4 consejos para ser constante en los entrenamientos

Pilar Gimeno Landa · 22 abril, 2019
¿Te cuesta ser constante en los entrenamientos? Aquí te ofrecemos algunas recomendaciones que te ayudarán a lograr el objetivo que te hayas marcado sin perder la motivación en el camino.

Es habitual que empecemos a ejercitarnos con mucha motivación y, poco a poco, esta se vaya perdiendo. Para no experimentar este problema, a continuación te proporcionamos cuatro consejos para ser constante en los entrenamientos. Todos son muy sencillos, por lo que apenas te costará esfuerzo llevarlos a cabo.

Cómo lograr ser constante en los entrenamientos

1. Define una tabla de objetivos

Lo primero que tenemos que hacer antes de comenzar a entrenar es definir el objetivo que queremos perseguir. En este sentido, también es importante hacer un cronograma para calcular cuánto tiempo nos va a costar llegar a alcanzarlo.

Lo normal es que la meta pueda alcanzarse en varios meses. De lo contrario, será un objetivo demasiado asequible y quizá haya que buscar otro más complejo.

En otras ocasiones vemos el objetivo final como algo lejano e improbable. A medida que pasan las semanas, lo percibimos como algo complicado y, como consecuencia, perdemos la motivación. Con el paso del tiempo, entonces, dejamos de entrenar y olvidamos esa meta.

Para que esto no ocurra, la mejor opción es marcar objetivos a corto y medio plazo. De este modo, podremos evaluarnos a lo largo del proceso.

Por ejemplo, si tu objetivo es correr 10 kilómetros, antes tendrás que alcanzar otras metas, tales como correr 5 km o 7 km. Así mantendrás la motivación a lo largo del proceso y alcanzarás el objetivo final.

2. Forma un grupo de entrenamiento

Quizá te parezca una tontería, pero entrenar acompañado no se parece en nada a hacerlo solo. Muchas personas prefieren entrenar en solitario para no tener que adaptarse a los ejercicios y horarios de otras personas.

Tener confianza en ti mismo es primordial para todas las actividades que realices.

No obstante, entrenar individualmente solamente está recomendado en el caso de que la persona cuente con una gran motivación y tenga muy claro el objetivo que desea lograr.

Sin embargo, la mayoría de la gente que entrena sola acaba perdiendo la motivación al poco tiempo. Es por ello que lo mejor para ser constante en los entrenamientos es buscar un grupo con necesidades similares. Saber que te están esperando en el gimnasio, que has quedado a una cierta hora o el miedo a decepcionar al grupo harán que no pierdas la motivación y seas constante.

Además, el mundo del deporte representa también un ambiente en el cual hacer amistades. Se trata de gente con una filosofía de vida similar a la tuya: misma forma de pensar, concebir el deporte y disfrutar del tiempo libre. Seguro que si haces un grupo de entrenamiento, acabas formando también un grupo de amigos.

3. Compite para mantener la motivación

Las competiciones son la mejor manera de medirnos, superarnos a nosotros mismos y mantener la motivación. Preparando las diferentes pruebas, lograrás ser constante en los entrenamientos y alcanzarás los objetivos que te hayas marcado

Competir no quiere decir que haya que rendir al más alto nivel; basta con participar en carreras populares o cualquier competición a nivel local. No debes buscar ser el mejor ni rendir al máximo; simplemente es una fuente de motivación que te ayuda a ser constante en los entrenamientos.

Al mismo tiempo, lograrás saber en qué estado de forma te encuentras y así adaptar tu entrenamiento. Tenlo en cuenta: merece la pena estar atento a los diferentes eventos deportivos que se celebran en el entorno donde vives.

Encontrar tu ritmo de competición.

4. Sigue un horario para ser constante en los entrenamientos

Seguir un horario estable nos ayudará a incorporar el entrenamiento a nuestro día a día, ya que la rutina es clave para ser constante en los entrenamientos. No hay un horario específico, sino que depende de cada persona. Lo primero que debes hacer es conocer tu cuerpo y tu variación de energía a lo largo del día.

Algunas personas se encuentran más activas durante la mañana; en cambio, otras prefieren entrenar al final de la tarde. En la creación del horario también influirán los horarios de trabajo o de otras actividades. 

Una vez que hayas realizado el horario, tan solo tendrás que ponerlo en práctica. Al principio te costará adaptarte, pero después formará parte de tu rutina y lo harás de forma automática.

Finalmente, te aconsejamos también que siempre entrenes supervisado por un profesional, que seguro encuentras en tu gimnasio de confianza. Esta persona te indicará el número de días que debes realizar el entrenamiento, así como también el tipo de ejercicio que se ajusta más a tus necesidades y objetivos.

  • Manso, j. . (2013). Planificacion del entrenamiento deportivo. Journal of Chemical Information and Modeling. https://doi.org/10.1017/CBO9781107415324.004