La importancia de descansar

Fernando Clementin · 20 marzo, 2018
El descanso es igual o más importante que un buen entrenamiento, sin él, todo nuestro esfuerzo no solo será inútil, sino hasta contraproducente; respetar los tiempos de recuperación debe ser siempre una prioridad

Así como avanzar en el entrenamiento y desafiar los límites del cuerpo es primordial para cualquier deportista, el descanso también es fundamental. Muchos atletas subestiman o directamente olvidan la importancia de descansar; esto se puede traducir en cansancio, bajo rendimiento e incluso lesiones.

A muchos les cuesta entenderlo, pero el descanso es una parte más del entrenamiento. Lo es en todos sus potenciales significados: hay que descansar entre series, entre un turno de entrenamiento y otro —matutino y verspertino, por ejemplo—, y también entre los días de la semana.

Para deportistas amateurs, la recomendación general es dejar al menos dos días sin entreno en la semana. Preferiblemente, deberían ser tres. En el caso de los profesionales o atletas de alto rendimiento, esto puede variar; sus entrenadores planifican trabajos complementarios que difieren en intensidad y permiten ejercitar músculos y capacidades diferentes cada día.

¿Dónde radica la importancia de descansar?

La importancia de descansar en el deporte.

Recuperación de los músculos

Cuando entrenamos, ya sea con ejercicios aeróbicos o anaeróbicos, estamos exigiendo a nuestro cuerpo de una manera que sobrepasa su funcionamiento normal. Por lo tanto, es lógico que tras esto se requiera cierto tiempo para volver a los niveles normales y recomenzar.

En ese momento, se dan procesos muy importantes en el organismo; entre ellos, se reestablecen los niveles normales de glucógeno, una sustancia que se puede convertir en glucosa cuando los músculos exigen combustible.

Crecimiento muscular

Al entrenar musculación, el trabajo con barras y las cargas pesadas hacen que las fibras y tejidos que componen los músculos se rompan. Posteriormente, en los periodos de inactividad, se vuelven a reconstruir con ayuda de las proteínas que ingerimos y es ahí cuando se produce el crecimiento del músculo.

La importancia de descansar, en este sentido, no comprende solamente al día libre de gimnasio. También dormir lo suficiente se vuelve esencial, dado que muchos de estos procesos regenerativos tienen lugar en las noches.

Descanso mental

Por más apasionado que alguien pueda ser por un deporte, llega un momento en el que se necesita parar. En los entrenos y las competencias, la mente trabaja bajo presión para aguantar los esfuerzos que se le exigen.

Sin embargo, es imposible que ese empeño se repita todos los días. Si no dejamos que el cerebro se despeje y descanse, solo lograremos desmotivarnos, bajar el rendimiento y, seguramente, terminar con objetivos incumplidos. El burnout no es algo exclusivo del trabajo, también puede darse en el ámbito deportivo.

Consecuencias de no respetar el descanso

Muchos atletas manifiestan que perciben una baja en su rendimiento tras uno o más días dedicados a descansar. No obstante, no existen evidencias que avalen este pensamiento. De hecho, todo lo contrario: para experimentar bajas sensibles en la performance se necesitarían dos semanas de inactividad.

La mayoría de los planteles profesionales de cualquier deporte tiene al menos un día libre en la semana. Sobre todo la jornada posterior o la siguiente a esta tras una competencia.

Si los mejores deportistas del mundo hacen hincapié en la importancia de descansar, ¿por qué habríamos de actuar diferente nosotros? ellos cuentan con la mejor preparación, los más preparados médicos y entrenadores y, sobre todo, sobrellevan una exigencia asfixiante; sería muy terco no seguir esta línea.

¿Qué puede pasar si no se descansa lo suficiente? A continuación, describimos algunos posibles efectos.

Lesiones

Gran parte de los calambres, contracturas y roturas fibrilares se dan por exceso de entrenamiento. Lo peor del caso es que, por no realizar el parón necesario de uno o dos días, el deportista debe afrontar una pausa obligada de dos o tres semanas.

Asimismo, en el caso del entrenamiento deportivo, no dejar días para descansar puede causar lesiones por estrés. Esto se da cuando las articulaciones o los huesos se someten constantemente a una presión, una serie de movimientos o impactos que hacen que, a la larga, se fisuren o rompan.

Las lesiones más comunes en las piernas.

Desmotivación y no consecución de logros

Como dijimos, la importancia de descansar se explica, en gran parte, porque es el momento en el que se producen los cambios en el organismo después del esfuerzo. Si esto no ocurre, el deportista experimentará, por el contrario, una baja en su rendimiento.

Esto provocará ansiedad y desilusión; sumado a la baja en las actuaciones consecuencia de la fatiga —aunque sea moderada— llevará a la desmotivación. La cereza del postre que podría provocar el fracaso de un complejo plan de entrenamiento sería una lesión por sobreexigencia. Este es el combo de todo lo que un deportista no debe hacer.

Entonces, la próxima vez que te enfrentes a un día de descanso, lo último que debes hacer es sentir culpa. Por el contrario, tómalo como un día de entrenamiento pasivo y aprovecha a recargar las pilas. Un buen consejo para estos momentos es conservar una buena alimentación y relajar la mente haciendo actividades de recreación que no exijan demasiado físicamente.