La deshidratación baja tu rendimiento y te puede causar lesiones

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el fisioterapeuta Abel Verdejo el 20 diciembre, 2018
Oriana Noguera · 25 diciembre, 2018
Tomar agua no es una elección para quienes realizan deporte, sobre todo si es de intensidad. Los riesgos de la deshidratación son muy importantes, y hasta pueden ser graves.

Bajo rendimiento, calambres, lesiones… la carencia de líquidos en el organismo tiene gran influencia en todos esos factores. En este artículo, te contamos por qué la deshidratación baja tu rendimiento y cuáles son los motivos para evitarla a toda costa.

Los líquidos son esenciales para que el cuerpo mantenga en funcionamiento todos los sistemas. Durante el ejercicio, ocurren procesos en los que se pierden niveles de agua a través del sudor, lo que puede disminuir el rendimiento y causar lesiones.

¿Qué es la deshidratación?

Básicamente, la deshidratación es la pérdida de líquidos superior a su consumo. Es decir, cuando se elimina más líquidos de los que se ingieren.

El ser humano consume líquidos a través de bebidas y alimentos. Sin embargo, el agua presente en los alimentos no es capaz de suplir por completo el estimado de líquidos que el cuerpo necesita (mínimo 2500 mililitros). Por lo tanto, se debe consumir agua en el transcurso del día.

Ahora bien, es importante mencionar que dentro del consumo de bebidas, la más importante es el agua, ya que ayuda a eliminar toxinas y cumplir funciones vitales.

Es necesario que seas selectivo con el resto de las bebidas, tales como gaseosas, jugos, bebidas en polvo para diluir. La mayoría pueden resultar dañinas por su alto contenido en azúcares y aditivos químicos.

Síntomas de la deshidratación

La deshidratación puede darse de dos maneras: brusca o gradual. La forma brusca posee síntomas rápidos y severos. Por otro lado, la que se produce gradualmente permite que el cuerpo implemente mecanismos para compensar la deshidratación. Esta suele ser la más común en el deporte.

La deshidratación en el deporte, el agua es salud.

Los síntomas de la deshidratación son mareos, aturdimiento, ritmo cardíaco acelerado, confusión, ojos hundidos, respiración rápida, piel y boca seca.

Deshidratación y ejercicio

Los deportistas no solo deben enfocarse en hacer ejercicio constantemente y alimentarse bien, sino que también deben estar al pendiente de consumir suficiente agua para su entrenamiento. La posibilidad de deshidratación durante el ejercicio puede presentarse por diversos factores:

  • Iniciar el entrenamiento mal hidratado.
  • Hacer ejercicio en zonas de clima muy caliente o muy frío (el clima puede aumentar la pérdida de electrolitos y líquidos).
  • Jornadas de ejercicio extremadamente largas (de 60 minutos en adelante).
  • Personas con poco glucógeno muscular.
  • Individuos que hayan estado recientemente enfermos con diarrea o vómito.

De esta forma, es mejor prevenir una deshidratación en el transcurso de la actividad física ingiriendo líquidos antes, durante y después del entrenamiento. Debemos tener presente que, al entrenar, se pierde rápidamente el agua del cuerpo debido a la sudoración.

Bajo rendimiento deportivo

Como vimos, estar deshidratado durante el entrenamiento compromete seriamente tu bienestar físico. Al no estar bien hidratado, el cuerpo no está apto ni cumple con todas las condiciones necesarias para hacer deporte.

La deshidratación baja tu rendimiento deportivo notablemente, gracias a los síntomas que se presentan. Todos estos problemas dificultan la concentración y, a su vez, la ejecución de los ejercicios.

De esta forma, el ejercicio no tiene el mismo impacto que en condiciones normales. Es decir, tus músculos no adquieren todos los beneficios del ejercicio, ya que tu cuerpo está usando sus energías para suplir la deshidratación.

Entrenar deshidratado es una muy mala idea, además de ser un acto de irresponsabilidad. Por ello, siempre debes llevar una botella de agua si te dispones a hacer ejercicio.

Lesiones

Todo lo que hemos detallado hasta aquí funciona como un efecto dominó. En otras palabras, al momento que la deshidratación disminuye tu rendimiento deportivo, el riesgo de una lesión aumenta por varias razones:

  • Desconcentración y descoordinación: Al estar deshidratado, se presentan mareos y confusión, lo que ocasiona una posibilidad alta de lesión por no tener el control total del cuerpo para hacer un movimiento o ejercicio.
Las lesiones más comunes en las piernas.

  • El cuerpo está débil: Cuando los tejidos musculares carecen de hidratación, pierden poco a poco la fuerza y elasticidad. Esto dificulta la ejecución de los ejercicios y los hace más propensos a lesionarse.
  • Golpe de calor: La deshidratación te hace más sensible a las condiciones climáticas, especialmente el calor. Un shock de calor puede producir calambres y hasta una lesión si te dispones a entrenar en ese estado.

En síntesis, la deshidratación baja tu rendimiento deportivo y aumenta el riesgo de lesionarte. Por ello, debes poner cuidado a los procesos que llevas a cabo al entrenar. Esto significa hidratarte durante el día y especialmente al momento de hacer ejercicio. ¡Tu bienestar está en tus manos, recuerda: el agua es vida!

  • Ortega, R. M. (2008). Deshidratación Tipos, causas y consecuencias. (R. Ortega, Ed.), Expo Zaragoza 2008. Zaragoza. https://doi.org/10.1016/j.ecolmodel.2005.08.014
  • Gonzalez-Alonso, J., F. Coyle E. Efectos fisiológicos de la deshidratación. ¿Por qué los deportistas deben ingerir líquidos durante el ejercicio en el calor? https://www.raco.cat/index.php/ApuntsEFD/article/viewFile/307343/397317
  • Sports Dietitians Australia (2009). Fluids in Sport. https://www.sportsdietitians.com.au/wp-content/uploads/2015/04/Fluids-in-sport.pdf