Baja por enfermedad en el deporte profesional

Francisco María García · 3 agosto, 2019
¿Cómo se reglamenta la práctica del deporte en el ámbito laboral y de seguridad social en España? Aquí explicaremos por qué resulta tan complejo el proceso de baja por enfermedad en el deporte profesional.

Si observamos el día a día de un atleta, percibimos que dedicarse al deporte profesional presenta importantes diferencias con tener un empleo ‘regular’. Esto incluye desde una estricta rutina de entrenamiento y una alimentación supervisada, hasta aspectos legales sobre su seguridad social y la baja por enfermedad.

Regulación de la práctica profesional del deporte en España

El deporte como profesión es una actividad tan particular como especial, por lo que requiere normativas específicas que lo reglamenten como una labor. En este sentido, deben regularse los derechos, las responsabilidades y los deberes que los deportistas necesitan cumplir para ejercer su profesión dentro de la ley.

El artículo segundo del Estatuto de los Trabajadores en España, incluye a los deportistas profesionales dentro de las relaciones laborales de carácter especial. En tanto, la práctica profesional del deporte en España se regula mediante el Real Decreto 1006/1985, de 26 de junio, pero entre sus normativas se incluyen solo las directrices que orientan la labor de los deportistas profesionales de nacionalidad española.

La labor de deportistas extranjeros en España se rige por la Resolución de 12 de agosto de 2005, publicada por la Secretaría de Estado de Inmigración y Emigración. Su texto orienta la autorización de residencia para ciudadanos extranjeros que se radiquen en suelo español para la práctica del deporte profesional.

Seguridad social para los deportistas profesionales en España

Desafortunadamente, la seguridad social de los deportistas profesionales viene siendo regulada de forma bastante dispersa en España. Inicialmente, estos temas han sido tratados de forma individual y aislada en cada disciplina deportiva con reconocido carácter profesional.

El split es un ejercicio clásico de estiramiento que puede lograrse practicando antes con otros más sencillos.

De esta forma, un deportista dedicado al ciclismo, por ejemplo, tendría una normativa de seguridad social bastante diferente que la de un futbolista profesional. Varios años más tarde, se logró unificar gradualmente las diversas normativas y directrices en esta materia.

Este ha sido un proceso escalonado en el que cada colectivo de deportistas asimiló progresivamente al Régimen General de Seguridad Social en España. El proceso culminó con la publicación del Real Decreto 287/2003, de 7 de marzo, que determinaba la incorporación a dicho Régimen de todos los deportistas profesionales que aún no hubieran sido incorporados.

El proceso de baja por enfermedad en el deporte profesional

El primer aspecto complejo sobre la baja por enfermedad en el deporte profesional está ligado a la clasificación de las lesiones. En primer lugar, aún se discute si las lesiones de los deportistas deben considerarse como accidentes de trabajo o como una enfermedad profesional.

Si observamos los artículos  115 y 116 de la Ley General de Seguridad Social —LGSS—, las lesiones parecen ser claramente accidentes de trabajo, ya que estos son entendidos como: “toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena”.

No obstante, existen corrientes que afirman que deberían considerarse en determinados casos como enfermedad profesional. Generalmente, estos ‘determinados casos’ suelen coincidir con la llegada del deportista a una edad límite para el ejercicio de su actividad, o bien con un historial de lesiones y complicaciones derivadas de la práctica deportiva.

La gravedad de las lesiones y la baja por enfermedad en el deporte profesional

Según lo establecido en el artículo 126.1 de la LGSS, se considera una circunstancia de baja por invalidez permanente:

“la situación del trabajador que, después de haber estado sometido al tratamiento prescrito y de haber sido dado de alta médicamente, presenta reducciones anatómicas o funcionales graves, susceptibles de determinación objetiva y previsiblemente definitivas que disminuyan o anulen su capacidad laboral”.

Lesiones más comunes en el tenis.

No obstante, la cuestión es: ¿Qué tan grave debe ser la reducción anatómica o funcional para que se pueda acceder a la baja por enfermedad en el deporte profesional? En la práctica, esta pregunta no resulta nada fácil de responder. Esto se acentúa todavía más cuando la resolución involucra ofrecer una pensión por seguridad social al deportista ‘jubilado’ forzosamente por invalidez.

Además, debemos considerar que la incapacidad permanente parcial se excluyó tradicionalmente de las prestaciones de Seguridad Social para los deportistas profesionales. Es decir que deberían acreditar una invalidez permanente total para contar con dichos derechos.

Aunque determinaciones judiciales recientes vienen flexibilizando esta cuestión, lo cierto es que muchos deportistas profesionales se encuentran en un laberinto a la hora de solicitar las prestaciones de Seguridad Social. Esto se debe fundamentalmente a la compleja misión de comprobar la gravedad de sus lesiones y las limitaciones para el ejercicio de su labor que de ellas derivan.

  • Real Decreto 1006/1985, de 26 de junio, por el que se regula la relación laboral especial de los deportistas profesionales. Extraído de: https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1985-12313
  • Real Decreto 287/2003, de 7 de marzo, por el que se integra en el Régimen General de la Seguridad Social a los deportistas profesionales. Extraído de: https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2003-7074
  • Real Decreto Legislativo 8/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social. Extraído de: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2015-11724