Cómo evitar sufrir tendinitis después de hacer deportes

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el fisioterapeuta Abel Verdejo el 25 marzo, 2019
Francisco María García · 25 marzo, 2019
Entre los riesgos que conlleva la práctica deportiva, está la posibilidad de sufrir tendinitis y otras afecciones tras el ejercicio. En estos casos, se produce una tensión entre los tendones y las articulaciones implicadas en el ejercicio.

La vida del deportista implica asumir riesgos para la salud en algunas ocasiones. Por ejemplo, muchas personas que realizan cardiovasculares de alto impacto o también deportes de alto rendimiento, como atletismo o tenis, pueden llegar a sufrir tendinitis.

Estas afecciones se producen debido a la fricción continua de las articulaciones con los tendones; la consecuencia son desgastes importantes en la musculatura.

Igualmente, en disciplinas de contacto como el fútbol o baloncesto, es común que los atletas padezcan de lesiones en los tobillos, las rodillas y los codos. Por todo esto,  es necesario aprender a cuidar estas zonas del cuerpo, tan necesarias para realizar los movimientos.

¿Qué es la tendinitis?

Se trata de una inflamación de los tendones, que son los encargados de conectar los músculos al esqueleto. Suele ser común que aparezca en áreas como el codo, el tobillo, la cadera y la muñeca. Sin embargo, cualquier parte del cuerpo puede ser susceptible a estas lesiones.

La aparición de este problema puede ser repentina, como consecuencia de un golpe. También puede darse como resultado del envejecimiento y producto del desgaste continuo con la fricción muscular.

Los síntomas frecuentes de sufrir tendinitis incluyen dolor agudo en la articulación que puede llegar afectar el movimiento, rigidez muscular o mayor sensibilidad en la zona afectada, inflamación y enrojecimiento. Asimismo, existen diferentes tipos, según el área afectada:

Epicondilitis lateral

Mejor conocido como codo de tenista. Tal como su nombre sugiere, se produce por una lesión o inflamación de la musculatura que rodea al codo, donde se pueden evidenciar protuberancias. Suele darse por la sobrecarga de movimientos repetidos de muñeca o el antebrazo.

El codo de tenista es una de las formas más comunes de sufrir tendinitis.

Epicondilitis medial

También se le conoce como codo de golfista, debido a que es una lesión que suele aparecer comúnmente entre esos deportistas. Se produce por un desgaste o inflamación en la parte interna del antebrazo.

Tendinitis aquilea

Es el padecimiento más común de corredores, maratonistas y futbolistas. Se trata de la hinchazón en el talón, justo en la zona denominada de Aquiles, que dificulta el correcto desplazamiento del pie.

Tendinitis del hombro

Es la inflamación que aparece en el área del manguito rotador. Es común que se dé en las personas que nadan, juegan tenis, béisbol o levantan pesas. Esto se debe a que se tiene que levantar el brazo por encima de la cabeza para que se genere esta lesión.

Recomendaciones para no sufrir tendinitis

Una lesión en el tendón es sumamente dolorosa y puede generar grandes limitaciones. Incluso, es posible que sea causa de retiradas o bajo rendimiento en la práctica de algún deporte.

Estas son algunas de las razones por las cuales un atleta debe evitar sufrir tendinitis; en especial si desea disfrutar de las actividades físicas por un tiempo medianamente prolongado.

Antes que nada, es primordial no realizar una sobrecarga de ejercicio. Es decir, controlar exhaustivamente la cantidad de fuerza y tiempo empleado en la actividad física, de tal forma que no exceda los límites propios del organismo. La clave siempre es el equilibrio.

Para evitar sobrecargar una misma articulación, se pueden combinar diferentes tipos de ejercicios en circuitos alternos. Por lo general, buscar apoyo de un profesional permite afinar la técnica, lo que contribuye a un mejor rendimiento y disminuye los riesgos de lesión.

Igualmente, resulta altamente beneficioso realizar ejercicios de calentamiento previos. Lo mismo aplica para los movimientos de estiramiento y relajación una vez finalizada la práctica deportiva. De esta manera, se fortalecen y flexibilizan los músculos.

En último lugar, otra alternativa muy popular es la de colocar hielo luego de la actividad física sobre las articulaciones más estresadas, a fin de evitar la inflamación.

La tendinitis es una lesión muy frecuente en gimnasios.
Imagen: Policlínica Prades.

Otros datos

Más allá de los consejos anteriores, también es necesario tomar pausas en las rutinas de ejercicios, en especial cuando empiezan a aparecer síntomas de fatiga o dolor muscular. Por otro lado, la ropa y los accesorios deportivos adecuados también pueden evitar una lesión.

Por lo general, el desarrollo de la tecnología permite alcanzar mejoras en el rendimiento atlético; con una adecuada protección, se logra evitar grandes males.

Finalmente, se debe acudir a un médico o especialista en caso de aparecer molestias en las zonas articulares. Esto permite tratar afecciones que estén comenzando a desarrollarse; así, la persona podrá continuar con la práctica deportiva sin inconvenientes.

En algunos momentos, se debe reconocer cuándo hay que parar los ejercicios por completo o disminuir el nivel de intensidad deportiva. Esto permitirá prevenir lesiones de mayor impacto, que pueden crear inconvenientes por un largo tiempo.