¿Cómo mejorar la circulación de las piernas?

Este artículo ha sido escrito y verificado por el fisioterapeuta Joseph Wickman
Veamos las principales maneras de mejorar la circulación de las extremidades inferiores a través de claves simples que podemos aplicar en la vida cotidiana.
 

La mala circulación es un problema para muchísimas personas. Las posturas mantenidas durante horas, una vida más sedentaria, malos hábitos de alimentación y otros factores aumentan el riesgo de padecer patologías asociadas. Muchas veces, estos factores afectan específicamente a la circulación de las piernas.

El motivo por el que esto ocurre es que el corazón bombea la sangre, la cual llega bien a su destino, pero después, debido a varios factores, tiene problemas para volver al corazón. A continuación, veremos cuáles son los principales desencadenantes de esta condición.

Las posturas mantenidas, enemigas de la buena circulación

La forma más eficaz de prevenir la mala circulación de las piernas o mejorar sus síntomas es evitando pasar muchas horas seguidas en la misma postura. Durante muchas horas, estamos dormidos. Luego, al despertarnos, nos arreglamos y vamos en coche o transporte público al trabajo.

En el trabajo pasamos ocho horas sentados. Llegamos a casa cansados y nos sentamos a ver la tele un rato, cenamos y nos vamos a dormir, para comenzar de nuevo el ciclo el día siguiente.

Este ejemplo de rutina diaria es horrible para la circulación, ya que pasamos prácticamente la totalidad del día sentados o acostados. Tenemos que insertar momentos en los que cambiamos la postura con frecuencia.

 

Si vamos en bus o metro, es bueno estar de pie en vez de sentados. En el trabajo, levantándonos aunque sea a la máquina del agua, al baño o a hablar con un compañero cuando nos sea posible. Al llegar a casa, salir a pasear o, si nos apetece ver la televisión, ir poniéndonos de pie cada poco tiempo.

Mujer sube escaleras en el trabajo para mejorar la circulación de las piernas.

Levantar las piernas

Otra forma de mejorar la circulación de las piernas es manteniendo los miembros inferiores elevados. En el sofá, nos podemos acostar y utilizar cojines para que los pies estén más elevados que el corazón. En la cama, al dormir, también podemos colocar cojines o almohadas debajo de las piernas, para elevar los pies por encima de la cabeza.

Esto ayuda al retorno venoso, debido a la acción de la gravedad. Es bueno intentar estar con las piernas elevadas por lo menos unos minutos todos los días.

El ejercicio para mejorar la circulación de las piernas

El principal factor que ayuda al retorno venoso es la acción muscular. Por una parte, si estás haciendo ejercicio, aumentará el ritmo cardíaco, lo cual en sí mismo ya es una gran ayuda. Y por otro lado, la contracción muscular comprime los vasos sanguíneos, con lo que ayuda a empujar la sangre de vuelta hacia el corazón.

 

Por lo tanto, debes encontrar momentos para ejercitar los músculos. Puedes utilizar las escaleras en tu edificio en vez de el ascensor o hacer sentadillas u otros ejercicios mientras ves la televisión.

Una buena alternativa es ir en bicicleta al trabajo o ir de pie en el transporte público, como mencionamos antes. A la hora de comer, llévate un bocadillo y sal a darte una vuelta para comértelo.

Después, al llegar a casa, esfuérzate y sal a caminar o, mejor aún, a correr. En última instancia, siempre puedes comprarte una bicicleta estática o una máquina elíptica y hacer ejercicio sin salir del salón de casa.

No te engañes: al hablar de ejercicio, no estamos hablando de ir a machacarte al gimnasio. Para mejorar la circulación de las piernas, con dar un paseo todos los días ya es suficiente. Si sales a correr, el efecto será mayor por la mejora en el sistema circulatorio en general, pero como mínimo deberíamos caminar cada día.

Cuida tus hábitos y alimentación

El sobrepeso también favorece un mal retorno sanguíneo. Como para tantas otras cosas, es importante alimentarnos correctamente, llevar una dieta equilibrada. Hay sustancias como el potasio que reducen la posibilidad de sufrir patologías cardiovasculares.

 

Por otra parte, el tabaquismo también es un factor que empeora notablemente la circulación, y el consumo regular de alcohol también. Si queremos mejorar la circulación, deberíamos dejar de fumar y limitar el consumo de bebidas alcohólicas al mínimo posible.

Dos chicas caminando por un parque.

El agua

Dentro de la categoría de la alimentación, cabe destacar la importancia de beber mucha agua. Concretamente, entre un litro y medio y dos todos los días. Es otro elemento fundamental que, al igual que el ejercicio o comer correctamente, tiene un impacto positivo en numerosas áreas de la vida.

Además de hidratarnos por dentro con el agua, también puede resultar útil hidratarnos por fuera. Utilizar cremas para que la piel esté más elástica favorecerá el retorno venoso.

Conclusión: vida sana para la circulación de las piernas

Como conclusión, podemos decir que, para mejorar la circulación de las piernas, es preciso llevar una vida más sana en general. Esto implica más ejercicio, mejor alimentación, eliminar el tabaco y beber suficiente agua; estas claves serán tus grandes aliadas para resolver esta patología.

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