La terapia celular para tratar lesiones deportivas

05 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por él médico Leonardo Biolatto
El uso de la terapia celular para el tratamiento de lesiones deportivas ya se vislumbra como una posibilidad clara en traumatología. Te contamos en este artículo cuáles son sus beneficios y qué enfermedades son las más favorecidas.
 

La traumatología ha sido la primera en implementar la terapia celular para el tratamiento de lesiones deportivas. Entendemos como tal al uso de células madre para regenerar tejidos que han sido dañados.

Uno de los primeros usos fue en el cartílago. En este caso, se inyectan células madre que crean condrocitos nuevos, los cuales se ubican en las zonas cartilaginosas que se rompieron o dañaron por un trauma. Los resultados son más que prometedores, y ya los atletas de élite lo prueban bajo autorización.

El tratamiento con terapia celular está en un limbo aún entre la experimentación neta y la aplicación terapéutica llana. Casi todos los países exigen que la aplicación sea aprobada primero por un organismo regulador y debe realizarse en centros autorizados previamente.

De todos modos, se entiende que es el futuro de la regeneración en medicina del deporte. No pasará demasiado hasta que se divulgue su uso y se haga masivo, con accesibilidad también para los deportistas amateur.

¿Cuáles son los beneficios de la terapia celular?

La terapia celular con células madre tiene beneficios muy notorios si se la compara con otras terapéuticas de reparación. Esto es así sobre todo si añadimos en la comparativa a los procedimientos quirúrgicos, en los que el médico debe incidir los tejidos e ingresar dentro del cuerpo.

Las células madre tienen capacidad de regular la inflamación. Cuando se colocan en un tejido dañado, no solo lo reparan creando partes faltantes, sino que también detienen el proceso inflamatorio que estaba presente. Esto reduce el daño asociado a la lesión inicial, el cual puede extenderse por años.

 

Se dice que la terapia celular es inmunoreguladora, o sea, tiene características que frenan el descontrol del proceso inflamatorio. Una vez regulada la acumulación de líquido y células de la inflamación, las células nuevas aparecen y, en lugar de una cicatriz, el tejido parece volver a nacer.

Causar una lesión deportiva puede ser considerado delito en ciertos casos.

Otro de los beneficios de las células madre es el aumento del flujo vascular. Estas células estimulan la formación de nuevas conexiones arteriales y venosas que restituyen la circulación sanguínea. Esto último funciona como analgésico y disminuye el dolor.

Lesiones que podrían beneficiarse con terapia celular

A largo plazo, las aplicaciones de la terapia celular parecen infinitas. Por lo pronto, hay algunos traumatismos asociados al deporte que ya han recibido los beneficios de las células madre con resultados buenos.

El aparato osteoarticular es el que lleva la cabecera. En la epicondilitis lateral, por ejemplo, el uso de medicina regenerativa parece un hecho imparable.

Se han llevado a cabo pruebas reparando los desgarros del manguito de los rotadores, y también en la rodilla, sobre todo con el ligamento cruzado anterior. La grave lesión de rotura del tendón de Aquiles es otra área en la que las células madre mostraron eficiencia.

 

Todas estas lesiones deportivas que estamos mencionando suelen resolverse con cirugías. El médico debe abrir tejidos para entrar y reparar, con el riesgo de los efectos posteriores que eso conlleva. Si la cicatriz de la lesión y de la reparación no son buenas, el atleta puede tener que abandonar la práctica.

La terapia celular parece evitar la mala cicatrización. Esto aumenta las posibilidades de reincorporación rápida al deporte, con mínimos efectos posteriores nocivos. Así, se recupera el entrenamiento antes de lo previsto.

Uso de adyuvantes en el tratamiento

La terapia celular con células madre se aplica, en la actualidad, junto a otros adyuvantes. Se trata de sustancias que complementan la acción regenerativa y mejoran los resultados finales.

La rotura del ligamento cruzado anterior provoca varios meses de inactividad.

El problema con los adyuvantes es que varios de ellos se encuentran al límite de las autorizaciones deportivas, y podrían considerarse dopaje. Un ejemplo típico son los preparados de plaquetas, prohibidos en varios deportes de práctica profesional.

Las plaquetas se obtienen del propio paciente que será tratado y se colocan junto a las células madre. Esto acelera el proceso cicatrizal y otorga nutrientes para la creación de las células nuevas.

 

El otro adyuvante muy empleado es el soporte o andamio biológico. En este caso, son sustancias que sirven como guía y tutor para las células madre, como pueden ser la hidroxiapatita y la fibrina.

La terapia celular es un futuro cercano

El avance en las investigaciones con terapia celular regenerativa es imparable. No pasará demasiado tiempo hasta que se la incorpore como opción de tratamiento en la medicina deportiva.

Aún restan adecuarse legislaciones y aumentar el conocimiento sobre los efectos a largo plazo, pero los resultados ya son prometedores. El deporte profesional de élite es el primer espacio en probarlo y, con el tiempo, se ampliará su uso en deportistas amateur.

 
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