez, S. M. (2002). Prevalencia de la obesidad, patolog�as cr�nicas no transmisibles asociadas y su relaci�n con el estr�s, h�bitos alimentarios y actividad f�sica en los trabajadores del Hospital de la Anexi�n. Rev. Cienc. Adm. Financ. Segur. Soc.