Claves del éxito para retomar el entrenamiento

Francisco María García · 21 octubre, 2018
Volver a entrenar después de un periodo de inactividad por la causa que sea nunca es fácil, y suele llevar consigo una serie de frustraciones derivadas de la bajada en el rendimiento, pero no desesperarse es importante

Después de un periodo de descanso, toca retomar las viejas rutinas. Solo el hecho de decirlo es muy fácil, pero aplicarlo en el mundo real muchas veces no es tan sencillo.

Para retomar el entrenamiento después de unas muy agradables vacaciones, se necesitan algo más que las ganas y fuerza de voluntad. Disciplina, orden y constancia son parte de las claves que garantizan el éxito.

Un plan global

Muy pocas veces se toma en cuenta, pero es importante a la hora de planificar los entrenamientos, no olvidar que los periodos de ocio están siempre allí. Incluso hay quienes van más lejos y apuntan que estos días de no hacer nada o de cambiar radicalmente las rutinas, son absolutamente necesarios. Es una cuestión de salud y bienestar.

Seguir un plan de entrenamiento nos ayuda a obtener resultados.

Por ello, pasar una, dos o hasta tres semanas sin ejercitarse tiene que formar parte de la planificación general de todo un año. Además, muy probablemente el cuerpo y la mente terminen agradeciendo este espacio para ‘desconectarse’ del trabajo ordinario.

No extralimitarse en lo que se come

Lo que sí no debe cambiar radicalmente durante estos asuetos, son algunos hábitos. El más importante de todos: la alimentación; incluso en vacaciones hay que cuidar la moderación.

Si bien es cierto que parte del encanto de las vacaciones está en comer muchos platos que suelen estar ‘prohibidos’ durante el resto del año, tampoco se trata de tomar licencias de forma indiscriminada en cada comida.

Este es un aspecto que va más allá de conceptos como ‘mantener la línea’ o evitar el sobrepeso. No es coherente con un plan global de entrenamiento físico comer durante una, dos o tres semanas solo alimentos que no sumen nada positivo al organismo.

Objetivos claros y realistas

Ya se trate de comenzar desde cero o retomar el entrenamiento, los objetivos trazados deben ser realistas. En ningún caso es posible cumplir con metas como ‘perder 12 kilos en un mes’.

Este tipo de objetivos irreales son el primer paso para que los planes de acondicionamiento físico fracasen. De hecho, suelen ser más contraproducentes que no plantearse ninguna meta específica.

Cada objetivo debe ser perfectamente medible y verificable en periodos de tiempo no demasiado prolongados. Ejemplos de ello son: perder un kilo por semana, o caminar 20 minutos al principio, tres veces por semana durante un mes. Una vez alcanzados estos escenarios, será momento de ir aumentando los niveles de exigencia.

Ejercicios para entrenar tu espalda.

Un paso a la vez

Hasta los atletas profesionales, tras un periodo de inactividad, empiezan de a poco a retomar los entrenamientos. Esto debido a que el cuerpo, aún cuando está habituado a altos niveles de exigencia física, necesita readaptarse progresivamente.

Esta máxima también debe ser respetada por aquellos que practican algún deporte por placer o diversión. La recomendación más extendida en este sentido, es reducir a la mitad las rutinas de entrenamiento que se venían realizando antes del ‘parón’.

Es decir: si un aficionado al running recorría siete kilómetros en una sesión, durante las dos semanas siguientes de regreso a la acción este recorrido debería limitarse a 3,5 Km.

Retomar el entrenamiento y los buenos hábitos

Hay costumbres que deberían ser norma para todos aquellos que realizan alguna actividad deportivo de manera regular. Una alimentación balanceada es una de ellas. Aunque este concepto va mucho más allá de la idea de ‘comer sano’.

Los buenos hábitos alimenticios incluyen el respeto a los periodos de tiempo que el organismo requiere para digerir y procesar los alimentos. Comer justo antes de una competición o un entrenamiento no es buena idea.

Lo recomendable es sentarse frente a la mesa 90 minutos antes de someter al cuerpo al trabajo físico. De esta forma se garantiza no solo el hecho de que el sistema digestivo haya cumplido con sus tareas. También que todos los nutrientes contenidos por los alimentos ya han sido asimilados.

La correcta hidratación es otro factor clave. Después de todo, el cuerpo necesita de las cantidades apropiadas de agua para poder funcionar correctamente.

Del mismo modo, no se debe prescindir de los ejercicios de calentamiento previos a cada sesión de trabajo. Lo mismo que de realizar ejercicios de relajación y estiramientos una vez cumplido con los objetivos de los entrenamientos.

Rompe el aburrimiento

Puede ocurrir que después de un periodo de inactividad, la actividad o el deporte que se practicaba previamente ya no genere interés. Lo importante es no utilizar esto como excusa para no hacer nada.

Las opciones para mantener rutinas de ejercicios son muy variadas; es perfectamente válido probar varias actividades antes de decidirse por alguna. Esto también es clave para no claudicar ante la pereza o apatía.