La necesidad de un reconocimiento médico-deportivo

Francisco María García · 19 octubre, 2019
El reconocimiento médico-deportivo no solo es recomendable y utilizado en el caso de deportistas profesionales. Cualquier persona que va a realizar actividades físicas podría hacerlo.

Afortunadamente, se va logrando romper con la creencia de que el reconocimiento médico-deportivo —RMD— es importante solo para deportistas profesionales o para aquellas personas que desean inscribirse por primera vez en un gimnasio. Conoce de qué se trata.

Más allá de certificar la aptitud para la práctica de actividad física, este procedimiento permite realizar un control y seguimiento para conocer el estado de nuestro organismo a lo largo del tiempo. Por ello, resulta esencial para todos aquellos que practican ejercicios físicos, ya sea de forma profesional o amateur, regular o eventualmente.

No obstante, antes de hablar acerca de los objetivos y las ventajas de hacerte un reconocimiento médico-deportivo, analizaremos las claves de este chequeo.

¿Qué es el reconocimiento médico-deportivo?

Para simplificar, los reconocimientos médicos consisten en un proceso de encuesta, examen y análisis sobre el estado de salud de un individuo. En la actualidad existen muchos tipos de RM que atienden a diferentes públicos y objetivos. Además del RMD, están los reconocimientos para trabajo, de armas, para conductores, entre otros.

En el caso del reconocimiento médico-deportivo, se trata de recoger información sobre el estado de salud, los hábitos y la rutina de entrenamiento de deportistas, jugadores y personas que realizan actividades físicas de forma amateur.

De esta forma, no se limita a diagnosticar que una persona tiene buena salud o si posee alguna lesión, sino que también se genera un historial para ofrecer un acompañamiento médico y verificar los posibles impactos del esfuerzo físico en la salud.

Mujer hace una consulta médica preventiva.

También se trata de recomendar ciertas prácticas, cuidados y hábitos en la intención de prevenir futuras lesiones y problemas de salud. Como vemos, el reconocimiento tiene una importante función preventiva.

Objetivos y beneficios de realizarse un RMD

Para reforzar las razones que nos llevan a afirmar que el RMD debe ser realizado por toda persona que realice deportes y ejercicios físicos, resumiremos a continuación los objetivos centrales de este reconocimiento:

  • Recopilación de datos de relevancia médica sobre el organismo: permite no solo verificar el estado de salud actual, sino también acompañar su evolución en el tiempo.
  • Verificar si existen contraindicaciones o limitaciones para la práctica de la actividad física o deporte: para prevenir daños al organismo ocasionados por el sobresfuerzo u otras causas, así como asegurar la práctica segura del ejercicio según las necesidades de cada individuo.
  • Conocer el estado físico de cada persona: ayuda a mejorar su entrenamiento, enfocando en posibles debilidades que perjudican el desempeño y pueden ocasionar lesiones. También puede colaborar para el plan nutricional de cada deportista, según la actividad que realice y la preparación física que necesita tener.
  • Identificar predisposiciones a lesiones, trastornos o enfermedades: fundamental para adoptar precauciones con la integridad del deportista y optimizar su entrenamiento según las características propias de su cuerpo.
  • Diagnosticar problemas de salud y trastornos controlables: indispensable para establecer un tratamiento eficaz para condiciones crónicas que pueden impactar en la salud y reducir el rendimiento en el deporte, como pueden ser los trastornos hormonales.
  • Reforzar cuidados de salud y educación sanitaria básicos: esto incluye nutrición, higiene personal y bucodental, cantidad y calidad de las horas de sueño, aspectos de salud mental, etc.

¿Cómo se realiza un reconocimiento médico-deportivo?

Al pensar en un reconocimiento médico, la tendencia suele ser imaginar una batería de estudios médicos y análisis clínicos. De hecho, el RMD no puede realizarse sin la toma de constantes vitales y de medidas antropométricas, así como  la realización de exámenes auxiliares como radiografías, electrocardiogramas, espirometrías, etc.

El deporte es una de las mejores herramientas para la disminución de presión arterial.

Sin embargo, aunque estos procedimientos sean indispensables para conocer el estado de salud y las características endógenas de un organismo, no solo a ellos se resume un RMD. Uno de sus pasos más importantes es, precisamente, la entrevista médica, que permite conocer el historial de cada individuo en primera persona; es decir, según su propio relato.

Por ello, al realizar un reconocimiento médico-deportivo, el médico querrá saber sobre sus hábitos y estilo de vida, los problemas de salud que ya ha tenido, posibles alergias y predisposiciones diagnosticadas anteriormente, sus objetivos al practicar actividad física, el tipo de entrenamiento y el plan alimentario al que se somete.

Además de permitir conocer la realidad y la rutina del deportista, esto también favorece la construcción de un vínculo entre el médico y el paciente, basado en la escucha y en la confianza.

En definitiva, esta relación ayudará a llevar a cabo un seguimiento integral del estado de salud del individuo, analizando los impactos físicos, emocionales y cognitivos del entrenamiento y de la práctica deportiva.

  • C. Moreno Pascual.  2012. Examen de aptitud deportiva. Pediatría Integral. Extraído de: https://www.pediatriaintegral.es/wp-content/uploads/2012/xvi08/02/605-616%20Aptitud.pdf
  • Terreros Blanco, J.L.; Manonelles Marqueta, P. 2012. El reconocimiento médico para la aptitud deportiva. Extraído de: http://archivosdemedicinadeldeporte.com/articulos/upload/Editorial_151.pdf