La práctica del esquí: lesiones comunes

Oriana Noguera · 14 septiembre, 2018
Hacer esquí es bastante entretenido, divertido y además es una manera distinta de hacer ejercicio, pero es recomendable que te informes y conozcas las lesiones más comunes y estés siempre alerta para evitarlas

El esquí es un deporte de invierno caracterizado por el uso de botas con tablas para deslizarse en la nieve. La práctica del esquí puede ser profesional a nivel de competición, o bien recreativa. Cualquiera de las dos opciones trae consigo algunos riesgos de lesiones. Es por ello que te traemos un artículo para aprender cuáles son las lesiones más comunes y cómo prevenirlas, ¡sigue leyendo!

Esquiar es una práctica que se originó en Rusia en el año 6 000 a.C., se dice que para entonces e incluso durante varios años ese era su único mecanismo de transporte en las zonas nevadas. Al paso del tiempo, en 1900 el esquí se perfeccionó y se dio a conocer como deporte, más que nada para disfrute personal. Sin embargo, veinticuatro años después fue incluido en los Juegos Olímpicos de Invierno en Francia.

Pequeños y grandes riesgos de la práctica del esquí

Al hacer esquí es sumamente común caerse, estas caídas son recurrentes por diferentes factores como la pérdida del equilibrio, la mala postura o la gran inestabilidad en la nieve.

Riesgo de lesiones al hacer esquí.

Gran parte de las lesiones se deben a malas posiciones y caídas. Por lo que debes ser cuidadoso y además siempre realizar un calentamiento antes de esquiar. Las lesiones más comunes son las siguientes:

Hombro y clavícula

Dislocarse el hombro es frecuente en deportes como este, en el que el movimiento de los brazos genera una rotación considerable de los hombros. Hay dos posibles variantes por la cual podrías dislocar tu hombro:

  1. Si caes, y al momento de caer extiendes los brazos: extender los brazos es un movimiento de instinto al caer. Sin embargo, te pone en alto riesgo lesivo puesto que estás empujando tu brazo contra toda la fuerza descendente de la caída.
  2. Tener problemas con el bastón: forzar o hacer una mala maniobra con uno o ambos bastones puede llevarte a poner el brazo en una mala posición.

También la fractura de clavícula es un daño que está asociado con las caídas que involucren los brazos y hombros, ya que todo está conectado. Por ello, es importante conocer la manera correcta de avanzar y frenar usando los bastones y las botas. Así como también usar el equipamiento adecuado para la práctica del esquí.

Pulgar

El pulgar podrá no parecer una lesión tan importante en comparación a lesionarte alguna otra parte del cuerpo. Pero, en realidad, el dedo pulgar cumple un papel importante en las funciones de la extremidad de la mano.

Esta lesión puede ocasionarse al caer mientras todavía sujetas el bastón, lo que puede forzar el pulgar hacia atrás muy repentinamente. Esta suele ser una torcedura no muy grave, sin embargo, si dentro de pocos días no sana, o el dolor es muy intenso debes visitar un fisioterapeuta.

Rotura del LCA

LCA quiere decir ligamento cruzado anterior, que es uno de los ligamentos principales de la rodilla. Este ligamento tiene la función de evitar que la rodilla se extienda o tuerza demasiado. Una rotura de LCA puede producirse por un mal movimiento con las botas de esquí. Una lesión como esta necesita los cuidados necesarios para una buena recuperación, así que no restes prioridad a un daño de este calibre.

Lesión en el brazo.

Otras lesiones

Hay otras lesiones que también son comunes en la práctica del esquí. No llegan a ser tan perjudiciales, pero de igual forma es recomendable que las conozcas. Y de esta forma ser más precavido a la hora de esquiar:

  • Lesión de menisco: el menisco es el cartílago que permite la movilidad de la rodilla.
  • Latigazo cervical: esta lesión se ubica en el cuello, es causada por un movimiento repentino y rústico de la cabeza.
  • Dolor en la espalda baja por alguna caída o mala postura.
  • Tensión muscular por falta de calentamiento.

La mejor manera de prevenir lesiones en la práctica del esquí es teniendo la preparación necesaria a mano de un profesional, o en su defecto de alguien que conozca bien el deporte. Asimismo, al estar expuesto a un clima muy frío es necesario que utilices ropa adecuada; y que calientes bien el cuerpo para disminuir el riesgo de lesión. ¡No hay mejor deporte que el que se realiza con precaución!