Las defensas y como influye el deporte en ellas

Jorge Camon · 22 noviembre, 2018
Conoce cómo puedes asegurar el bienestar de tus defensas naturales, los hábitos saludables son la mejor forma de ayudar a mantenerte sano; una buena alimentación, ejercicio físico habitual o descansar lo suficiente, son medidas que puedes implementar para sentirte mejor

Las defensas naturales del cuerpo contra las infecciones se conocen como sistema inmunológico. Por medio de una serie de reacciones, el cuerpo combate y destruye organismos infecciosos invasores para prevenir que causen un daño mayor.

Hay que tener en cuenta que nuestras defensas se pueden ver afectadas por diferentes factores, entre ellos se encuentran:factores internos y factores externos.

  • Los factores internos: dentro de este tipo, encontramos enfermedades, cambios de tiempo o incluso según la edad. Son factores incontrolables.
  • Los factores externos: en este caso sí que los podemos controlar, algunos de ellos pueden ser el sedentarismo, la alimentación, el tabaco o la cafeína.

El ejercicio mejora el funcionamiento del sistema inmunológico, siempre y cuando se haga de manera moderada. Por otro lado, un ejercicio muy intenso puede tener un efecto negativo, ya que puede hacer que por culpa del estrés y el cansancio al que sometemos al cuerpo el sistema inmunológico se vea afectado.

Efectos beneficiosos del ejercicio sobre el sistema inmunitario

  • Si haces ejercicio es menos probable que contraigas resfriados o gripe, ya que esto te ayuda a eliminar bacterias de los pulmones y vías respiratorias.
  • Los anticuerpos y leucocitos con la práctica habitual de ejercicio se muestran más activos, por lo que podrán detectar con mayor rapidez las enfermedades y combatirlas de manera más efectiva.
  • Una subida de temperatura ayuda al cuerpo a combatir mejor una infección, por lo que la elevación breve de la temperatura corporal durante e inmediatamente después del ejercicio puede impedir el crecimiento bacteriano.
  • Cuando practicamos ejercicio secretamos menos hormonas de estrés, lo que provoca que disminuyan las probabilidades de presentar una infección.

Efectos negativos del ejercicio en el sistema inmunitario

Como hemos comentado anteriormente, si la intensidad del ejercicio es demasiado alta, el sistema inmunológico se verá perjudicado.

Si antes veíamos que la práctica moderada de ejercicio hacia que se liberaran menos hormonas del estrés, podemos decir que con una intensidad demasiado alta puede hacer el efecto contrario. Además si generamos grandes cantidades de hormonas debido a dicho estrés, se inhiben la producción de citoquinas, aumentando así la probabilidad de contraer infecciones, entre otros problemas.

Chica con alergia.

Si no sabes muy bien cuando estás sobrepasando el límite de tu cuerpo, pon atención a las señales que te manda, como pueden ser:

  • Contraer infecciones de manera reiterada, sobretodo si son respiratoria.
  • Cansancio continuo, incluso recién levantado de la cama.
  • Heridas que tardan más en cicatrizar.
  • Dolores musculares, lesiones continuas, taquicardias…

Factores que ayudan a mejorar la inmunidad del deportista

– La alimentación: tiene una relación directa con el sistema inmunológico. Cuando la alimentación es inadecuada o deficiente, se produce una caída de las defensas. Si una dieta es equilibrada y completa, ayuda a mantener o incluso fortalecer las defensas. Es conveniente mantener una dieta variada y proporcionada de todos los nutrientes en su justa medida, según las necesidades de cada metabolismo y actividad física.

Intenta que tu dieta no sea rica en grasas saturadas, ya que estas reducen la respuesta inmune, e introduce las grasas saludables que provienen del pescado azul o los frutos secos.

Por otro lado encontramos los probióticos, que son microorganismos vivos que, suministrados en cantidades adecuadas, promueven beneficios en la salud del organismo huésped o del que los consume. Y lo hacen, sobre todo, manteniendo o restaurando el equilibrio de nuestra flora bacteriana, que es toda la flota de microorganismos que pueblan nuestro cuerpo. Tienen una función muy importante en la defensa contra agentes externos. Consúmelos en lácteos fermentados, como yogur o kefir.

Preparar kéfir en casa.

También existen los prebióticos, que no son microorganismos vivos pero sí alimentos que fomentan el crecimiento de la flora, como ciertas fibras vegetales.

Otros factores que influyen sobre nuestras defensas son:

– El descanso y el sueño: tanto la cantidad como la calidad.

– El frío y/o los cambios de temperatura: hay que abrigarse adecuadamente según la temperatura ambiental durante los entrenamientos y competiciones, sobre todo si las haces al aire libre.

Como hemos visto, las defensas están muy relacionadas con el ejercicio y la forma en que lo practicamos, pero recuerda que hay algunas cosas que puedes hacer, como descansar adecuadamente o cuidar tu alimentación para mantenerte fuerte.