6 señales indicadoras de deshidratación

Este artículo fue redactado y avalado por la periodista deportiva Yamila Papa Pintor
18 marzo, 2019
La deshidratación se manifiesta cuando el cuerpo no recibe la cantidad de agua que necesita. Entonces, nos lo demuestra con diferentes señales, a las que debemos prestar atención.

Nuestro cuerpo está formado mayormente por agua. Este líquido vital se pierde por el calor, el deporte o la orina, entre otros factores. Uno de los síntomas de deshidratación es la sed, pero no el único. En este artículo, te contaremos cuáles son las señales indicadoras de deshidratación que te indican que debes beber agua lo antes posible.

Señales indicadoras de deshidratación más frecuentes

Cuando el organismo no cuenta con los niveles mínimos de fluidos, no puede funcionar correctamente. Por supuesto, comienza entonces a dar ciertas señales que no deben ser dejadas de lado. Algunas de ellas son:

1. Piel reseca

Si la piel está ‘tirante’, quiere decir que le falta agua a nivel celular. Esto se debe a que el volumen de la sangre circulando por el cuerpo es menor y, por ende, no irriga como corresponde. Además, puede haber piel enrojecida.

2. Orina oscura

Cuando te levantas por las mañanas y vas al baño, seguramente has notado que la orina es de un color marrón o amarillo oscuro. Esto se debe a que han pasado muchas horas —mientras dormías— sin orinar.

Lo mismo sucede cuando no bebes la suficiente agua. Por eso, una de las claras señales indicadoras de deshidratación es una orina oscura y en poca cantidad. Es probable que vayas al baño dos o tres veces al día, cuando lo normal sería entre seis y siete.

Ten en cuenta que, a través de la orina, eliminamos toxinas y otras sustancias que deben ser removidas del cuerpo. Por el contrario, la señal de que ya has bebido la suficiente agua es cuando la orina es transparente.

Es importante beber agua al ejercitarnos, para evitar así la deshidratación.

3. Calambres musculares y dolor articular

No solo aparecen cuando hacemos ejercicio o un mal movimiento; los calambres pueden ser una señal de que el organismo necesita más agua. Estos espasmos musculares suelen aparecer por las noches, cuando estamos durmiendo, y pueden ser muy molestos.

¿Qué relación hay entre la deshidratación y los calambres? La falta de líquidos reduce la irrigación de sangre por los músculos, los cuales se resienten y tiemblan. Este es uno de los motivos por los cuales debemos beber agua durante y después del entrenamiento.

Otra de las señales indicadoras de deshidratación es el dolor en las articulaciones. Cuando no hay agua, estas no pueden lubricarse correctamente y, al moverse, generan cierto desgaste. Los daños en las células de los cartílagos están a la orden del día y, junto a ellos, los dolores y problemas de movimiento.

4. Aumento de peso

Muchas veces pensamos que tenemos apetito cuando en realidad lo que el cuerpo está pidiendo es agua… ¡El cerebro no conoce la diferencia entre el hambre y la sed! Por lo tanto, envía señales para que nos alimentemos. Probablemente quieras comer cosas dulces o grasosas y, por ende, aumentes de peso.

Haz la prueba: la próxima vez que pienses que tienes hambre, bebe un vaso de agua. Quizás por una hora el cuerpo dejará de molestarte pidiendo comida. Si pasado ese tiempo sientes ganas de comer, entonces sí quiere decir que debes alimentarte.

5. Mal aliento

La saliva tiene muchos roles importantes: prevenir la acumulación de bacterias, evitar las caries y también reducir el mal aliento. Para que esto se produzca, el cuerpo debe tener suficiente agua. Si no cuenta con fluidos, la boca se vuelve ‘pastosa’ y es probable que la halitosis sea bastante notoria.

¡Por eso cuando te levantas por las mañanas debes cepillarte los dientes con urgencia! Haz estado muchas horas sin beber y sin producir suficiente saliva.

6. Estreñimiento

Cuando pensamos en beber agua, lo relacionamos a las ganas de orinar. No obstante, también debemos saber que este fluido actúa en la producción y eliminación de las heces. Si no contamos con líquidos en el cuerpo, es difícil que los intestinos trabajen como corresponde.

El ritmo del metabolismo es, en parte, algo genético, pero también puedes contribuir a su aceleración consumiendo frutas.

Cómo evitar la deshidratación

Ahora que ya conoces los principales síntomas de la deshidratación, es momento de reducirla. ¿Cómo? Con estos hábitos:

  • Bebe dos litros de agua por día (pueden ser zumos naturales o infusiones de hierbas como reemplazos).
  • Lleva una botella de agua a todos lados (o déjala a la vista en el escritorio).
  • Come frutas y verduras crudas (tienen una buena cantidad de agua).
  • Aumenta la ingesta de líquidos cuando haces deporte o las temperaturas son elevadas.
  • Ponte ropa suelta y de colores claros para no sudar demasiado.

De esta manera, será más difícil que sufras los efectos de la deshidratación. Como hemos explicado previamente, se trata de una cuestión fundamental para conservar el buen funcionamiento del organismo.

  • Martínez Álvarez, J. R., Villarino Marín, A. L., Polanco Allué, I., Iglesias Rosado, C., Gil Gregorio, P., Ramos Cordero, P., … Legido Arce, J. C. (2008). Recomendaciones de bebida e hidratación para la población Española. Nutricion Clinica y Dietetica Hospitalaria.