5 trucos para no faltar al gimnasio

Francisco María García · 1 junio, 2018
Suele ocurrir que en Enero suben muchísimo las suscripciones a los gimnasios, pero con el paso del tiempo, una gran cantidad de personas o bien se da de baja, o sigue pagando la cuota pese a no ir; más importante que el dinero desperdiciado es que dejemos de hacer actividad deportiva, por lo que te damos algunos consejos para no desistir a las primeras de cambio

Existen algunos trucos para no faltar al gimnasio que podemos considerar para hacer una vida deportiva más amena. Con mucho más que voluntad y estos tips a continuación, podremos sostener hábitos saludables de rutinas deportivas.

La motivación, un impulso hacia las metas

En nuestras vidas y en todos nuestros proyectos, el motor que impulsa a cumplir objetivos es la motivación. El hecho de estar motivados no escapa a la hora de estar en ese instante de cada día, donde dudamos entre ir o no ir al gym.

En la búsqueda de la motivación, se debe elegir una razón que nos mueva hacia el deporte, como puede ser bajar de peso, aumentar masa muscular o mantenerse en forma.

Un buen estímulo como truco para no faltar al gimnasio puede ser el resultado que pronto obtendremos. Quizá antes de notar un resultado frente al espejo, nos encontremos con un estado de ánimo de bienestar. Una sensación en la que las endorfinas acompañen, es suficiente para vernos mejor y que nos apetezca volver.

Días de descanso del gimnasio.
A veces lo más cómodo es quedarse en casa, pero debe motivarnos los resultados que conseguiremos si persistimos en el esfuerzo.

Entrenar cerca de casa o del trabajo

Tener el gimnasio cerca de casa o del trabajo puede ser una clave a la hora en que la pereza comienza a aparecer. Saber que en minutos se puede encontrar realizando ejercicios de pre calentamiento es un impulso para salir de casa. Si hay un tiempo estimado de viaje al gimnasio puede ser la razón que active la pereza y nos mantenga en el sofá de casa.

Cuando el gimnasio se encuentra apartado de nuestro entorno, puede resultar una excusa perfecta para no ir. Siempre que nos cueste tomar la iniciativa, será aún peor saber que podemos tardar más en llegar al lugar de entrenamiento.

Un vestuario adecuado para entrenar puede ser uno de los trucos para no faltar al gimnasio 

Dependiendo de las prácticas que se realicen, un calzado acorde y la ropa adecuada para el ejercicio, puede aumentar las ganas de ir al gimnasio. Por lo contrario, no verse bien frente al espejo o estar incómodo, pueden ser causas de desmotivación.

Hoy en día no es necesario armarse de un vestuario muy costoso. Se puede contar con dos o tres mudas de ropa para deporte, sin tener que gastar demasiado dinero. Hay que tener en cuenta el look que vestimos a la hora de hacer deporte puede llevarnos a lograr actividades más eficientes.

Marcar objetivos reales variando las rutinas

Es muy común, al iniciarse en un gimnasio, querer ver los resultados inmediatos; esto puede ser frustrante y una de las razones por las que no tenemos continuidad en el gimnasio. Por eso es tan importante marcar objetivos reales y tener en cuenta el rendimiento de cada día.

La mejor hora para ir al gimnasio.

¿Por qué hablar con el entrenador o monitor?

Este es uno de los trucos para no dejar el gimnasio que involucra al entrenador. Para cumplirlo es bueno conversar con el especialista, para que nos guíe hacia conseguir las metas.

El experto hará una evaluación de aspectos como la edad, peso, alimentación y mostrará rutinas acordes. Siempre comenzando poco a poco y avanzando el nivel a medida que se vaya progresando.

Hablar con el entrenador y llevar a cabo las rutinas que nos proporcione, puede ser un gran estímulo a la hora de cumplir objetivos. Y alcanzar mete obteniendo resultados permite sentirse más conectado con la actividad que se realice y con ello aporte satisfacción personal que nos motive.

Es muy positivo que un entrenador, además de guiar con rutinas acertadas, pueda proporcionar variedad de ejercicios. Al llevar una rutina variando ejercicios se puede alcanzar un entrenamiento más llevadero de forma natural.

Chica hace ejercicio con mancuernas.

Establecer horarios fijos de entrenamiento

Cuando se habla de entrenamiento, a menudo se relaciona con disciplina y la esta no puede tener sentido sin una planificación. Una organización adecuada puede incluso llevar a sentirse más cómodo en la actividad que se realice.

Es importante tener rutinas de entrenamiento con horarios fijos, ya sea por la mañana, tarde o noche, y tratar de respetar los horarios que se elijan. Al cabo de un tiempo (menor a tres meses), estaremos acostumbrados a acudir a las actividades.

Conseguir afianzar la costumbre de respetar los horarios, hará que casi sin pensarlo nos estemos dirigiendo al gimnasio. Sin excusas ni perezas, habremos ganado un reto y estaremos en marcha.