Osteoporosis y deporte: ¿es posible?

02 Mayo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el fisioterapeuta Joseph Wickman
Cuando una persona sufre de osteoporosis, ha de tener mucho cuidado, ya que cualquier caída o esfuerzo puede conllevar una fractura, o incluso varias.
 

Todos hemos oído hablar de la osteoporosis. Sabemos qué significa en general, pero es probable que no hayamos investigado la patología a fondo a menos que la haya padecido uno mismo, o un familiar cercano. ¿Qué es exactamente? ¿Es posible la combinación de osteoporosis y deporte? ¿Cómo hacemos para mejorar nuestra salud de forma activa y segura?

La osteoporosis

Empecemos hablando brevemente acerca de esta enfermedad. La osteoporosis es una patología caracterizada por la pérdida de densidad ósea.

Por dentro, los huesos tienen una sólida malla de tejido que hace que sea fuerte. Sin embargo, esta malla se degenera poco a poco, y hay ciertos factores que agravan su deterioro, como la edad avanzada, la menopausia, el sedentarismo, la mala alimentación y ciertos medicamentos. El problema más evidente de perder solidez en esta malla interna es que los huesos se pueden fracturar con mayor facilidad.

El funcionamiento del tejido óseo

Hacemos un breve punto y aparte para conocer cómo funciona el hueso. El tejido óseo está vivo, es decir, el tejido viejo se absorbe y se va creando tejido nuevo, sano y fuerte que lo reemplaza.

Para que este ciclo funcione adecuadamente, además de necesitar la ingesta de ciertos elementos como el calcio, tenemos que hacer que las células trabajen. La tensión y compresión que experimenta el hueso cuando hacemos ejercicio hace que las células se activen y promueve la continuidad del ciclo. Por lo tanto, en el caso contrario, no creamos tejido óseo nuevo.

 

Así pues, si es necesario hacer ejercicio para que el hueso deje de perder tanta densidad, pero a su vez los huesos están más frágiles… ¿cómo lo hacemos?

Osteoporosis y deporte

La respuesta a la pregunta planteada anteriormente es simple: haciendo ejercicio de bajo impacto. No obstante, es cierto que hay diferentes niveles. Para prevenir la aparición de esta enfermedad, casi cualquier ejercicio será positivo, y podemos hacer ejercicio de alto impacto para aumentar la cantidad máxima de mineral óseo que tendremos a lo largo de la vida.

La osteoporosis es una enfermedad que ataca la densidad ósea.

En el caso que estemos en un grupo de riesgo, habrá que ir con más cautela. Por otro lado, si tenemos ya una osteoporosis diagnosticada y asentada, deberemos tener el máximo cuidado.

  • En el caso de las personas sanas, podremos —y debemos, entre otras cosas— correr, practicar deporte, ir al gimnasio, etc. Cualquier ejercicio que mueva, comprima y estire los huesos ayudará a que no padezcamos la enfermedad.
  • En el segundo caso, el de los grupos de riesgo, sería recomendable hacer ejercicios aeróbicos con peso bajo o bandas elásticas.
 
  • Finalmente, si ya padecemos osteoporosis, debemos limitarnos a caminar mucho y hacer ejercicios suaves que trabajen el equilibrio. También podemos hacer ejercicios aeróbicos de bajo impacto, o utilizar máquinas de gimnasia como la elíptica.

Obviamente, lo recomendable para el último caso es perfectamente aplicable a ambos casos anteriores. Asimismo, el primer caso también puede ser lo aconsejable para el segundo, pero nunca a la inversa. En otras palabras, las personas con cierto grado de riesgo no pueden hacer cualquier tipo de ejercicio.

La importancia del equilibrio

Hay que hacer especial hincapié en los ejercicios que mejoran el equilibrio o la propiocepción. Este tipo de ejercicios no solo ayudarán a prevenir caídas, que son las principales culpables de que se produzcan fracturas, si no que además ayudarán a mejorar la postura. Esto ayuda a proteger la columna vertebral.

Mejor prevenir que curar

La prevalencia de la osteoporosis se dispara a partir de los 50 años de edad. Por lo tanto, conviene hacerse pruebas para detectar los signos iniciales de la enfermedad. Así, podremos saber en qué nivel nos encontramos y, por lo tanto, cuánto ejercicio será recomendable hacer.

De acuerdo con esta pauta, será de especial relevancia ir al médico para hacernos las pruebas, y en el caso que tengamos una osteoporosis incipiente o ya establecida, visitar al fisioterapeuta. Este profesional nos podrá aconsejar ejercicios específicos para realizar y evitar en cada caso concreto, dadas las circunstancias de cada uno.

 
Caminar es una actividad recomendada para quienes padecen osteoporosis.

¡Camina!

De todo lo anterior, se puede deducir que no solo el deporte es importante para afrontar la osteoporosis, si no que osteoporosis y deporte van de la mano. Lo único que tenemos que tener en cuenta es qué ejercicio realizamos. No debemos hacer ejercicios bruscos o con mucho peso, y hay que trabajar el equilibrio para prevenir las caídas.

La manera más sencilla de hacer todo esto es una de las primeras cosas que aprendemos a hacer como seres humanos: caminar. Al andar trabajamos la postura y el equilibrio, así como gran parte de la musculatura del cuerpo. Además, es recomendable para todas las edades y en prácticamente todas las situaciones.

 
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