¿Cuáles son los síntomas de la bursitis de rodilla?

Este artículo ha sido escrito y verificado por el fisioterapeuta Joseph Wickman
Una bursitis de rodilla puede ser una leve patología pasajera o una dolencia cronificada que requiera infiltraciones y antibióticos. En este artículo, analizaremos todos los posibles casos.
 

Como cualquier patología acabada en ‘itis’, la molestia principal de la bursitis será a causa de la inflamación. Se puede dar en diferentes partes del cuerpo porque hay más de una bursa en este. Sin embargo, para este artículo vamos a centrarnos en la bursitis de rodilla.

Inflamación de la bursa

Empecemos explicando exactamente qué es la bursa. Se denominan bursas —bolsas— a los 11 pequeños sacos con líquido que se encuentran alrededor de la articulación de la rodilla. Su función es la de reducir la fricción entre estructuras, así como proteger los puntos de presión existentes.

¿Y por qué se inflama?

Hay varias causas que pueden dar lugar a una bursitis. Entre ellas, está el sobreuso, una lesión, una infección o realizar ejercicio con un mal gesto deportivo o que requiera movimientos repetitivos.

Cualquiera de estas cuatro causas pueden hacer que la bursitis se inflame. Dependiendo de cuál la haya causado, deberemos buscar un tratamiento u otro.

Síntomas de la bursitis de rodilla

Como mencionamos anteriormente, dado que hablamos de una patología acabada en -itis, el principal síntoma de la bursitis es la inflamación. Esto significa que se nos hinchará la zona afectada, habrá un enrojecimiento y notaremos la zona más caliente, todo debido al aumento del aporte sanguíneo.

 

Además, como suele ocurrir cuando una estructura ocupa más sitio de lo normal, también habrá limitación del movimiento. En este sentido, notaremos dificultades para flexionar o estirar completamente la pierna, así como dolor en ciertos gestos en los que participe la estructura afectada.

Chica padece de dolor en la rodilla.

Finalmente, en el caso que la bursitis sea causada por una infección, también podemos tener fiebre. Así, el cuerpo subirá la temperatura no solo de la zona afectada, sino de manera general, para combatir al invasor patológico.

Tratamiento de la bursitis de rodilla

Hay casos en los que la bursitis remitirá por sí sola. Tras unos días de inflamación, bien sea por un sobreuso o por un ejercicio realizado de manera incorrecta, simplemente reposando, la zona se recupera y la hinchazón bajará.

Sin embargo, también puede darse el caso de que tengamos que favorecer la recuperación de manera activa, y es por ello que conviene seguir unas pautas. Así, podremos prevenir que se cronifique y los síntomas vayan a peor, ya que de lo contrario, puede convertirse en una dolencia realmente molesta y limitante.

 

Reposo

Es lo primero que se debe tener en cuenta. La estructura inflamada entra en funcionamiento siempre que utilizamos la extremidad afectada. Por lo tanto, debemos guardar reposo para no obligar a la bursa a amortiguar peso y proteger otras estructuras estando afectada.

Es más, si la bursitis ha aparecido por culpa de una lesión externa, puede que estemos obligados a guardar reposo. En este caso, irán sanando ambas dolencias a la vez.

Elevación, hielo y compresión

Junto al reposo, son las primeras medidas que hay que aplicar en cualquier proceso inflamatorio articulatorio o muscular. Tener la zona elevada hace que la gravedad ayude a drenar la zona. En tanto, el hielo hace que disminuya el aporte sanguíneo y la compresión favorece el retorno sanguíneo.

Medicación antinflamatoria

A pesar de que no es beneficioso tomar esta medicación con frecuencia, puede darse el caso que la necesitemos. Si vemos que la bursitis no remite y un médico nos la receta, podemos tomarla para acelerar la recuperación.

Fisioterapia

Acudir a un fisioterapeuta también será de gran ayuda para recuperarnos de una bursitis de rodilla. A través de estiramientos, ejercicios, manipulaciones y otras técnicas, estos profesionales nos indicarán el camino a seguir en cualquier fase de la patología.

Chica tratando una bursitis de rodilla con ejercicios.

Infiltración para la bursitis de rodilla

Si vemos que la enfermedad se cronifica, un médico nos puede aconsejar una infiltración de corticoides. Este método es más agresivo e invasivo, pero nos puede ayudar en caso de necesidad.

Antibióticos

Por último, en el caso que la bursitis haya aparecido como consecuencia de una infección, el médico nos podrá recetar la toma de antibióticos. En estas circunstancias, puede que sea necesario también drenar líquido acumulado, ya que ayudará a reducir la presencia del invasor patológico.

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