Rotura muscular: ¿por qué se origina?

25 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el fisioterapeuta Joseph Wickman
Para prevenir las roturas musculares, tenemos que entrenar de manera correcta e intensa, así como calentar bien, entre otras medidas que comentaremos a continuación.
 

La rotura muscular es una de las lesiones más frecuentes para cualquier tipo de deportista. Al fin y al cabo, lo único que movemos activamente en el cuerpo son los músculos.

A su vez, el movimiento específico que hacen los músculos es el de acortarse o relajarse (y así permitir que se estiren). Por lo tanto, cualquier deporte que hagamos será una combinación de contracciones y relajaciones musculares.

Causas activas de una rotura muscular

Entonces, si es algo tan normal y tan frecuente… ¿por qué se producen roturas musculares tan a menudo? Veamos los casos más evidentes.

Esfuerzo desmedido

Una causa de la rotura muscular es, simplemente, intentar hacer un esfuerzo que el cuerpo no está preparado para soportar. A medida que entrenamos los músculos, estos se hacen más fuertes y resistentes. Pero si un determinado músculo no está preparado y le exigimos una fuerza excesiva o de manera súbita, se puede romper.

Este apartado también se entiende si tenemos en cuenta que las agujetas son pequeñas roturas musculares. Por ejemplo, si pasamos de no hacer mucho deporte a hacer una mudanza, aparecen las agujetas. De igual modo, si vamos a jugar un partido de fútbol con amigos después de muchos años, agujetas.

Incluso estando preparados físicamente, podemos someter un músculo a una contracción violenta que lo rompa. Cuanto más fuertes sean los entrenamientos, más preparados estaremos para aguantar los esfuerzos, aunque depende de qué tan intensos sean.

 
Joven padece de rotura muscular ante la realización de ejercicio.

También cabe mencionar el caso de un músculo que haya sufrido una lesión reciente. Para estos músculos, que llevan semanas o incluso meses sin contraerse de manera adecuada, prácticamente cualquier tipo de contracción supondrá un gran esfuerzo. Por ello, debemos asegurarnos de recuperar los músculos lesionados de manera gradual.

Trabajo prolongado

Otra manera de sufrir una rotura muscular es realizar deporte durante un período de tiempo tan largo que el músculo no aguanta y se rompe. Al igual que con los esfuerzos repentinos, debemos asegurarnos de entrenar lo suficiente y de ir incrementando paulatinamente las sesiones, para poder enfrentarnos al reto final que nos hayamos propuesto.

Mal balance muscular

Dentro de los grupos musculares, los hay agonistas (los que realizan un determinado movimiento) y antagonistas (los que realizan el movimiento contrario). Al practicar un deporte, ambos grupos musculares mantienen al otro ‘a raya’.

Si un agonista está mucho más fuerte que un antagonista y el primero se contrae violentamente, el segundo puede no controlar el movimiento y estirarse en demasía. En este caso, se rompería el antagonista.

 

Calentamiento insuficiente

Este caso habla por sí mismo. Como su nombre indica, el calentamiento consiste en preparar los músculos, es decir, los acondiciona para el esfuerzo al que van a ser sometidos. Si no calentamos el tiempo suficiente o con la intensidad debida, los músculos no estarán bien preparados y la probabilidad de romperse aumenta.

Causas extrínsecas de una rotura muscular

Falta de descanso

Es importante dedicarle el tiempo suficiente al descanso. Cuando realizamos un deporte, tenemos que darle tiempo al cuerpo a recuperarse. Si dormimos mal, menos horas de las necesarias o nos da por hacer deportes intensos sin descansos de por medio, también aumentamos la probabilidad de sufrir una rotura.

La actividad sexual puede repercutir en cansancio en el entrenamiento.

Equipamiento deportivo incorrecto

Utilizar un equipamiento deportivo poco apropiado puede causar varias lesiones. ‘Incorrecto’ puede significar equipamiento desgastado, de mala calidad o directamente no apto para la ergonomía del cuerpo. En todos estos casos, obligará a los músculos a trabajar de forma poco natural, lo cual puede desembocar en una rotura muscular, entre otros problemas.

 

Desnutrición

Si no ingerimos alimentos en cantidades adecuadas, las fibras no tendrán acceso a los nutrientes que necesitan. Esto hará que se debiliten y, por lo tanto, sean menos resistentes ante contracciones reiteradas.

Otras causas posibles

Deben tener especial cuidado las personas que tengan mala circulación sanguínea, así como quienes padecen enfermedades como la diabetes. En estos casos, no llega el aporte sanguíneo suficiente al músculo, y este no es capaz de utilizar bien los recursos de los que dispone, respectivamente.

También puede tener cierta influencia el clima. Entrenar en un ambiente frío y húmedo hace que sea más difícil calentar los músculos, además de reducir la flexibilidad. Así, debemos tener más cuidado cuando entrenemos con este tipo de climatología.

Prevención de una rotura muscular

En vista de todo lo anterior, la manera más eficaz de prevenir una rotura muscular es tener los músculos entrenados y no exigirles esfuerzos para los que no estén preparados. Recuerda: entrena con cabeza e intensidad, aliméntate bien, duerme lo suficiente y usa un buen equipamiento deportivo.

 
  • F. Ruiz. Estudio nutricional en futbolistas. Tesis doctoral en la Universidad del País Vasco, 2006.
  • J-L. Croisier, J-M. Crielaard. Hamstring muscle tear with recurrent complaints: An isokinetic profile. Isokinetics and Exercise Science, vol. 8, no. 3, pp. 175-180, 2000
  • M. Friedman, J. Stensby, T. Hillen, et al. Traumatic Tear of the Latissimus Dorsi Myotendinous Junction: Case Report of a CrossFit-Related Injury. Sports Health. Vol 7, Issue 6, 2015