¿Qué es la prueba de esfuerzo y por qué se realiza?

Este artículo fue redactado y avalado por la periodista deportiva Yamila Papa Pintor
20 enero, 2019
¿Has realizado alguna vez una prueba de esfuerzo? Se trata de un control médico que todos los deportistas y personas en general deberían hacer con cierta frecuencia.

Se trata de un estudio bastante habitual en los deportistas, aunque también se suele utilizar en personas con algún problema cardiorespiratorio. En este artículo, te contaremos más sobre la prueba de esfuerzo y cuándo deberías hacerla.

¿Qué es la prueba de esfuerzo?

La prueba de esfuerzo es un estudio que se utiliza para diagnosticar alguna enfermedad arterial coronaria, como por ejemplo la angina de pecho, ya que permite analizar el funcionamiento del corazón durante el ejercicio o al realizar algún esfuerzo.

También conocida como ergometría, prueba de esfuerzo físico o electrocardiografía de esfuerzo (ECG por sus siglas), nos da más información sobre el estado del músculo más importante de nuestro organismo.

El fundamento principal de la prueba de esfuerzo es poner de manifiesto y detectar aquellas patologías que no presentan síntomas o que no se identifican al estar en reposo, pero que sí pueden dar señales durante el ejercicio.

Si una persona, por ejemplo, presenta una enfermedad coronaria, la obstrucción de las arterias no le permitirá realizar ciertos movimientos o esfuerzos, como correr o pedalear rápidamente.

La prueba de esfuerzo no mide tanto la resistencia física, sino los latidos del corazón y la presión arterial durante el ejercicio. Pronostica una enfermedad y permite que el médico ofrezca un tratamiento acorde.

¿Por qué se realiza la prueba de esfuerzo físico?

Los principales propósitos por los cuáles se realiza esta prueba son:

  • Observar la respuesta cardíaca ante el esfuerzo.
  • Determinar la frecuencia cardíaca y si el corazón late con regularidad.
  • Descartar anomalías o cardiopatías, principalmente en personas con antecedentes familiares.
  • Diagnosticar arritmias o enfermedades coronarias.
  • Aprobar el ejercicio físico de intensidad en deportistas (tanto profesionales como amateurs).
  • Ayudar en la elección de un tratamiento para cualquier trastorno cardíaco.
Qué músculos se trabajan en la bicicleta estática.

El médico podría recomendar realizar una prueba de esfuerzo si tiene dudas sobre el funcionamiento del corazón, si algún miembro de la familia del paciente ha sufrido problemas cardíacos o si en el gimnasio en el que asistes te piden un certificado médico para iniciar la actividad.

¿En qué consiste la prueba de esfuerzo?

La ergometría o prueba de esfuerzo consiste en someter al paciente al mayor esfuerzo físico que pueda soportar, hasta que alcance el umbral de cansancio o el máximo nivel de resistencia.

Para que el test se pueda realizar correctamente, es necesario que el paciente tenga ropa y calzado adecuado para hacer ejercicio y que no ingiera comidas copiosas tres horas antes de la prueba. Atención, porque tampoco es bueno ir en ayunas ni se aconseja la ingesta de bebidas alcohólicas ni café, así como el ejercicio físico intenso en las 12 horas previas.

Antes de comenzar, se colocan unos parches adhesivos y planos, conocidos como electrodos, en el pecho del paciente. De esta manera, se registran los latidos del corazón. Algunos también colocan electrodos en las muñecas. En cualquier momento, se debe indicar al especialista si se siente mareos, dolor en el pecho, falta de aire, náuseas o sudor frío.

Realización de la prueba

El ejercicio consta de utilizar o una bicicleta estática o una cinta de correr. Se empieza con una velocidad leve y se va aumentando poco a poco, hasta que el pedaleo es rápido o se trota y corre (según corresponda).

Cada tres minutos, se incrementa el nivel de esfuerzo; esto es automático. Así, el corazón va acelerando los latidos y se puede controlar la presión arterial. Si la persona no puede seguir soportando el esfuerzo, se reduce la intensidad y se pasa a la fase de recuperación (ejercicio leve).

El deporte es una de las mejores herramientas para la disminución de presión arterial.

De lo contrario, la prueba de esfuerzo se realiza hasta el final, es decir, casi 60 minutos. Esto no quiere decir que se deba correr a máxima velocidad durante una hora seguida, sino que toda la sesión dura ese tiempo.

Al terminar, se indicará mantener unos minutos lo que se conoce como ‘fase de relajación’, para que los latidos del corazón y la respiración regresen a la normalidad. Tras realizar la prueba de esfuerzo, se puede volver a las actividades habituales sin contraindicaciones.

Los resultados de la prueba de esfuerzo o ergometría pueden ser normales (se completó el test, la frecuencia cardíaca no supera la máxima y el ritmo es constante) o anormales (no se completó el examen, se detectaron arritmias o un sobreesfuerzo cardiorespiratorio).

No hace falta ser atleta de élite para realizarse una prueba de esfuerzo. Todos deberíamos practicarla para poder conocer el estado de nuestro corazón.