Hacer el ejercicio adecuado nos ayuda a prevenir enfermedades

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el fisioterapeuta Abel Verdejo el 12 diciembre, 2018
Francisco María García · 15 diciembre, 2018
La realización de ejercicio diario nos ayuda a prevenir diferentes tipos de enfermedades. Para ello, es preciso seleccionar la actividad física más adecuada para cada persona y su situación particular.

La actividad física regular no solo ayuda a mejorar la apariencia física y a quemar calorías. También potencia la autonomía y la sensación de bienestar, contribuye a tener un mejor ánimo y nos da mucha energía. Desde luego, hay que recordar que el ejercicio contribuye a prevenir muchas enfermedades.

Ponernos en movimiento contribuye a la salud desde el alivio de dolores musculares y articulares hasta la prevención de enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes. La actividad física es una excelente aliada del bienestar integral de las personas.

Sin embargo, es necesario elegir el ejercicio adecuado, que se adapte a la capacidad física de cada persona, así como a su edad y a sus preferencias. A continuación, veremos algunos elementos para conocer mejor cuáles son los trabajos físicos que nos ayudan a prevenir enfermedades.

¿Qué enfermedades podemos prevenir haciendo ejercicio?

El hecho de que la actividad física regular es beneficiosa para la salud a cualquier edad es indiscutible. Todos los médicos lo afirman: el ejercicio contribuye a reducir de forma notable el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, derrames cerebrales, diabetes y algunos tipos de cáncer.

Por otro lado, además, también disminuye las probabilidades de sufrir osteoporosis y contribuye a mitigar algunos tipos de dolor. Entre ellos están las molestias articulares y musculares causadas por enfermedades como la artritis o la artrosis.

Asimismo, la actividad física regular también es buena para la mente. Las personas que han incorporado una rutina de ejercicios a su vida diaria suelen estar de mejor ánimo, duermen mejor y tienen menos estrés y ansiedad.

Ejercicios de cardio sin máquinas y sin salir de tu casa.

Cuánto ejercicio es necesario

Para tener una vida saludable, además de mantener una alimentación equilibrada, se recomienda a un adulto realizar 30 minutos de ejercicio al día. Esta actividad debe ser moderada y se ha de practicar cinco días a la semana.

Para saber que la intensidad del ejercicio es la adecuada, basta con sentir que el corazón se acelera, que se respira más rápido y que se siente calor. Con esto, estaremos seguros de que el corazón y los pulmones están trabajando y fortaleciéndose.

En el caso de los niños, deberían ejercitarse por lo menos unos 60 minutos diarios; y para los niños que necesiten perder peso, se recomienda una actividad de al menos 90 minutos diarios. Como es lógico, los ejercicios serán más moderados, adaptados a esa edad.

¿Cuál es el ejercicio adecuado para prevenir enfermedades?

Para saber cuál es el ejercicio indicado para cuidar la salud y prevenir enfermedades, se deben tomar en cuenta algunos factores. En primer lugar, es importante considerar el estado de salud actual, la edad, la condición física y el objetivo de cada persona.

Por ejemplo, si lo que alguien busca es perder peso, lo más adecuado sería un ejercicio aeróbico moderado como caminar, nadar o andar en bicicleta.

Lo más importante a la hora de elegir el tipo de ejercicio es poder garantizar la constancia y la regularidad. Para eso, también es fundamental que la actividad sea agradable para la persona y que, además, sea compatible con sus actividades diarias.

Si el ejercicio se vuelve una carga, no podrá mantenerse en el tiempo y no tendrá los beneficios esperados en la prevención de enfermedades.

De manera general, los ejercicios aeróbicos son los más adecuados para prevenir enfermedades del corazón, fortalecer los pulmones, disminuir el riesgo de sufrir diabetes y combatir la obesidad.

Sentadillas con barra.

Tipos de ejercicios y su incidencia

Los trabajos aeróbicos también son los mejores para las personas que sufren de hipertensión, dado que ayudan a mejorar la circulación sanguínea. Entre los más comunes están caminar, correr, nadar, andar en bicicleta o ejercitarse en máquinas como la bicicleta elíptica o la caminadora.

Por su parte, los ejercicios como el pilates, el yoga o el tai chi son excelentes para mejorar la flexibilidad y la agilidad. Estos tienen, además, grandes beneficios para la respiración y la relajación del cuerpo y de la mente y son grandes aliados de la circulación sanguínea; asimismo, contribuyen a mejorar la postura y aliviar los dolores articulares.

Finalmente, los ejercicios de fuerza también deben incluirse en una rutina completa de ejercicios. Este tipo de actividad contribuye a que los músculos no se contraigan y a que el cuerpo se vea más tonificado. Al desarrollar los músculos, estos ejercicios también ayudan a mantener un peso saludable, debido a que los músculos queman calorías aun en los períodos de inactividad.