Osteoporosis y deporte

22 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el especialista en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte Marcos Castro Alonso
La actividad física tiene un papel esencial a la hora de la prevención de diversas patologías. Una de ellas es la osteoporosis.

Poseer un buen estado de salud es una de las grandes preocupaciones de la población en general. Para ello, el papel que juega la actividad física es básico para conservar el bienestar durante un mayor tiempo posible. Al mimo tiempo, esta actividad física será clave a la hora de tratar ciertas patologías, como puede ser la osteoporosis.

¿Qué es la osteoporosis?

En líneas generales, podemos definir la osteoporosis como la enfermedad que disminuye todo el tejido que forma parte del hueso. Su principal característica es que quien la padece sufre la disminución de la masa ósea, lo que provoca un deterioro de estos tejidos.

Esto desemboca en que los huesos sean más débiles y haya una mayor posibilidad de quebrarse en comparación con los de alguien que no sufre osteoporosis. Esta debilidad puede incluso llegar a producir cualquier tipo de rotura ósea en zonas tan importantes para la movilidad como la cadera o la columna vertebral.

La actividad física como prevención de la osteoporosis

Como en otras muchas patologías, la actividad física puede ayudarnos a llevar mejor esta enfermedad. En el caso de la osteoporosis, el deporte y el ejercicio físico en general pueden jugar un papel fundamental como estimulador del tejido óseo, algo que con la inactividad física puede empeorar.

¿Qué dice la ciencia al respecto?

Un importante estudio de Sayegh realiza una comparación de la densidad ósea diferenciando entre tres grupos poblacionales. Por un lado, gente sedentaria; por otro, personas deportistas y, finalmente, un grupo que realiza gimnasia de mantenimiento.

En todas las pruebas realizadas en dicho estudio la densidad ósea del grupo deportistas es mucho mayor que el de los otros dos grupos. Al mismo tiempo, la densidad es ligeramente superior en el grupo de mantenimiento con respecto al de la población sedentaria.

Por lo tanto, este estudio llega a la conclusión de que la actividad física juega un papel fundamental a la hora de mejorar la densidad ósea, lo que puede ayudarnos a prevenir ciertas patologías como la osteoporosis.

La osteoporosis es una enfermedad que ataca la densidad ósea.

Ventajas del ejercicio físico en personas con osteoporosis

A mayores del papel preventivo que posee la actividad física en pacientes con esta patología, es necesario nombrar una serie de ventajas que acarrea la práctica de actividad física saludable en pacientes con osteoporosis:

  • Aumento de los niveles de masa muscular mediante el trabajo de fuerza.
  • Previene y mantiene controlados los factores de riesgo.
  • Mejora de la higiene postural y posibilita un aumento del equilibrio.
  • Prevención del descenso o la pérdida de masa oséa.
  • Mejora de los niveles de capacidad cardiovascular.
  • Aumento de la funcionalidad en el día a día.
  • Por último, y no por ello menos importante, mejora sustancialmente la calidad de vida.

¿Existen inconvenientes?

El principal riesgo que puede llevar la práctica de deporte o ejercicio físico en personas con osteoporosis es que, si no reciben un buen control por parte de un profesional, una intensidad elevada de práctica física puede desembocar en fracturas óseas.

Por lo tanto, de nuevo insistimos en la importancia del papel que juegan los profesionales en actividad física y deporte a la hora de controlar el programa físico en los diferentes grupos poblacionales.

¿Qué tipo de ejercicio físico se debería realizar?

En párrafos anteriores hablamos de la relevancia que tiene la actividad física y el deporte como factor preventivo en la osteoporosis. No obstante, existen también otros aspectos que deberemos cuidar además de la salud física.

Estos serían mantener una dieta equilibrada, dando especial importancia a nutrientes como el calcio o la vitamina C. Al mismo tiempo, es sumamente aconsejable tener cuidado con la exposición solar y llevar a cabo controles médicos con regularidad.

Asimismo, si hablamos de ejercicio físico, deberemos tener en cuenta los siguientes tips:

  • Papel preventivo de la actividad física en edades tempranas: si el ejercicio físico está presente en edades tempranas, lo hará a su vez la mineralización ósea, fundamental en la osteoporosis.
Chica joven haciendo trabajos de fuerza para piernas.

  • Trabajo de agilidad y equilibrio.
  • Práctica de deportes que impliquen impacto como consecuencia de la gravedad. Actividades como la natación no son las más efectivas para mejorar esta patología, puesto que no requieren impacto alguno.
  • El entrenamiento de fuerza puede llegar a ser fundamental, puesto que favorecerá al incremento de la masa muscular. El entrenamiento excéntrico está considerado el mejor método para pacientes con osteoporosis.

Conclusiones

Como hemos podido observar, la actividad física juega un papel fundamental tanto a la hora de la prevención como en el tratamiento de una enfermedad tan común como la osteoporosis.

Para ello, será fundamental la selección de tareas admisibles y adecuadas para cada individuo por parte de un profesional en ciencias del deporte, en función de sus limitaciones. Nunca es tarde para prevenir esta enfermedad, así que, ¿a qué esperas para comenzar?

  • Hawkins, SA; Schroeder, ET; Wiswell, RA; Jaque, SV, Marcell, TJ; Costa, K. (1999). Eccentric muscle action increases site-specific osteogenic reponse. Medicine and Science in Sports and Exercise. 34: 1287-1292
  • Sayegh, F. (2013). Bone Mineral Density and Body Composition of Adult Premenopausal Women with Three Levels of Physical Activity. Journal of osteoporosis, 2013.