Fracturas de tobillo en la práctica deportiva

Antonio Reyes · 18 marzo, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Ramos el 18 marzo, 2019
¿Has tenido alguna vez una fractura de tobillo? Si no sabes en qué consiste esta lesión, aquí te explicamos por qué se produce y cómo tratarla.

Las fracturas de tobillo en la práctica deportiva son una de las lesiones más habituales, y también de las consultas más frecuentes en el servicio de traumatología. Casi todas las fracturas de tobillo afectan a uno de los maleolos, que son las prominencias óseas que allí se encuentran y que corresponden con la articulación de tibia y peroné en el pie.

Anatomía del tobillo

Para entender correctamente qué tipos de fracturas podemos padecer, es importante conocer la anatomía de la articulaciónContamos con tres huesos principales:

  • Tibia: es el hueso más prominente y voluminoso de la articulación, y se sitúa en la cara interna de la pierna.
  • Peroné: acompaña a la tibia en su trayecto desde la rodilla.
  • Astrágalo: es un hueso del pie sobre el que se articulan los dos anteriores.
El tobillo está compuesto por tres huesos principales.
Imagen: nycpodiatra.com

Como comentábamos antes, las fracturas suelen afectar a uno o varios maleolos. Estos maleolos son unas protuberancias óseas que tenemos en el tobillo.

  • El maleolo medial está en la parte interna del tobillo y corresponde con la porción distal de la tibia.
  • El maleolo posterior está en la parte trasera de la articulación y también es parte de la porción distal de la tibia.
  • Por último, el maleolo lateral está en la parte externa del tobillo y es la porción distal del peroné.

Tipos de fractura

Existen muchos tipos de fracturas de tobillo en la práctica deportiva, ya que cada actividad en sí misma es un factor de riesgo si no se realiza adecuadamente y siguiendo los consejos de un profesional. Hay varias clasificaciones que tipifican estas lesiones:

  • Clasificación Lauge-Hansen: diferencia las fracturas según el mecanismo con el que se producen.
  • Clasificación Danis-Weber: las categoriza en función de dónde se produce la fractura en el peroné. Tiene en cuenta a qué nivel se produce, tomando de referencia la malla de tejido fibroso que une la tibia y el peroné (llamada sindesmosis).
  • Clasificación Herscovici: diferencia fracturas producidas en la tibia distal (maleolo medial) según el nivel en el que se producen.

Síntomas

Debemos tener en cuenta que estas lesiones son típicas de determinados deportes. Los síntomas principales por los que podemos deducir que hemos sufrido una fractura de tobillo en la práctica deportiva son muy característicos.

En primer lugar, notaremos un dolor intenso y súbito tras un movimiento brusco o un traumatismo. La zona se ruborizará en cuestión de minutos y notaremos dolor tanto al caminar como al aplicar una carga; incluso es posible que se sientan fuertes molestias al tacto.

Diagnóstico de las fracturas de tobillo en la práctica deportiva

Tras producirse la lesión, debemos confirmar el diagnóstico. Para ello, es necesario acudir cuanto antes al médico, quien valorará el tipo de fractura, su extensión y el tratamiento más adecuado.

El diagnóstico se inicia mediante el tacto y la palpación. Seguidamente, se realiza una radiografía de la articulación lesionada. En algunas ocasiones en las que puedan existir fisuras, se realizará un TAC para valorar la extensión.

El esguince de tobillo es una de las lesiones comunes en extremidades inferiores.

Tratamiento de las fracturas de tobillo en la práctica deportiva

Antes que nada, es necesario remarcar la importancia de la prevención. No será necesario tratar una fractura de tobillo si esta nunca se produce.

Por lo tanto, debemos adquirir todos los conocimientos necesarios para realizar una buena técnica en aquellos ejercicios que realicemos. En caso de que notemos molestias en la zona, es conveniente darse unos días de descanso y acudir a un fisioterapeuta que nos evalúe.

El tratamiento va a depender del tipo de fractura que se produzca. Por ejemplo, si la fractura no tiene fisuraciones ni desprendimientos óseos, se realizará un tratamiento más conservador. En cambio, si tenemos estas complicaciones, será necesaria la cirugía.

  • Tratamiento conservador: el paciente debe ser reevaluado con frecuencia por si hubiese un desprendimiento óseo tardío. Se colocará una férula de yeso (o escayola) para fijar la articulación durante el tiempo que considere el médico. Normalmente, este lapso puede ser superior a los dos meses, tiempo en el que no se podrá apoyar el pie y se requerirán muletas. A los seis meses, se puede retomar la práctica deportiva.
Fisioterapia deportiva.

  • Tratamiento quirúrgico: va a depender del tipo de fractura. Generalmente, se atornilla el peroné con una placa que mantiene la estabilidad de la articulación. En otros casos, puede realizarse una intervención de la tibia distal colocando tornillos para fijarla también. Si hay lesión de los ligamentos asociada a la fractura, habrá que suturarlos durante la misma intervención. La actividad deportiva podrá retomarse en dos meses.

Tenemos que destacar también la importancia del tratamiento fisioterapéutico. Es esencial que, durante todo el proceso de recuperación, realicemos ejercicios de movilidad y fortalecimiento articular para que el tobillo recupere todas sus funciones. Tener un tobillo sano es esencial para la práctica deportiva, y también para evitar futuras lesiones.

  • Ankle Fractures (Broken Ankle). 2019 [cited 16 March 2019]. Available from: https://orthoinfo.aaos.org/en/diseases–conditions/ankle-fractures-broken-ankle/
  • Guillén, Isabel. 2019. Fracturas de Tobillo. Clinica CEMTRO. Available from: https://www.clinicacemtro.com/traumatologia/unidad-de-tobillo-y-pie/fractura-de-tobillo/