La importancia del calzado deportivo

Francisco María García · 18 octubre, 2018
Aerodinámica, equilibrio, agarre y flexibilidad...no se trata solo de un mejor desempeño, sino de garantizar una pisada más segura; los también llamados ‘tenis’ o ‘deportivos’ también forman parte de la tecnología aplicada del deporte

Quienes creían que la comodidad es la única razón para utilizar calzado deportivo durante el ejercicio se equivocan. Se trata de un tipo de implemento diseñado específicamente para el deporte; su uso en medio de la actividad física es clave en la prevención de lesiones.

Proporcionando una buena base para el cuerpo

En los pies soportamos todo el peso de nuestro cuerpo. Evidentemente, el tipo de calzado que utiliza un deportista define en buena manera su desempeño físico. Los deportivos son confeccionados en función a principios y estudios de biomecánica

De hecho, cada deporte tiene un tipo de calzado deportivo acorde a su práctica. Todo depende de factores como la cinética, la superficie y demás características de la disciplina. Cada aspecto es pensado antes de confeccionar y producir cada modelo.

El objetivo siempre es ofrecer flexibilidad en el movimiento, amortiguación y agarre. Esto es así, entendiendo que la práctica deportiva implica cinética en diversos niveles. Poder movernos evitando perder el control también es central en estos implementos.

Aspectos a tener en cuenta para correr mejor.
El calzado adecuado y ya acostumbrado a nuestro pie nos ayudará a correr mejor.

Qué se considera en la confección de un calzado deportivo

  • La superficie: en principio, el zapato no debe impedir el movimiento, pero tampoco facilitar su descontrol. Si por el ejemplo el piso es de madera, será fundamental el agarre. En el asfalto, el zapato suele ser un poco más liso.
  • La disciplina deportiva: cada disciplina tiene una dinámica y el zapado debe responder a esta. Los zapatos de fútbol tienen tacos para agarrarse a la grama. Los de béisbol deben responder bien ante la tierra, entendiendo su irregularidad.
  • La forma del pie: existen pies cavos, planos y normales. Además, cada deporte privilegia un tipo de calzado en función a dichas morfologías. Es aquí donde entran los estudios de biomecánica.
  • El peso: según la disciplina, los deportistas tienden a desarrollar un peso y una morfología corporal. Estos valores son tomados en cuentas en los diseños; la aerodinámica también es tomada en cuenta.

La morfología del pie importa

Las personas también pueden ser divididas según sus pisadas: pronador, supinador o neutro. La pronación sucede cuando, al pisar, impulsamos nuestro pie hacia adentro. Por el contrario, la supinación implica un hundimiento hacia la cara externa del pie.

Este análisis es importante, porque define nuestros movimientos más acentuados en el deporte. De hecho, ambos reflejos ocurren en medio del impulso y este ocurre cuando saltamos o corremos.

Siendo algo tan determinante, los deportistas profesionales eligen sus calzados en función a su inclinación. También están las personas con pisada neural, en la cual no hay hundimiento y el impulso es lineal.

La contribución del calzado deportivo

Un principio básico de los deportivos tienen que ver con la flexibilidad. Por eso los materiales tienden a tener cierto nivel de elasticidad; esto a su vez genera movimientos más naturales, aerodinámicos y cómodos. La naturaleza de estos zapatos es no ser ni muy ajustados, ni demasiado sueltos en términos globales.

Elije correctamente tus zapatillas para correr.

Los zapatos deportivos evitan lesiones. Estos se adhieren de la forma correcta a cada tipo de suelo y protegen varias zonas del pie. Por ejemplo, en el básquet es muy común el uso de botines que recubren los tobillos. Esto es porque en este deporte los saltos y la fricción en el aire son centrales.

La amortiguación también es un aspecto clave, debido a que esta facilita mejores caídas. Los calzados deportivos aminoran el impacto, lo hacen más natural y de así también se previenen lesiones.

Lesiones prevenidas

Aunque en el mundo deportivo sea imposible escapar de las lesiones, el calzado deportivo ha aminorado su ocurrencia. Los esguinces, tendinitis y luxaciones tienen mucho que ver con el uso de zapatos inapropiados. Los deportistas de la actualidad sufren menos riesgos de estos padecimientos.

Por ejemplo, el material implementado evita la proliferación del llamado ‘pie de atleta, disminuyendo el riesgo de aparición de hongos. Las rozaduras y ampollas son otro mal aminorado.

Con el paso de los años, los materiales, diseños y efectos de los deportivos son aún mejores. Elegirlos correctamente permite mejoras en el rendimiento físico y la sanidad de nuestros pies y piernas.