Consejos para evitar el desgaste muscular

Oriana Noguera · 28 marzo, 2019
Aunque el ejercicio es muy bueno para la salud, también puede producir cierto desgaste en el cuerpo. Para reducir sus consecuencias, podemos recurrir a las siguientes recomendaciones.

Los entrenamientos muy exigentes, la mala nutrición y el envejecimiento son los causantes principales del desgaste muscular. Por ello, te compartimos algunos consejos para prevenirlo y así mantener tus músculos en el mejor estado posible.

El desgaste muscular es el estado decadente que los músculos, los tendones y las articulaciones pueden llegar a atravesar por variadas razones. Sus consecuencias resultan, en su mayoría, negativas para el cuerpo. Afortunadamente, podemos tomar medidas preventivas para disminuir sus efectos.

¿Por qué surge el desgaste muscular?

Es significativo aclarar que el desgaste muscular no es lo mismo que la atrofia muscular; en cada uno, los músculos se ven afectados pero por motivos y de formar diferentes. El desgaste en los músculos se produce por las siguientes razones:

  • Entrenamientos demasiado fuertes y demandantes.
  • Mala ejecución de los ejercicios.
  • Falta de nutrientes esenciales como proteínas y vitaminas.
  • Envejecimiento.

De esta forma, el desgaste de las fibras musculares, las articulaciones y los tendones puede presentarse si no cuidamos al cuerpo de las situaciones a las que lo exponemos. Los síntomas del deterioro muscular suelen ser fatiga en los músculos, agujetas, aparición de lesiones y dificultad para realizar movimientos. 

Consejos para evitar el desgaste

Con el fin de prevenir el desgaste y tener un cuerpo saludable, aplica los consejos que te compartimos a continuación:

1. Aliméntate de forma balanceada

La alimentación es un factor clave en la vida de un deportista. Es imperativo que el organismo reciba todos los nutrientes que necesita para mantener el cuerpo en funcionamiento.

Alimentos para después de practicar deporte.

Asimismo, la dieta debe ser acorde a tus necesidades; es decir, tu alimentación depende de tu edad, estatura, peso y actividades que practicas. Es por este motivo que es recomendable asistir a un nutricionista que pueda indicarte una dieta que se amolde a tu organismo.

No está de más recalcar el hecho de que las comidas rápidas, los alimentos procesados, las bebidas azucaradas y las golosinas son, en su mayoría, dañinas para el cuerpo. Lo mejor es ingerir frutas, verduras y proteínas naturales.

2. Cuida el entrenamiento

Practicar cualquier deporte puede traer una serie de beneficios maravillosos. Sin embargo, excederse no es sano; al contrario, resulta perjudicial de muchas formas.

Es comprensible que muchos deportes demanden sesiones intensas y con mucha frecuencia. No obstante, se deben tomar previsiones para evitar lesiones, desgaste, dolores y otros problemas. Algunas de las más relevantes son:

  • Calentar bien antes de cada entrenamiento.
  • Tomar duchas frías luego después del ejercicio para promover la recuperación de los músculos.
  • Acudir al fisioterapeuta para recibir terapias de masajes, calor, frío y demás cuidados.

3. Hidratación para prevenir el desgaste muscular

Mantener el cuerpo bien hidratado antes, durante y después del ejercicio es vital para evitar el desgaste muscular. Esto se debe a que la falta de hidratación puede ocasionar problemas en el desempeño de los músculos.

Además, la deshidratación rompe el equilibrio del organismo, causa fatiga en las fibras musculares, falta de lubricación en las articulaciones y calambres en los músculos.

Por lo tanto, el agua jamás puede escasear en tus entrenamientos, ni tampoco fuera de ellos. Más allá de los batidos, los suplementos o las bebidas energéticas, el agua es la mejor opción si de hidratarte se trata.

4. No infravalores los estiramientos

Siempre se hace mucho énfasis en calentar antes del ejercicio. No obstante, hacer estiramientos al terminar es igual de importante. La razón es que los músculos necesitan destensarse poco a poco de toda la tensión aplicada durante la rutina.

La importancia de un buen calentamiento.

Por lo tanto, estirar luego de entrenar es un hábito con mucho valor para prevenir agujetas, fatiga muscular, desgaste, calambres y, a su vez, oxigenar los músculos y aumentar su flexibilidad.

Al mismo tiempo, la ejecución de los estiramientos debe ser lo más calmada y suave posible. El estiramiento no tiene que doler en lo absoluto; la idea es alargar el músculo y liberar la tensión.

El desgaste muscular suele aparecer en deportistas que llevan entrenando durante muchos años. Entonces, ciertos músculos comienzan a deteriorarse y partes del cuerpo como las rodillas o los tendones suelen ser los más vulnerables al desgaste.

Por todo esto, es momento de que te dediques a cuidar y mantener en buen estado tu cuerpo. Ten presente que es muy fácil que factores como el envejecimiento y el entrenamiento comiencen a desgastarlo. Aplicar estos consejos puede preservar tu bienestar, hacerte sentir mejor y también tener un mejor rendimiento.

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