Los 5 deportes menos seguros

A lo largo de los últimos años, diferentes estadísticas nos dan una idea del peligro que supone la práctica de ciertos deportes. Entre los factores que más inciden en este riesgo están la velocidad, la altura y los movimientos rápidos.

La inagotable lista de prácticas deportivas creadas por el hombre alberga disciplinas que pueden ser mortales. Grandes velocidades, movimientos peligrosos y alturas pronunciadas son variables decisivas de los deportes menos seguros.

De hecho, existen estadísticas que demuestran la peligrosidad de cada disciplina. Es cierto que en deportes como el fútbol y el baloncesto el riesgo de lesión es casi inevitable, pero las siguientes prácticas pueden llevar a cualquiera a un desenlace inesperado.

Los deportes menos seguros que se pueden practicar

1. El salto de base podría ser el deporte más peligroso de todos

El salto de base es una modalidad de paracaidismo que solo requiere de lanzarse al vacío desde determinado punto. Se le llama de B.A.S.E, por los diversos sitios donde los practicantes pueden lanzarse. Estos son los siguientes: edificio (building, en inglés), antena (antenna), puentes (span) y sitios de tierra como colinas y acantilados (earth).

El salto se realiza con una ropa especial, que ayuda al practicante a planear con el viento, y un paracaídas. Parte del peligro tiene que ver con la corta distancia que hay entre los puntos de lanzamiento y el suelo. Nos referimos, por lo general, a un máximo de 60 o 70 metros, en los que pueden ocurrir muchas eventualidades.

Los paracaidistas tienen poco tiempo para reaccionar y su caída depende de variables tan cambiantes como la ventisca. Desde su creación, se calcula que un poco más de 200 personas han perdido la vida en los saltos. La probabilidad de morir practicando salto de base parece ser de 1 en 560.

El salto de base es, sin dudas, uno de los deportes menos seguros.

2. El alpinismo se ha cobrado la vida de sus mayores exponentes

El registro de expertos en alpinismo muertos es realmente amplio, y los casos son bien conocidos. Se dice que, de cada seis ascensos en el monte Everest, uno es mortal. El problema no es solo la gran altura, sino las altas exigencias físicas y mentales de esta práctica deportiva.

Los alpinistas dicen que los mayores riesgos no se experimentan al subir, sino en las bajadas. Las muertes en el alpinismo ocurre por diversas razones: caídas, hipotermia, falta de oxígeno, congelamiento, entre otras.

Casi todos los grandes practicantes e innovadores de este deporte han muerto en las montañas. Según el National Center for Health Statistics, la probabilidad de morir subiendo una montaña es de 1 en 1750. Para quienes lo hacen en Nepal, este índice sería de 1 entre 167; en tanto, mientras más alto estemos en el Himalaya, las probabilidades suben.

Por las exigencias físicas que supone, el alpinismo es uno de los deportes más riesgosos.

3. El heliesquí combina nieve con deportes de altura

En la práctica, los deportes sobre la nieve no son tan peligrosos en comparación con muchos otros. Sin embargo, solo uno rompe los promedios: el heliesquí. El problema con esta disciplina es que combina la nieve con las alturas.

En el Heli Sky, se debe tratar de aterrizar en la nieve y maniobrar a grandes velocidades sobre pendientes. Desde el inicio de la práctica, los deportistas corren gran peligro de caer mal o no poder maniobrar debido a las velocidades del viento.

Incluso cuando se logra aterrizar, el siguiente problema es maniobrar en bajadas a altas velocidades. Cualquier movimiento en falso podría afectar la trayectoria y generar un accidente o caída aparatosa.

La práctica del esquí: lesiones comunes.

El otro reto tiene que ver con el terreno irregular. Sin duda alguna, es uno de los deportes menos seguros que existen.

4. Las disciplinas de velocidad: Fórmula 1 y motociclismo

Conducir hasta el trabajo tiene poco riesgo, pero hacerlo a gran velocidad en una competencia cerrada es muy peligroso. Quienes lo hacen en las carreras de Fórmula 1 tienen una probabilidad de 1 en 100 de morir por un accidente. Esta estadística es incluso más desalentadora que en el alpinismo.

Por su parte, las carreras de motociclismo tienen un margen más amplio, pero igual peligroso. Según las estadísticas estadounidenses antes mencionadas, la probabilidad de mortalidad en las competencias de motos es de 1 a 1000.

Los pilotos españoles en la categoría de MotoGP.

5. Deportes menos seguros: el boxeo y su alta tasa de mortalidad

Aunque no implica velocidad, vértigo y alturas, el boxeo es una disciplina exigente, que está entre los deportes menos seguros. Apenas en 1976,  un articulista español escribía para un diario muy popular que más de 500 pugilistas habían muerto para aquel entonces.

Realmente, existe cierto hermetismo y desconocimiento sobre el total de víctimas mortales que se ha cobrado la disciplina. Según algunos cálculos, se estima que la probabilidad de morir practicándola es de una en 2200. Esto sin contar las secuelas por traumatismo cerebral en los boxeadores para toda su vida.

El boxeo es un deporte de contacto, y puede generar lesiones.

Existen otras disciplinas más normalizadas que también tienen datos a considerar. Por ejemplo, llaman la atención las secuelas sufridas por los jugadores de fútbol americano y el deporte de entretenimiento de la lucha libre. No obstante, al final, será una decisión personal la práctica del deporte elegido.

  • Rafael Verdera Server. Riesgos del deporte. Facultad de Ciencias Jurídicas. Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Extraído de: http://www.indret.com/pdf/116_es.pdf
  • Joan Ruis Sant. Riesgo y peligro en el deporte. Extraído de: http://www.jriustrainer.com/sites/default/files/pdf/Riesgo%20y%20peligro%20%20en%20el%20deporte.pdf